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Nicole Kidman se sinceró sobre su divorcio de Keith Urban y reveló el sacrificio que hubiera hecho por Tom Cruise
Nicole Kidman atraviesa una etapa de cambios. Mientras en el plano laboral sus éxitos se suceden, su vida personal tomó un giro inesperado el año pasado: después de casi dos décadas de matrimonio con Keith Urban, la historia de amor llegó a su fin. Reflexiva y excepcionalmente abierta, la estrella de Hollywood admitió que atravesó un año muy difícil, habló de su proceso de separación e hizo declaraciones inéditas sobre su pasado con Tom Cruise.“El futuro es completamente desconocido para mí”, confesó en una extensa entrevista con la edición británica de la revista Vogue. La estrella de Big Little Lies presentó la demanda de divorcio del músico country en septiembre del año pasado. La noticia sorprendió a sus fans, quienes veían en ese matrimonio una pareja perfecta. El proceso terminó en enero por diferencias irreconciliables, con la custodia compartida de sus dos hijas y sin que ninguno de los dos reclamara manutención conyugal.“Este no ha sido el año más fácil”, reconoció. Según explicó, durante mucho tiempo construyó una imagen de lo que debía ser su vida, pero ahora tuvo que aceptar que la realidad la obligó a cambiar de rumbo. “Uno hace todos estos planes y tiene todas estas ideas de cómo va a ser todo y después... no es así. Hay que ajustar. Hay que adaptarse”, reflexionó. “El futuro es completamente desconocido para mí en este momento”.Kidman también reconoció que hubo un momento en el que sintió mucho miedo y se encontró “profundamente vulnerable”. Frente a esa sensación, contó que tenía dos caminos: replegarse y evitar lo que estaba atravesando o seguir adelante “con una enorme cantidad de esperanza”.Mientras procesa una ruptura que modificó sus planes de vida, la actriz parece decidida a avanzar. “Siempre quise vivir una vida examinada en profundidad”, reflexionó. ”¿Qué implica eso? Intentar cosas, cometer errores, fracasar, levantarse, seguir adelante, abrazar el amor, mantenerse abierta, mantener el corazón abierto y las posibilidades”El divorcio de Tom Cruise como antecedenteCuando le preguntaron si el fin de su matrimonio con Tom Cruise —otro momento que captó la atención de la prensa mundial, ya que eran una de las parejas más glamorosas cuando el final llegó en agosto de 2001— la preparó para su segundo divorcio, Kidman fue muy sincera. “Es todo nuevo”, respondió.En lugar de presentar aquella experiencia como una especie de entrenamiento para enfrentar su segunda separación, la estrella de Hechizo de amor destacó la influencia de las mujeres mayores que la acompañaron durante su vida. Entre ellas mencionó a su mamá y a otra mujer que estuvo con ella desde que tenía 16 años. De ellas, repasó, aprendió a aceptar que la vida no siempre es justa y que algunas situaciones simplemente deben afrontarse. “Hay que recibir el golpe”, recordó que le decían. “Conozco mi carácter. Conozco mi talento. Sé quién soy”, sostuvo. “Si cometo un error y no funciona, o algo sale mal en mi vida y resulta humillante, está bien. A otras personas también les ha pasado y está bien. Hay que quitarle el peso”, sumó.Un amor fulminanteEn medio de sus reflexiones sobre el presente, Kidman hizo algo que rara vez hace: habló de su matrimonio con Tom Cruise. La actriz recordó que era muy joven cuando se casó con el protagonista de Misión imposible. “De repente tenía 22, 23 años y tenía como marido a una enorme estrella de cine”, recordó. Sin embargo, aseguró que aquella situación se sintió completamente natural para ella. “Nos enamoramos perdidamente y fue así de simple”.En aquel momento, algunas personas de su entorno le advirtieron que el matrimonio podía afectar su carrera, pero a ella no le importó: quería avanzar en la relación. “Estoy enamorada. Quiero estar casada”, recordó que pensó en aquel momento. “¿No se suponía que debía casarme con el hombre que amo? Por supuesto que voy a dejar mi carrera de lado. No me importa”, recordó que dijo en ese momento.
Fuente: La Nación