Locura en el mercado argentino de soja: Industrias aceiteras siguen comprando soja como “si no hubiera un mañana”
En el mercado argentino de soja se viene registrando una situación inédita: precios negociados superiores a la capacidad de pago de la industria aceitera en plena cosecha de la oleaginosa. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires indicó este jueves que ya se recolectó casi el 58% de la superficie nacion...
La Bolsa de Cereales de Buenos Aires indicó este jueves que ya se recolectó casi el 58% de la superficie nacional de soja para generar una oferta de 32,7 millones de toneladas sobre un estimado total de 48,6 millones.
En esta época del año los exportadores y especialmente la industria aceitera deberían estar trabajando con completa comodidad para originar soja, circunstancia que configuraría precios negociados por debajo de la capacidad teórica de pago.
Sin embargo, la realidad es que se están esforzando para comprar soja como si no existiera un mañana, lo que se traduce en precios imposibles de imaginar apenas semanas atrás.
Este jueves, por ejemplo, mientras que el contrato Soja CME Group Julio 2026 finalizó en 438,1 u$s/tonelada con una caída intradiaria de casi el 3,0%, la posición gemela en el mercado argentino A3 terminó en 343,0 u$s/tonelada con una baja del 0,6%.
Si bien en el mercado argentino abundan los comentarios sobre una posible baja de retenciones a la soja –que en el caso de la harina y el aceite de soja es del 22,5%–, la realidad es que la fortaleza de los precios negociados se explica por la presión de demanda ante la urgencia por hacerse de mercadería.
Tal como había anticipado Bichos de Campo dos meses atrás, la “tesis” de los precios decrecientes de la harina de soja fracasó de manera estrepitosa en un escenario global en el cual se está registrando un consumo frenético de proteínas cárnicas.
El encarecimiento de la carne vacuna en EE.UU., producto de una caída dramática del stock bovino que en parte es compensada por un aumento de las importaciones, está promoviendo un mayor consumo de carne aviar y porcina, lo que confiere una fase de rentabilidad sostenida para ambos sectores, que son grandes consumidores de harina de soja.
Esa es la razón por la cual las cotizaciones de la harina de soja en EE.UU. vienen mostrando un diferencial de precios enorme con respecto a los valores presentes en Sudamérica.
El hecho se potencia con naciones importadoras de harina de soja que, ante la incertidumbre generada por el conflicto de Medio Oriente, están acelerando compras ante un eventual escenario de interrupción de rutas logísticas.