La proyectada instalación de una planta de celulosa en Ituzaingó promete darle un fuerte impulso a la forestoindustria correntina, pero también plantea un desafío bastante más terrenal, el de pensar cómo mover semejante cantidad de madera hasta la fábrica y luego sacar la producción terminada. Para la diputada provincial Sofía Brambilla, esa discusión no puede esperar demasiado.
“Tenemos en vista esta planta de celulosa que se va a instalar en Ituzaingó, que pretende instalarse después del Estudio de Impacto Ambiental. Va a movilizar alrededor de 400 camiones diarios de forestales”, explicó la legisladora correntina a Bichos de Campo.
Brambilla, que fue diputada nacional y actualmente preside la Comisión de Producción, Industria, Comercio y Turismo de la Cámara de Diputados provincial, puso el foco precisamente allí, ya que semejante movimiento de cargas obligará a mejorar la infraestructura de una zona que ya tiene pendientes importantes. “La deuda de la Nación con el estado de las rutas es lamentable”, afirmó.
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El planteo adquiere otra dimensión porque el proyecto industrial estará localizado en Ituzaingó, donde Corrientes también construyó un puerto pensado especialmente para sacar la producción provincial por vía fluvial. Esa terminal aun no entró en funcionamiento.
Consultada sobre las razones de esa demora, Brambilla sostuvo que, según la información que había recabado, todavía quedaban trámites pendientes ante organismos nacionales.
“Hasta donde sabemos, las habilitaciones nacionales faltan, porque hablé con el intendente de Ituzaingó, con Emilio Nicolás, sobre por qué no estaba en marcha el puerto, y todas las cuestiones tenían que ver con habilitaciones de parte de la Nación”, señaló.
Mirá la entrevista completa con Sofía Brambilla:
El diagnóstico coincide con lo que el propio gobernador Juan Pablo Valdés había explicado anteriormente a Bichos de Campo, que es que la Provincia estaba trabajando sobre las últimas habilitaciones de Prefectura y Aduana necesarias para terminar de poner en funcionamiento la terminal.
Pero la llegada de una industria que necesitará abastecerse de grandes volúmenes de madera convierte ese puerto en algo bastante más urgente que una obra pendiente.
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Brambilla explicó que el desafío no será solamente garantizar el movimiento de los camiones hasta la planta. También habrá que sacar desde allí la producción industrializada.
“Hay que poner en condición nuestras rutas, o por lo menos toda la zona cercana a Ituzaingó, 150 kilómetros a la redonda, para poder garantizar la seguridad de todos los que transiten por ahí y para poder garantizar el traslado de la materia prima que va a ingresar a la planta”, sostuvo.
Para la salida de la celulosa, en cambio, la legisladora considera que no hay demasiadas alternativas. “Sí o sí tiene que ser por el río”, afirmó. Por eso resumió la urgencia con un plazo bastante concreto: “Tenemos tres años para activar esto”.
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El puerto de Ituzaingó fue concebido justamente como una salida logística para la producción del nordeste correntino y está ubicado junto al parque industrial de esa localidad. Según contó Brambilla, la Legislatura provincial también avanzó sobre unas 700 hectáreas en esa zona con el objetivo de facilitar nuevos desarrollos productivos y su conexión directa con la terminal portuaria.
“Hemos aprobado la utilidad pública de un terreno muy grande, de 700 hectáreas, dentro del predio del Parque Industrial de Ituzaingó, aledaño al puerto, porque se previó toda esa gestión para que lo que se produzca ahí también pueda salir de manera directa por el puerto”, indicó.
Corrientes es una provincia rodeada por grandes ríos y Brambilla considera que también deberá participar activamente de los debates nacionales sobre la Hidrovía y el transporte fluvial: “Qué mejor que la provincia de Corrientes, que está rodeada de ríos, que se active, porque es la manera logística más económica y sustentable de poder sacar la producción”, señaló.
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Ese esquema permitiría además quitar presión sobre una red vial que, según la diputada, ya llega con importantes problemas antes incluso de recibir el movimiento adicional que generaría la nueva industria.
La ecuación que plantea Brambilla es sencilla: si Corrientes quiere aprovechar sus recursos forestales para industrializarlos dentro de la provincia, deberá conseguir que las inversiones fabriles sean acompañadas por rutas, puertos y vías navegables capaces de soportar ese crecimiento.
Agro & Campo
Una futura planta de celulosa podría movilizar 400 camiones diarios en Corrientes y la diputada Sofía Brambilla advierte que habrá que apurarse con rutas y puerto: “Tenemos tres años para activar esto”
Fuente: Bichos de Campo