Se colocó un casco de realidad virtual y extirpó un tumor pulmonar con un robot

El cirujano torácico Sasha Stamenkovic finalizó hoy una operación robotizada para extirpar un tumor pulmonar y se quitó el casco de realidad virtual en 3D. “Hoy hemos llevado a cabo una intervención muy, muy compleja”, celebró el médico de 60 años tras el procedimiento realizado en el St Bartholomew’s Hospital, situado en el centro de Londres.Allí, Stamenkovic enseña a otros tres médicos a utilizar el Da Vinci 5, un nuevo sistema de cirugía asistida por robot fabricado por la empresa estadounidense Intuitive. Durante el procedimiento, el casco de realidad virtual le permitió observar en 3D el pulmón del paciente. “Hemos conservado gran parte del pulmón, sorteando vasos sanguíneos y vías respiratorias realmente muy pequeños”, explicó el especialista frente a tres cirujanos de otro centro de salud que observaron la técnica.El cirujano llevó a cabo la intervención de dos horas desde una consola instalada en un lateral de la sala, en una escena que, a primera vista, parece un videojuego. Los movimientos de sus manos se transmitieron a tres brazos robóticos que manejaron los instrumentos quirúrgicos sobre el paciente, acostado a unos metros de distancia. Un cuarto brazo sostuvo una cámara que proporcionó la imagen tridimensional, la cual también se pudo ver en dos pantallas dispuestas en el quirófano. A lo largo de la práctica, el médico dio instrucciones a través de un micrófono a su equipo, integrado por enfermeras especializadas.Stamenkovic se desempeña como director de cirugía robótica e investigación del Barts Health NHS Trust y afirma que forma a los que serán los “cirujanos del futuro”. El equipo Da Vinci 5 llegará de forma definitiva a su quirófano a finales de este año, como parte de una estrategia nacional para aumentar el uso de la robótica en la cirugía mínimamente invasiva dentro del sistema sanitario público británico. El objetivo del Gobierno es que, para el año 2035, esta tecnología se utilice en nueve de cada 10 intervenciones de este tipo en Inglaterra.El nuevo sistema puede utilizarse en numerosas especialidades, como la urología, la ginecología y diversas cirugías, entre ellas la colorrectal, torácica, abdominal o general. Según Stamenkovic, los finos brazos robóticos son más adecuados que las manos humanas para manipular instrumentos en incisiones pequeñas. Además, indicó que esta precisión reduce el riesgo de complicaciones, como las fugas de aire, que resultan frecuentes tras una intervención pulmonar.Para Ali Ansaripour, un médico en formación que realiza una beca de un año, el mayor reto de esta tecnología es alejarse físicamente del paciente y adaptarse a la configuración de la sala. “Esto te separa ligeramente del paciente”, afirmó el becario. Y subrayó: “Pero te ofrece una visión increíble y te permite abordar al paciente con gran objetividad”.Este tipo de intervención busca reducir la duración de la hospitalización y el tiempo de convalecencia. En un sistema sanitario público bajo presión, la expectativa de las autoridades es que las personas puedan irse antes de los centros de salud para liberar camas y reducir las listas de espera.Ian Macleod, un inspector de policía jubilado de 76 años, fue el primer paciente del sistema sanitario público en someterse a una operación de cáncer de pulmón con esta tecnología. Según relató, no se dio cuenta del mecanismo hasta que ya llevaba puesta la bata quirúrgica y estaba a punto de ser anestesiado. Señaló que la noticia no le desconcertó y consideró que su recuperación resultó “extraordinaria”, ya que tan solo 30 minutos después de volver a su habitación pudo ponerse de pie.Macleod detalló que en el pasado atravesó una intervención quirúrgica mínimamente invasiva no robotizada por otro tipo de cáncer, pero que la convalecencia fue “mucho más larga”. En esta oportunidad, salió del hospital con un solo punto de sutura y, menos de una semana después, ya llevaba a su esposa en automóvil a un vivero.La robótica representa una de las cinco “grandes apuestas” del plan de salud decenal establecido para Inglaterra. Sin embargo, el Royal College of Surgeons denunció un acceso desigual a esta técnica quirúrgica según las regiones, situación que calificó como una “lotería geográfica”. La institución, que agrupa a los cirujanos británicos, también criticó la ausencia de un modelo de financiación “coherente” para la robótica en los hospitales públicos, lo que obliga a algunos establecimientos a depender de donaciones.Con información de AFP

Fuente: La Nación