El Vasco Arruabarrena bajó la euforia tras la goleada a Recoleta, valoró el crecimiento de Boca y pidió mantener “los pies sobre la tierra”

La efusividad con la que Rodolfo Arruabarrena celebró cada gol de Boca contrastó con la calma que mostró más tarde en la conferencia de prensa. El técnico dijo estar “muy contento” por la clasificación y por el rendimiento del equipo y admitió que el hincha se ilusionará a partir de los buenos resultados, pero también remarcó que todavía “no ganó nada” y bajó un mensaje para mantener los pies sobre la tierra: “Hay que tener cuidado con los elogios y no darle mucha bola a las críticas”.Ante un rival que no fue medida, Boca jugó un partido completo y goleó 4-0 a Recoleta en Asunción para meterse entre los ocho mejores de la Copa Sudamericana. Lo liquidó en el primer tiempo, cuando ya ganaba por dos goles, y en el segundo tuvo tiempo para rotar jugadores, administrar energías y seguir ampliando la diferencia. Fue, probablemente, la noche más tranquila desde que el Vasco regresó al banco.“Desde el primer momento nos sentimos cómodos dentro del campo, a pesar de algunos errores. Siempre tuvimos el control. Pude hacer descansar a Tomi (Aranda), que venía con muchos minutos, no utilizamos a Leo (Flores) y tuvimos el debut de Facu (Herrera). En líneas generales, hicimos un buen partido, los rendimientos estuvieron altos”, explicó Arruabarrena.Feliz por el triunfo, a la vez dejó en claro que ahora es momento de sostener este nivel y empezar a ganar terreno en el Clausura.Ese será el próximo desafío de un Boca que todavía está relegado en el campeonato y que este domingo visitará a Racing, en Avellaneda. Allí otra vez no contará con Leandro Paredes, Marco Pellegrino y Leandro Lozano, quienes se recuperan de lesiones musculares y fueron descartados por el propio entrenador.“Nos gusta ganar. A veces se consigue jugando bien y otras, no tanto. Hicimos un partido inteligente, manejamos bien la ansiedad y sabíamos que, por ser Boca, teníamos más para perder que para ganar. Nunca nos desesperamos y fuimos muy superiores”, agregó.Arruabarrena conoce muy bien el Mundo Boca y todo lo que puede provocar una buena racha. Por eso entiende que los triunfos alimenten la ilusión, aunque enseguida puso un freno al entusiasmo: “Acá nadie tiene la varita mágica”.Para el técnico, la única manera de seguir mejorando es con el trabajo diario. En especial ahora que no habrá Sudamericana hasta la segunda semana de septiembre y contará con varias semanas para ensayar movimientos, recuperar futbolistas y seguir imprimiéndole su sello al equipo.Hasta el momento, el rendimiento fue de menor a mayor y Boca solo sumó una derrota desde su llegada: el 0-3 ante Riestra, con mayoría por suplentes.Después logró acomodarse, encontrar una base y empezar a construir una regularidad que no tenía. La goleada ante Recoleta sirvió para reforzar la confianza de un plantel que empieza a acostumbrarse a ganar.El calendario, además, no le dará demasiado margen para relajarse. Después de Racing llegará Lanús y luego el partido por los octavos de final de la Copa Argentina ante Vélez, en Córdoba; otra prueba importante ante un rival con el que Boca jugó hace apenas 12 días y empató 1-1 en el José Amalfitani.“Trato de que el equipo identifique al hincha. Habrá momentos difíciles y otros para disfrutar. Tenemos que ser humildes”, insistió Arruabarrena.En esa línea, agregó: “Tenemos que mejorar, no nos podemos conformar por este tipo de partidos o por esta racha que estamos teniendo. Ganar, sumar de a tres, te da confianza. Los jugadores van tratando de generar esas sociedades que nos gustan y de tener un poco más de fútbol”.Por último, destacó a Miguel Merentiel y Enner Valencia, dos delanteros que atraviesan momentos diferentes. Del uruguayo dijo que “está cumpliendo una función a la que le está tratando de agarrar el gustito, tiene un despliegue físico impresionante y da muchísimas soluciones”.Del ecuatoriano, que tuvo sus primeros minutos con la camiseta de Boca, aclaró que “le falta, pero él es autocrítico y está tratando en los entrenamientos de mejorar la parte física, aunque se nota la jerarquía”.En poco tiempo, Arruabarrena logró cambiarle la energía a Boca e hilvanar resultados que le permitieron avanzar en las copas y recuperar confianza, aunque aún queda pendiente la remontada en el Clausura.Ante Recoleta tuvo una noche redonda, de esas que sirven para dejar en claro que el equipo va por buen camino. Pero el Vasco se ocupó de bajar la euforia: Boca creció, encontró una base y volvió a ganar con autoridad. Todavía falta demostrar que puede sostenerlo ante rivales más exigentes.La reflexión de Arruabarrena sobre el presente de Sebastián Villa

Fuente: La Nación Deportes