Una revista cultural publicó el libreto inédito “2017″, de Beatriz Sarlo, ambientado en una sociedad tecnocrática totalitaria

En el número 32 de Cuadernos LIRICO (revista digital de la red interuniversitaria de estudios sobre las literaturas rioplatenses contemporáneas en Francia), lanzado en julio con el título de Territorios imaginados, se publicó el libreto inédito 2017 de la escritora Beatriz Sarlo, fallecida a los 82 años a mediados de diciembre de 2024. El texto estaba en los archivos digitales del guionista y crítico de cine David Oubiña, amigo de Sarlo y del cineasta Rafael Filippelli, pareja de la autora. Ambientada en una sociedad de control cien años después de la Revolución rusa, está protagonizada por una científica argentina que acepta trabajar para un gobierno “no precisamente democrático ni republicano”.Un académico estrella renunció a Cambridge y la universidad investiga sus antecedentes: hay dudas sobre su vida y su carreraDirigen Cuadernos LIRICO los escritores e investigadores Sergio Delgado, Edgardo Dobry y el español Enrique Fernández Domingo. El número, que contó con el apoyo del laboratorio IMAGER de la Université de Paris Est-Créteil, está dedicado a la memoria del escritor español Andrés Sánchez Robayna, el poeta Daniel Samoilovich, Sarlo y Filippelli. Como la revista no tiene fines comerciales, no se necesitó el aval de la Justicia para publicar el texto inédito de Sarlo, cuya sucesión aún se tramita en el Juzgado Civil n° 60.En la sección VI de la revista se puede leer la sinopsis del libreto de 2017, que inicia con la descripción de los personajes: Inés (“científica de alrededor de 45 años, exmilitante política de izquierda, que ha decidido trabajar para el gobierno en un proyecto oscuro y oportunidad de múltiples traiciones”), Acuña y Rabasa, “dos funcionarios políticos inescrupulosos del Ministerio de Ciencia”; Antonio (dirigente del Grupo de Disidentes, enfrentado con el gobierno y en el que Inés ha militado en el pasado), Silvia (amiga de Inés), Susana (hermana de Inés, detenida e internada como una “zombi”, en “una suerte de cárcel sanatorio”), Cimino y Kronstadt (funcionarios del Alto Comisariado de las Naciones Unidas), Quesada (científico extranjero y amigo de Inés) y Grass, un intelectual anciano, humanista y antiglobalizador. Se revela Sarlo había comenzado a escribir una novela “de anticipación científica” a mediados de la década de 1980. “En un momento dado, renunció a ella -dice Delgado a LA NACION-. A principios de los años 90, retomó la historia de Inés Garzani, una científica que vive en una sociedad tecnocrática totalitaria. Sarlo comenzó a trabajar con Filippelli en la idea de llevar ese proyecto al cine. A mediados de esa década, se incorporó al equipo David Oubiña y siguieron trabajando hasta poco tiempo antes de la muerte de Filippelli. La vigencia del tema, releído el proyecto en estos días, es sorprendente”. Conspiraciones: noticias falsas y justicia revolucionaria en el origen de la ArgentinaEn el artículo “Topografía de la modernidad”, Oubiña, crítico de cine y guionista, reconstruye la historia del proyecto inconcluso. “En 1996, yo estaba en Manhattan asistiendo a unos cursos de posgrado en New York University -señala en Cuadernos LIRICO-. En algún momento, Beatriz Sarlo fue invitada para participar en un simposio ahí mismo y dictar un par de conferencias. Rafael Filippelli vino con ella: traía la primera versión de un guion que habían elaborado juntos, a partir de una novela que Beatriz había empezado a escribir y luego había abandonado. Era una película distópica, de anticipación científica, se llamaba 2017 y la acción transcurría, obviamente, cien años después de la Revolución rusa. Rafael no estaba conforme con esa primera versión del proyecto. Me dejó una pequeña carpeta azul con el guion y me pidió que lo leyera y que pensara variantes. Cuando regresé a Buenos Aires, yo había acumulado algunas anotaciones y, con eso, empezamos (o, más bien, continuamos) el trabajo sobre lo que debería ser el film”.La protagonista es una científica abocada a la investigación tecnológica de avanzada; los funcionarios fascinerosos le encargan el diseño de “transbordadores satelitales hipersofisticados y de imprescindible construcción”, en palabras de la escritora.“Ha regresado a Buenos Aires para trabajar en un organismo de Ciencia y Técnica pero, en paralelo, recibe dinero de unos turbios burócratas gubernamentales para que desarrolle un sistema de telecomunicación -detalla Oubiña-. El paisaje es levemente posapocalíptico. Algo dañino ha sucedido con la luz solar: todos usan anteojos oscuros y engullen unas pastillas negras, como si fueran un antídoto contra un mal que nunca se explica qué es. Inés avanza con el proyecto, tironeada entre sus negocios con el establishment y las demandas de sus viejos camaradas políticos del Grupo de Disidentes. Ese doble juego se va poniendo cada vez más tenso: las fuerzas parapoliciales la acosan y la obligan a tomar decisiones. Tendrá que elegir entre la gloria oficial de un estado fascista y el compromiso militante con la antigua resistencia. ¿Cuál es el precio que se paga por Inés? ¿Cuál es el precio que Inés está dispuesta a pagar?”