Economía
Biocombustibles: las pymes proponen llevar al 12,5% el corte de biodiésel y alertan por el proyecto que impulsa el oficialismo
La Cámara de Empresas Pymes Regionales Elaboradoras de Biocombustibles (Cepreb) propuso elevar al 12,5% el corte obligatorio de biodiésel en el gasoil y establecer un esquema dividido en tres segmentos con competencia mediante licitaciones, como alternativa al proyecto impulsado por la senadora Patricia Bullrich. La entidad advirtió que, tal como está redactada, la iniciativa que se discute en el Congreso podría reducir progresivamente la participación de las elaboradoras independientes en el mercado interno y favorecer una concentración de la actividad en las grandes aceiteras integradas.La Cepreb puso el foco en la situación de 25 plantas pymes distribuidas en cinco provincias del interior, que, según precisó, sostienen alrededor de 9500 puestos de trabajo y una facturación anual cercana a los US$1000 millones. Las empresas están radicadas en Santa Fe, Buenos Aires, La Pampa, Entre Ríos y San Luis y cuentan, en conjunto, con un cupo anualizado de 873.588 toneladas de biodiésel.Descubren microorganismos extremos que tienen la respuesta para que los cultivos rindan másEl proyecto S-809/26, que impulsa la senadora con el apoyo del gobierno de Javier Milei plantea un corte nominal de biodiésel del 10% y una apertura del mercado a la competencia. Cepreb sostuvo que comparte los objetivos de incrementar el porcentaje de mezcla y avanzar hacia un sistema competitivo en reemplazo de los precios y cupos regulados, pero objetó la forma elegida para hacerlo. Según la entidad, el esquema no contempla una segmentación por regionalidad y abre el mercado interno a las grandes empresas integradas del polo aceitero.“La propuesta de ley de Patricia Bullrich está hecha a medida de las aceiteras y contra las pymes y afecta a toda la cadena de valor de la soja. Así como está no puede ser votada, hay que hacer una ley equilibrada en la que el corte crezca en serio y las pymes sigan produciendo”, dijo Federico Martelli, director Ejecutivo de Cepreb.Uno de los principales reparos está vinculado con el coprocesamiento previsto en la iniciativa. De acuerdo con el análisis de Cepreb, aunque el proyecto establece un corte del 10%, permite que las petroleras computen progresivamente hasta tres puntos porcentuales de combustible renovable producido dentro de sus propias refinerías. Para la cámara, esto significa que el mercado efectivo disponible para las elaboradoras independientes podría reducirse a alrededor del 7%, ya que esa porción sería abastecida directamente por las refinadoras.A esto se suma el esquema de transición establecido para las empresas no integradas. Según la interpretación que hizo Cepreb del artículo 38 del proyecto, la participación asegurada para ese segmento se reduciría progresivamente: pasaría del equivalente al 5% del corte, luego al 4% y al 3%, hasta desaparecer al finalizar 2030. Desde el 1° de enero de 2031, todo ese mercado quedaría sujeto a competencia abierta. La cámara sostiene que, por su localización y por depender de la compra de aceite como materia prima, las pymes no estarían en igualdad de condiciones para competir con compañías que tienen integrada la producción de ese insumo.Frente a ese escenario, Cepreb presentó una propuesta alternativa que lleva el corte obligatorio al 12,5% y divide el mercado en tres segmentos. Un 5% estaría destinado a las pymes regionales, consideradas como aquellas plantas ubicadas a más de 80 kilómetros del Puerto General San Martín; otro 2,5% correspondería a las empresas no integradas ubicadas en el polo de Rosario; y el 5% restante funcionaría como un segmento de libre mercado, en el que podrían competir las grandes compañías integradas.La propuesta, según destacó la cámara, no supone mantener el actual esquema de cupos y precios determinados por el Estado. En los tres segmentos, las empresas competirían mediante licitaciones, con precios surgidos de ese mecanismo y dentro de grupos de compañías de características similares. El planteo busca, de ese modo, combinar la apertura del mercado con el mantenimiento de un espacio para las plantas regionales y las elaboradoras que no cuentan con producción propia de aceite.Cepreb señaló, además, que el esquema del 12,5% fue acordado entre los distintos segmentos de la industria: la propia cámara, que representa a las pymes regionales; Casfer, por las empresas no integradas, y Carbio, que agrupa a las grandes compañías integradas. El porcentaje propuesto se ubica entre el 10% contemplado por el proyecto S-809/26 y el 15% reclamado por sectores productivos, según consignó el documento.Para la cámara, el punto central de la discusión no pasa por impedir la competencia, sino por definir bajo qué condiciones se produce la apertura del mercado. En su comparación entre ambos esquemas, Cepreb sostuvo que el proyecto original podría derivar en una concentración de la producción en cinco o seis grandes jugadores, mientras que su alternativa permitiría incorporar a las aceiteras integradas al mercado interno, pero manteniendo la participación de las empresas regionales. “La propuesta eleva el corte al 12,5% en tres segmentos, con competencia por licitación”, sintetizó la entidad en sus conclusiones.
Fuente: La Nación