Trump vuelve a poner el foco en Cuba y Raúl Castro queda en la mira

WASHINGTON.– “Tenemos mucho que hablar sobre Cuba”, dijo el presidente estadounidense, Donald Trump, a bordo del Air Force One, en su vuelo de regreso desde China, y definió a la isla como “un país en decadencia” que “necesita ayuda”.El magnate confirmó así la intención de aumentar la presión norteamericana sobre el régimen cubano, después de la visita a la isla del jefe de la CIA y luego de que trascendieron informaciones de que el Departamento de Estado quiere imputar al expresidente cubano Raúl Castro, de 94 años.Al ser consultado sobre el tema, Trump no desmintió la información, pero advirtió: “Dejaré que se pronuncie el Departamento de Justicia”. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de Árbol Invertido (@arbolinvertido)

Según la cadena CBS News, que cita a funcionarios estadounidenses familiarizados con el asunto, la posible imputación se centraría en el derribo en 1996 de dos aviones civiles tripulados por pilotos anticastristas.Raúl Castro, que sucedió a su hermano como presidente, supervisó el histórico acercamiento con Estados Unidos en 2015 bajo la presidencia de Barack Obama, que Trump revocó más tarde.Una imputación contra Castro supondría un giro inesperado en la crisis cada vez más profunda en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, un país que sufre cortes constantes de electricidad provocados por el bloqueo de combustible impuesto por Trump.El presidente norteamericano ha dicho que Cuba es “la siguiente en la lista” tan pronto como termine su guerra con Irán, aunque la administración no ha declarado públicamente su intención de usar la fuerza militar para lograr un cambio de régimen en La Habana.En cambio, ha adoptado una política de estrangulamiento económico para intentar expulsar del poder a la actual dirigencia.Visita del jefe de la CIAEn plena crisis bilateral, el director de la CIA, John Ratcliffe, viajó precisamente el jueves a La Habana para una reunión excepcional con altos funcionarios cubanos, según las autoridades de la isla.Cuba afirmó que la sorpresiva llegada del máximo jefe de los servicios de inteligencia estadounidenses, fue una visita solicitada por Estados Unidos.El secretario de Estado, Marco Rubio, declaró el miércoles que Estados Unidos busca un cambio en las políticas económicas de Cuba, al tiempo que reconoció el objetivo de una transición política: “No creo que podamos cambiar la trayectoria de Cuba mientras estas personas estén al mando de ese régimen”.Funcionarios del gobierno ya habían esbozado una posible solución similar a la impuesta en Venezuela, donde el gobierno existente se mantuvo en el poder tras la destitución del dictador Nicolás Maduro en enero, en una operación militar estadounidense. Sin embargo, a diferencia de Maduro, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel es considerado una figura más al frente de un Partido Comunista altamente organizado y una infraestructura militar que controla todos los aspectos del poder nacional.Trump ha endurecido progresivamente las sanciones contra Cuba, además del embargo económico impuesto hace más de seis décadas, incluyendo una orden ejecutiva que declara una emergencia nacional por la amenaza que, según él, representa para la seguridad nacional de Estados Unidos, un bloqueo naval que impide el paso de barcos que transportan petróleo a la isla y la amenaza de sanciones secundarias contra cualquier otro país o entidad que comercie con el gobierno cubano o con personas o empresas designadas.Tras el anuncio de Cuba sobre la visita de Ratcliffe, la CIA distribuyó un comunicado a los medios de comunicación en el que afirmaba que se había reunido con Raúl Rodríguez Castro -nieto de Raúl Castro, que sigue siendo el jefe del Partido Comunista Cubano—, junto con el ministro del Interior, Lázaro Álvarez Casas, y el jefe de la inteligencia cubana.Según el comunicado de la CIA, la misión de Ratcliffe era “transmitir personalmente el mensaje del presidente Trump de que Estados Unidos está dispuesto a abordar seriamente cuestiones económicas y de seguridad, pero solo si Cuba realiza cambios fundamentales”.Las conversaciones, dice el comunicado, incluyeron “cooperación en materia de inteligencia, estabilidad económica y cuestiones de seguridad, todo ello en el contexto de que Cuba ya no puede ser un refugio seguro para los adversarios del hemisferio occidental”.Pero otros expertos y analistas regionales vieron un mensaje aún más inmediato en la visita de Ratcliffe.“El director de la CIA aparece sin previo aviso. Se supone que no para dar una lección de historia y fumar un puro”, dijo un diplomático familiarizado con el asunto, que habló bajo condición de anonimato con The Washington Post para comentar sobre temas delicados. “Aquí existe la sensación general de que Díaz-Canel no puede permanecer mucho tiempo más en el cargo”.En una publicación en redes sociales antes de partir hacia China el martes, Trump dijo que Cuba “es un país fallido”“Solo va en una dirección: ¡hacia abajo! Cuba está pidiendo ayuda, ¡y vamos a hablar!”, agregó.Agencias AFP y AP
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