. La novela de Sarlo, afirma, “está perdida o fue destruida”. Él fue quien puso a disposición de los editores de Cuadenos LIRICO la sinopsis del libreto escrito por Sarlo para una eventual ópera. “Es difícil determinar la fecha de escritura del proyecto, pero debe ser contemporáneo a la colaboración con Martín Bauer para la ópera V.O., estrenada en el Centro de Experimentación del Teatro Colón en julio de 2013 -conjetura Delgado-. Decidimos incluir en esta sección este texto inédito de Sarlo porque da cuenta de una escritura personal y permite vislumbrar la magnitud de 2017, proyecto proteiforme entre la novela, el guion y la ópera”.El número 32 de la revista gira en torno de la noción de territorio, “sobre su constitución material, pero también sobre su dimensión imaginaria”, explica el editor. Recupera los trabajos y discusiones que tuvieron lugar en el coloquio en la Universidad de Barcelona, en octubre de 2023. En las tres primeras secciones se incluyen ponencias de Nora Catelli, Max Hidalgo, Andrés Sánchez Robayna, Eva Fernández, Enrique Fernández Domingo, Teresa Orecchia Havas, Julio Premat, Valentina Litvan, Juan Pablo Luppi, Julieta Novelli y Bernardo Orge.La sección “Territorios clandestinos” se ocupa de los centros ilegales de detención, tortura y desaparición de personas durante la última dictadura en la Argentina. Coordinada por Myrna Insúa, incluye trabajos de Emilio Crenzel y ella, un diálogo con Guillermo Kexel (uno de los gestores del Siluetazo, intervención en el espacio público realizada en 1983 y 1984 junto con las Madres de Plaza de Mayo), y dos portfolios con fotografías de Kexel e Insúa, presentadas por Ernesto Pereyra.En la sección “Territorios de anticipación”, además del libreto de Sarlo, Graciela Silvestri y Adrián Gorelik abordan el trabajo que realizaron con Sarlo y Filippelli en la preparación del guion de las tres películas documentales sobre Buenos Aires: Buenos Aires I (1990), Buenos Aires II (1991) y Buenos Aires III (1992). “La realización de tres videos sobre Buenos Aires entre 1990 y 1992 fue un emprendimiento cardinal en nuestras vidas, en términos intelectuales y afectivos, ya que marcó nuestro modo de ver la ciudad y el cine y selló una amistad de a cuatro con Beatriz Sarlo y Rafael Filippelli que nos deparó largos años de discusiones encarnizadas y fabulosa complicidad”, sostiene la pareja de arquitectos. Una sección está dedicada a El Gran Tatú (Le Grand Tatou), novela inédita de Guillaume Contréde la que se incluyen dos fragmentos (autotraducidos por Contré) y una presentación y un reportaje a cargo de Delgado. Y como cierre se publica un artículo inédito de Georges Didi-Huberman: “Tierra y conmoción, o el arte de la fisura”. Completan Territorios imaginados las secciones “Traducciones” (con textos inéditos en español de Iain Sinclairy Guy Vaes, traducidos por Adolfo Barberá del Rosal) y “Reseñas”. El número está ilustrado con collages de Eduardo Stupía que forman parte del Teatro de recortes que Stupía realizó, en distintas ocasiones, junto con Samoilovich, fallecido en 2025.Así comienza el inédito de SarloPreludio al Primer actoA telón abierto, y en el decorado del departamento de Inés, con Acuña y Rabasa en un lugar más elevado desde donde pueden observar todo sin ser vistos, sitio en el que pemanecerán a lo largo de toda la ópera, Inés se pasea como un animal enjaulado, desplazándose constantemente de su lugar de trabajo hacia los demás espacios del decorado.Esta primera parte debe funcionar más bien como una secuencia coreográfica.Primer actoLa primera escena mostrará a Acuña y Rabasa, funcionarios políticos inescrupulosos del Ministerio de Ciencia de un gobierno no precisamente democrático ni republicano.Durante la misma, Acuña, un personaje más bien cínico, acelerado y muy inteligente, le plantea a Rabasa, más calmo y refinado, que hay que controlar a Inés muy de cerca.Inés ha sido contratada por el Ministerio para realizar una investigación a partir de cuyos resultados se podrán producir ciertos transbordadores satelitales hipersofisticados y de imprescindible construcción. El trato que los dos funcionarios han hecho con ella tiene una trampa: le ofrecieron dinero de un presupuesto “en negro”; ella debe informar periódicamente al Ministerio, pero, bajo cuerda, tenerlos al tanto a ellos semanalmente. La intención de los funcionarios es traicionar al Ministerio y, más tarde, cuando la investigación haya terminado, vender el resultado en el mercado negro. Simultáneamente, ambos, sobre todo Rabasa, desconfìan de Inés. Se preguntan el motivo por el cual Inés ha aceptado ese pacto. Sin duda, el dinero que le pagan y el trato preferencial que tiene su proyecto es una razón, pero, así como ellos traicionan al Ministerio, temen que Inés los traicione a ellos. Sobre todo porque, como controlan el espionaje interno, han descubierto los contactos que Inés mantiene con Antonio, cabeza visib

Fuente: La Nación