Los tambos son muchos, pero cada vez menos: Santa Fe mantiene su rol clave dentro de la lechería nacional, aunque con menos actores

En un informe de la Bolsa de Comercio de Santa Fe publicado este lunes se ofrece un retrato minucioso del presente de la lechería provincial. Se confirman allí tanto la magnitud de la principal cuenca lechera central como los desafíos que atraviesa el sector.

Santa Fe concentra 941.428 bovinos en unidades tamberas, lo que equivale al 31,1% del stock nacional y la ubica como segunda provincia detrás de Córdoba.
Los departamentos Castellanos, Las Colonias, San Cristóbal y San Martín reúnen el 81,6% de esas existencias, de modo que uno de cada cuatro bovinos en tambo del país se encuentra en esa cuenca santafesina.
El número de tambos activos descendió en un año de 3.345 a 3.055 establecimientos, una reducción de 290 unidades productivas que refleja la presión sobre los productores que no encuentran la estrategia de eficiencia o continuidad familiar, siendo estos los dos motivos más concretos de la baja de los tambos. 

El centro-oeste provincial concentra el 85,3% de los tambos de Santa Fe y el 30% de los establecimientos del país, reafirmando su rol estratégico en el eslabón primario de la cadena láctea. La estratificación muestra que los tambos medianos-bajos, con 101 a 250 vacas, representan el 52,7% del total, mientras que los muy pequeños y pequeños suman el 28,6%.
Apenas once unidades superan las mil vacas, lo que marca el predominio de estructuras familiares y medianas frente a los modelos altamente industrializados.
En producción, el Ministerio de Desarrollo Productivo registró 699,5 millones de litros de leche cruda, entre enero y junio, con un incremento interanual del 1,7%. De mantenerse las condiciones climáticas, se proyecta un crecimiento cercano al 3% para el cierre del año. 
Derrotero sin fin: La cantidad de tambos se redujo nuevamente respecto al mes pasado y en el último año se perdieron más de 230 establecimientos

La serie histórica muestra que la provincia logró sostener volúmenes superiores a los 2.000 millones de litros anuales en la última década, aunque con oscilaciones marcadas por factores climáticos y económicos. 
El precio promedio pagado al productor en junio fue de 520,4 pesos por litro, apenas 9,6% más que en igual mes de 2025, muy por debajo de la inflación. El informe advierte que los márgenes mínimos no alcanzan a cubrir los costos operativos, lo que se suma a la dificultad del recambio generacional, la asimetría de precios y el aumento de gastos fijos como energía y alimentación, además de las complicaciones por la falta de infraestructura, principalmente caminos para el tránsito y retiro de la materia prima.

La Bolsa de Santa Fe subraya que, pese a la concentración creciente del mapa lechero, la provincia sigue liderando en cantidad de unidades productivas. La calidad de la materia prima, la incorporación de tecnología y las perspectivas del mercado externo aparecen como los motores para recomponer el stock vacuno y sostener la subsistencia de los tambos. 
El documento concluye que Santa Fe reafirma su importancia en la lechería nacional, aunque enfrenta un escenario desafiante que exige políticas de acompañamiento y estrategias de innovación para evitar que la reducción de establecimientos erosione la base productiva. 
Con la quiebra de SanCor y la paralización de Lácteos Verónica, será clave una reactivación pronta de ambas empresas, en primer término por el impacto socio-económico en el territorio, sino también para poder recibir y procesar la leche cruda que promete la primavera.

Fuente: Bichos de Campo