Economía
“Las reglas tienen que ser idénticas para todos”, dijo el CEO de Nestlé
La recuperación de la economía argentina avanza a un ritmo más lento que lo esperado, pero el agro y la agroindustria siguen siendo, para Nestlé, motores centrales del desarrollo del país. Así lo señaló Gian Carlo Aubry, CEO de la compañía para la Argentina, quien consideró que una mayor competitividad del sector, junto con el impulso de la energía y la minería, puede generar inversiones, empleo y un círculo virtuoso para el consumo.“El agro, es una máquina de generar dinero. En un contexto con menos retenciones eso significa más divisas, más inversiones y más puestos de trabajo. Eso termina favoreciendo el consumo y la generación de riqueza”, sostuvo durante una entrevista con LA NACION realizada en la Exposición Rural de Palermo en el stand de la firma abierto al público para difundir temas como sustentabilidad, agricultura regenerativa, economía circular y nutrición.Según el ejecutivo, la economía muestra señales de mejora después de dos años marcados por una fuerte caída del consumo. Sin embargo, aclaró que la recuperación aún es gradual. “Hay una luz al final del túnel, pero el desarrollo es más lento de lo que pensábamos”, afirmó. Entre las razones, mencionó la pérdida de poder adquisitivo de los hogares, la eliminación de subsidios y el cambio hacia una economía más orientada a la competitividad que a la especulación. “No hay necesidad de tener tres frascos de café en tu almacén”, dijo.Respecto de la lechería, Aubry destacó el aumento de la producción registrado en los últimos dos años, algo que contrasta con el estancamiento observado durante décadas.“La Argentina se mantuvo durante muchos años entre 10.000 y 12.000 millones de litros de leche. Recién en 2025 y 2026 vemos un crecimiento importante”, señaló.“Hay un dinamimismo y una competitividad de la leche argentina, siempre se supo, pero nunca se supo aprovechar al ciento por ciento”, expresó.No obstante, advirtió que persisten problemas estructurales. Entre ellos mencionó la existencia de una economía informal dentro de la cadena láctea que, según dijo, genera condiciones de competencia desiguales.“Todavía no competimos todos de la misma manera. Hay actores que respetan todas las reglas y otros que no. Si tuviera un pedido para hacer al Gobierno sería que las reglas sean idénticas para todos”, afirmó.También observó una tendencia hacia la concentración de la producción en establecimientos de mayor escala y expresó su expectativa de que ese proceso contribuya a transparentar el mercado.Nestlé, que cuenta con siete fábricas en el país, mantiene planes de inversión planificados a tres años. Aubry explicó que actualmente la empresa no prevé desembolsos significativos adicionales en el negocio lácteo porque las principales inversiones ya fueron definidas y ejecutadas en los últimos años.“Las inversiones importantes en leche ya las hicimos. Fueron proyectos identificados en 2023 y que hoy están terminándose”, explicó.La estrategia actual pone el foco en la sustentabilidad y en el acompañamiento a los productores para mejorar las prácticas productivas. En ese sentido, la compañía viene impulsando iniciativas vinculadas con la agricultura regenerativa, tanto en la cadena láctea como en el abastecimiento de ingredientes para alimentos para mascotas, dijo Verónica Rosales, directora de Comunicación y Asuntos Públicos de Nestlé.Agricultura regenerativaA su vez, Aubry remarcó que la agricultura regenerativa ocupa un lugar central dentro de la estrategia global de Nestlé. En la Argentina, los esfuerzos se concentran especialmente en el agroindustria y en las materias primas utilizadas para la elaboración de alimentos balanceados.La empresa trabaja con productores para promover prácticas como la rotación de cultivos, los cultivos de cobertura y una gestión más eficiente de los insumos agrícolas. Entre las iniciativas en marcha mencionó un proyecto piloto en campos de Córdoba vinculado con la producción de ingredientes para alimentos para mascotas que llevan adelante junto con la Asociación Argentina de Productores de Siembra Directa (Aapresid).En la cadena láctea, además, Nestlé prepara un programa junto con la firma Louis Dreyfous para impulsar el uso de soja libre de deforestación destinada a la alimentación de los rodeos lecheros.“El objetivo es garantizar la trazabilidad y reducir la huella de carbono de la alimentación de las vacas”, explicó Rosales. Según detalló, el proyecto comenzaría a implementarse durante el próximo año.Para la compañía, el trabajo con los proveedores resulta determinante porque la mayor parte de sus emisiones se genera fuera de las plantas industriales. “A nivel global, más del 70% de nuestras emisiones provienen de los ingredientes. En la Argentina ese porcentaje supera el 80%”, señaló la ejecutiva.En línea con sus metas internacionales, Nestlé busca que para 2030 la mitad de sus ingredientes estratégicos provenga de campos que apliquen prácticas de agricultura regenerativa, como parte del camino hacia las emisiones netas cero proyectado para 2050.VentasRespecto de la evolución del mercado interno, Aubry describió un escenario más estable que el de los últimos años, aunque todavía lejos de una recuperación plena. “El consumo es positivo, pero pequeño”, resumió.El ejecutivo señaló que la apertura de las importaciones, la mayor disponibilidad de productos y las nuevas alternativas de ahorro modificaron los hábitos de compra de los consumidores. “Hoy existen más opciones para destinar el dinero y ya no hay necesidad de acumular productos como ocurría años atrás”, explicó. En ese contexto, insistió en que avanzar hacia una economía más competitiva es fundamental para sostener la inversión privada, especialmente en proyectos vinculados con la sustentabilidad.“Mejorar el planeta tiene un costo. Si una compañía invierte para reducir emisiones o impulsar prácticas sustentables, necesita ganar eficiencia para absorberlo. Por eso es fundamental competir bajo las mismas reglas”, sostuvo.
Fuente: La Nación