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Anamá Ferreira, abuela por primera vez: “Es una sensación maravillosa, quiero que mi nieta ame a Brasil y a Argentina”
“Hay amores que llegan y te cambian para siempre. Hoy, con el corazón lleno, comparto por primera vez esta foto. Soy ‘vovozinha’, abuela. Y no puedo estar más feliz y orgullosa de este nuevo capítulo de mi vida. Bienvenida, Amalia Josefina a nuestras vidas. Y qué hablar de mi hija maravillosa y súper madre”, escribió Anamá Ferreira en sus redes sociales junto con una foto en la que se la observa con una gran sonrisa mientras sostiene en brazos a su nieta, nacida el pasado 23. En diálogo con LA NACION, la flamante abuela contó cómo vive el nuevo rol: “Es una sensación inexplicable”. Además aseguró que le hablará a la pequeña en portugués para que conozca desde chica sus raíces y ame la Argentina y Brasil.—¿Cómo te enteraste de que serías abuela? ¿Tenías ganas?—Cuando Taina se casó jamás pregunté cuándo tendrían un bebé porque es una decisión de la pareja. Un día fui a la casa a la tarde, me dijo que pasara a verla y al rato me dice que estaba llegando su papá, mi exmarido. “Nos reunimos todos”, pensé. Y ahí nos dijo que estaba embarazada, no creía que sería para eso. Yo había llegado de viaje y ella había estado en París, donde se enteró.—¿Cuál fue tu reacción?—¡Una alegría! Un momento único, me puse nerviosa, siempre me pongo nerviosa. Cuando se casó viví un año en suspenso y ahora nueve meses igual… De ahí en más fue acompañarla en todo momento, estar, salir con ella con lo que necesitara. Un día yo estaba intensa y llamaba mañana, tarde y noche y me lo dijo. Después de eso bajé y me dijo que tampoco desapareciera, hay que saber dosificar, yo soy brasilera, intensa. Durante estos meses decidí no viajar ni ausentarme de Buenos Aires para estar, es fuerte tener a una hija embarazada. View this post on Instagram —¿Reviviste un poco tu embarazo?—Yo me acordaba de mí, pero yo soy una loca, comía mucho, engordé 35 kilos, era todo un desarreglo; mi hija es muy responsable e hizo todo lo correcto. —¿Estuviste el día del nacimiento?—Las parejas quieren ir solas; yo quería estar y acompañarla cuando entrara a la sala de partos, pero hay que respetar los deseos de los padres, querían ir ellos dos solos y tener a la bebé. “¿Cómo no voy a estar?”, pensaba, típico de madre brasileña, pero me dijo que ella me avisaría. Yo hasta me había pedido los días libres en los programas [Anamá es conductora de Gossip por NetTv, Caras Fashion por CarasTV, y No damos abasto por LoveSt] pero al final fui a trabajar y mi yerno me iba contando. “Entró a la sala de partos”, me dijo y yo al aire. Hasta que después me mandó mensaje de que Amalia había nacido, que estaba todo bien y que pesaba 3,700; ahí fui a conocerla. —¿Cómo fue ese momento en que la viste por primera vez?—Es una emoción que no tiene explicación. Reviví cuando la tuve a mi hija, pero ahora es ella la mamá, es un tsunami de emociones. Conocí a la bebé, mi hija ya le había dado el pecho, volví el sábado y la pude tener a upa, tan chiquita... Fue una sensación increíble. Al lunes siguiente fui a la casa, estuve mirando, teniéndola en brazos y viendo cómo Taina se desenvuelve. Es una madraza, una super madre, veo cómo le da de mamar, cómo la cuida, las mamás de ahora tienen más información y es más avanzado todo. Y tenerla por primera vez fue maravilloso. —¿Dejarás que te diga abuela?—Voy a hablar en portugués desde ahora con ella, así que me va a decir vovozinha, o vovo, o vo, que suena mejor que abuela. Sino buscaría algo divertido en portugués, para que de chiquita aprenda, le voy a dar comida brasileña como lo hice con su mamá que ahora le encanta la comida de mi país.—¿Tu hija vive cerca? ¿Cómo es el nuevo día a día de ustedes?—Nos llevamos bien, somos compinches, ella vive cerca, pero yo trabajo todo el día. Voy a la mañana o la tardecita cuando ella me dice que puedo, que la nena no está durmiendo porque quiero ir y tenerla, pero son los primeros días de vida de Amalia. Si no voy igual hablamos me cuenta cómo fue el día o cómo está. —¿Cómo creés que serás como abuela? —Estoy aprendiendo a ser abuela, es una categoría que no la tenía. Es lindo porque tenés el bebé y después te vas. Las abuelas están para malcriar, no para criar, llevarlos a pasear, comprarles cosas, jugar, que hagan lo que quieran en las casas de las abuelas, darles mucho cariño y amor. Malcriar bien, en el buen sentido y dentro de la educación. Cuando sea más grande tengo ganas de llevarla mucho al teatro, como lo hacía con su mamá, además de cuidarla cuando Taina necesite o quiera salir: me llamará y yo me quedaré.—Te tiene loca de felicidad…—Es toda una nueva sensación, la familia se agranda, la descendencia, le hablaré en portugués y le contaré de Brasil, para que sepa que es parte de su sangre y que ame a Brasil y a Argentina.
Fuente: La Nación