El accidente en Iguazú reabrió el debate sobre la seguridad de las lanchas que navegan cerca de las Cataratas

POSADAS.― La muerte de un turista neerlandés de 26 años, tras el vuelco de una lancha durante una excursión en el lado brasileño de las Cataratas del Iguazú, provocó la conmoción de las autoridades y los prestadores de servicios locales. El Instituto Chico Mendes de Conservación de la Biodiversidad (ICMBio), que es el equivalente a Parques Nacionales en el vecino país, decidió suspender la circulación de embarcaciones turísticas por esa zona del Río Iguazú por tres días, medida que regirá por hoy, mañana y el jueves. Marina de Brasil, en tanto, investiga las causas del accidente.El vuelco de la lancha operada por la empresa Macuco Safari, que lleva más de 40 años como concesionario del lado brasileño de ese tipo de excursiones, trajo a colación el recuerdo de otros dos hechos trágicos sucedidos en los últimos 27 años, uno de cada lado del río Iguazú, con un saldo total de 10 fallecidos. En paralelo, volvió a generar dudas respecto a la seguridad de dichos paseos, tanto en el lado argentino como en el brasileño.Si bien las autoridades y operadores de ambos países aseguran que cumplen con las medidas y protocolos de seguridad más exigentes, fuentes de Iguazú Argentina SA, que opera el Parque Nacional Iguazú pero no tiene injerencia sobre la concesión de los paseos náuticos, pusieron en tela de juicio la transparencia de esa explotación. “Nosotros solicitamos vista del contrato, que debería ser público, pero aún no lo pudimos conocer; queremos saber cuestiones como el canon, seguros y las medidas de seguridad. Ellos se manejan de forma totalmente independiente del concesionario del parque”, explicaron a LA NACION. La empresa opera todo el parque, incluyendo los ingresos, paseos, pasarelas, el tren ecológico, las estaciones, los espacios gastronómicos y varias otras atracciones. Según datos del ICMBio, la atracción del lado brasileño recibe 30.800 visitantes por mes y, en 2025, cerca de 370.000 personas participaron del paseo, incluyendo muchos argentinos que suelen visitar el parque del lado brasileño. Cada vez más argentinos eligen pernoctar en Foz, debido a que cuenta con una oferta hotelera más amplia y a que el tipo de cambio hoy favorece la estadía de ese lado de la frontera.De acuerdo con el ICMBio, la empresa Macuco Safari, responsable de la operación, tiene la certificación internacional ISO 21101, que establece requisitos de gestión de seguridad para actividades de turismo de aventura. Destaca que esa certificación la tienen pocos operadores en Brasil.Las excursiones náuticas tanto del lado brasileño como del lado argentino son consideradas un paseo de turismo de aventura, con riesgos inherentes a estas actividades, como pueden ser, por ejemplo, el rafting o subir a una montaña.En la página web de Jungle Explorer, la empresa que tiene la concesión para las excursiones náuticas del lado argentino desde los años 90, se especifica taxativamente que los menores de 12 años y las mujeres embarazadas no pueden realizar el paseo. También están excluidos los adultos mayores y las personas con discapacidad. Los turistas deben utilizar obligatoriamente chalecos salvavidas durante los recorridos, y se les advierte que deben poseer “plena capacidad y autonomía, soportar impactos y movimientos bruscos, y trepar y aferrarse con miembros superiores conservados”.En el video de seguridad, en la página web de la compañía, se puede ver a un excursionista cayendo al agua y luego trepándose a las piedras en la costa del Iguazú. “El río es el que manda”, se lee en una leyenda de su página web. “Las aguas del río Iguazú, provenientes del sur de Brasil, varían su caudal dependiendo de las lluvias que ocurren en la cuenca. Con cierta frecuencia hay bajantes o crecientes extraordinarias. Estos cambios afectan a las condiciones de navegabilidad del río y, por lo tanto, nuestros paseos pueden verse afectados en su operatividad y disponibilidad”, detallan. El río Iguazú registró en los últimos días un caudal superior al habitual, que oscila entre 1500 y 1800 metros cúbicos por segundo (m³/s). El circuito a Garganta del Diablo se mantuvo cerrado entre el miércoles y el domingo pasado, días en los que, debido a las intensas lluvias en la región, el caudal había superado los 8500 m³/s. El lunes, cuando se reabrió la Garganta del Diablo, el caudal del río era de 6.500 m³/segundo, había informado Iguazú Argentina S.A. En tanto, el martes, día en que ocurrió el accidente, el caudal era cercano a los 4.000 m³/s, detallaron desde el ITUREM, el ente de promoción turística de Puerto Iguazú. “No tiene nada que ver la suba del río”Leo Lucas, titular del ITUREM, afirmó a LA NACION que las excursiones cumplen con todos los protocolos de seguridad y que el nivel alto del río no tuvo nada que ver con el accidente. “Los paseos náuticos en el Parque Nacional Iguazú son una de las experiencias más emocionantes y siempre los recomendamos cuando participamos en eventos para promocionar el destino. Es un paseo único que se desarrolla bajo estrictos protocolos de seguridad”, explicó “El personal está muy calificado; cada año se realizan miles de paseos y las lanchas salen casi siempre completas. A veces, con crecientes o bajantes del río, se suspenden. Pero lo que pasó ayer no tiene que ver con la creciente, como dijeron algunos medios. El río estaba en 4.000 m³/s”, sumóAccidentes previosLa misma empresa a cargo de la lancha donde viajaba el turista neerlandés que falleció ayer, Macuco Safari, tuvo otro incidente trágico el 5 de septiembre de 1999, cuando dos embarcaciones colisionaron. Perecieron siete personas, entre ellas seis turistas extranjeros y el piloto de la embarcación. Del lado argentino también hay un antecedente trágico. En marzo de 2011, una lancha operada por Jungle Explorer dio una vuelta de campana frente al Salto San Martín, provocando la muerte de dos turistas extranjeros.Esta tarde, la Administración de Parques Nacionales (APN), que concesiona las excursiones náuticas del lado argentino, publicó un comunicado en el que destacó: “El Parque Nacional Iguazú refuerza la importancia de la comunicación de medidas de prevención y cuidado, recordando que las excursiones náuticas cuentan con una serie de protocolos de seguridad en los que se incluyen recomendaciones estrictas para las personas que realizan las travesías en el río Iguazú, en línea con las normas de seguridad en la navegación que rigen la operación náutica dispuestas por la Prefectura Naval Argentina”. Hasta el momento, LA NACION no obtuvo respuestas ante la consulta realizada a la intendencia del Parque Nacional Iguazú.

Fuente: La Nación