Canarios en alerta: Al igual que los migrantes, para entrar a la Argentina de Milei las aves también tienen que tener los papeles en regla

Mientras el país discute si Rosalía, Niall Horan o Samuel L. Jackson merecían ser deportados por opinar mal del Mundial, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) se ocupa de un problema más terrenal: canarios brasileños que intentaban cruzar la frontera sin la documentación sanitaria correspondiente.
El organismo informó que en las últimas semanas “desbarató reiterados intentos de ingresar irregularmente aves provenientes de Brasil, principalmente canarios, que carecían de la documentación sanitaria exigida para su ingreso al país”, detectados por agentes del Centro Regional Corrientes-Misiones en el paso fronterizo de Paso de los Libres.
El comunicado fue categórico: “toda ave, cualquiera sea su especie, destino o finalidad, que ingrese a la Argentina debe contar previamente con la autorización sanitaria correspondiente y cumplir con los requisitos establecidos por la normativa vigente”. Ni un canario entra de prepo.
Casi al mismo tiempo, pero unos metros más arriba en la escala jerárquica del Estado, el Gobierno nacional resolvía un problema parecido con los seres humanos. Javier Milei firmó el Decreto de Necesidad y Urgencia 681/2026, que modifica la Ley de Migraciones para “incorporar como causal de prohibición de ingreso y de expulsión del territorio nacional a todo extranjero que dirigiere o incitare mensajes de odio, discriminación y/o violencia contra el pueblo argentino o sus ciudadanos por razón de su nacionalidad, así como el ultraje a los símbolos patrios”.
La norma, que lleva la firma de todo el gabinete, se conoció horas después de que la Casa Rosada denunciara una “campaña antiargentina” desatada tras la final del Mundial 2026, con episodios que incluyeron críticas de celebridades extranjeras y la ya clásica tensión diplomática con Brasil.
El propio presidente le puso palabras a la nueva doctrina migratoria: “Quien ataque a la República Argentina no es bienvenido en nuestro país”. Una frase que, cambiando “ataque” por “carezca de autorización sanitaria”, también podría haber salido de un comunicado de Senasa.
Así las cosas, un canario sin certificado fitosanitario y una cantante española que opina de más sobre la Argentina quedan, por estos días, bajo el mismo paraguas normativo, ya que ninguno de los dos entra si no demuestra, papeles mediante, que no representa una amenaza para la sanidad nacional.
La diferencia es que a los pájaros el control se lo hacen en la frontera y a los famosos, por ahora, en Twitter.

Fuente: Bichos de Campo