La precariedad de este gobierno es mayúscula en materia de comunicación pública: como la inmensa mayoría de los funcionarios tienen temor a la reacción del presidente Javier Milei o de sus principales ministros, en especial Federico Sturzenegger, cuando hacen algo no comunican y esconden la información, no la explican. Pero este silencio tiene consecuencias.
Es lo que le sucedió a la presidenta de Senasa, Pilu Giraudo, con la resolución que firmó la semana pasada, para aplicar un nuevo sistema de trazabilidad de medicamentos veterinarios, sobre la cual arreciaron las críticas simplemente porque nunca fue bien explicada.
Revisemos: a fines de la semana pasada la titular de Senasa firmó y publicó en el Boletín Oficial la Resolución 654/2026, que dio origen al SIGTRAZAVET, compleja sigla que significa “Sistema Integrado de Gestión de la Trazabilidad de Productos Veterinarios”. La gacetilla explicativa no aclaró nunca que la nueva normativa sería de aplicación paulatina, por lo cual tanto los empresarios del rubro realizaron su propia interpretación. La conclusión era que dicha resolución obligaba a todos los integrantes del rubro veterinario a cargar información precisa sobre su producción, ventas y stock de medicamentos para animales.
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La nueva normativa era particularmente compleja, porque su letra fría implicaba que el Estado comenzaría a través del SIGTRAZAVET, a seguir el rastro de cualquier medicamento, desde su elaboración o importación, hasta su venta y aplicación en el animal. La forma de hacerlo sería a partir del uso –en forma obligatoria- de la Receta Veterinaria Electrónica (RVE) en todo el país, algo que entrará en vigencia de forma inmediata.
“ARTÍCULO 28.- Vigencia. La presente resolución entra en vigencia a partir de su publicación en el Boletín Oficial”, decía con claridad la resolución firmada por Giraudo, que poco y anda de experiencia tiene en el rubro veterinarios, ya que es ingeniera agrónoma.
Obviamente los empresarios reaccionaron a esta intempestiva nueva regulación, aparecida de la noche a la mañana sobre sus escritorios. Muchos de ellos expresaron a Bichos de Campo su malestar por la carga burocrática que iba a implicar el cumplimiento de este nuevo SIGTRAZAVET, que duplicaba otras imposiciones cotidianas de la industria. Como corresponder, nuestro medio reflejó ese malestar.
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Es de manual suponer lo que sucedió después de esta reacción: algunos empresarios y cámaras hicieron escuchar sus quejas a las autoridades, se enteró algún ministro poderoso, reprendió a las autoridades del Senasa y estas a su vez, como suele suceder siempre, le echaron al culpa a los periodistas de su propia mala praxis para comunicar sus decisiones de política pública.
De hecho, desde que asumió en su cargo, al igual que todos los funcionarios de la órbita de Agricultura, Pilu Giraudo no ha brindado conferencias de prensa para evacuar este tipo de dudas y conocer sus estrategias.
Recién ahora, una semana después de haber generado este tumulto y mucho nerviosismo en las empresas del ramo veterinario, el organismo dirigido por Giraudo salió a explicar los alcances de su iniciativa, intentando llevar calma al sector.
“Un aspecto central de la norma es que el SIGTRAZAVET no alcanza a la totalidad de los productos veterinarios registrados, sino que su incorporación efectiva se irá disponiendo de forma gradual, en la medida que la DNSA (Dirección Nacional de Sanidad Animal) lo establezca y con el consenso de los sectores agropecuarios involucrados, entendiendo los beneficios sanitarios y/o comerciales que su incorporación conlleva”, remarcó el organismo.
Ahora sí, muchas empresas veterinarias podrán volver a respirar con esta aclaración. No costaba nada hacerla al principio de esta historia, la semana pasada.
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Luego agregó con mayore precisión: “Dentro de los productos a trazar que se prevé prontamente normar, se puede mencionar como ejemplo a los psicotrópicos (ketamina), hormonales (estradiol), antimicrobianos de reserva para salud humana (fosfomicina y polimixina), biológicos de aplicación en el marco de programas oficiales como la vacuna antiaftosa o contra la enfermedad de Aujeszky, entre otros”.
Ya se verá la lista completa, cuando finalmente el Senasa completa la faena.
Por lo pronto, en esos casos actuará el SIGTRAZAVET como “una plataforma informática oficial que funcionará en el ámbito de la DNSA. Su objetivo es informatizar y sistematizar la trazabilidad parcial (hasta elaboración) o total (hasta aplicación) de algunos medicamentos veterinarios”.
En el caso de aquellos medicamentos que requieran “trazabilidad total”, Senasa explicó ahora que “se implementará la receta veterinaria electrónica (RVE) como herramienta obligatoria de prescripción, adquisición y administración de los medicamentos”.
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En esos casos, la RVE se emitirá a través del SIGTRAZAVET, contará con un Código Único de Verificación Electrónica (CUVE) que garantiza su autenticidad, y reemplazará de forma progresiva al recetario en papel, pero siempre “conforme al cronograma que se establezca” a futuro.
“En cuanto a la operatividad de la plataforma, los actores alcanzados deberán acceder con CUIT/CUIL y clave fiscal a través del sitio de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y adherir el servicio”, indicó Senasa.
Que intentó justificar sus nuevos criterios diciendo que “son la nueva resolución, el sistema reemplaza un esquema de control mayormente reactivo (se controlaba después del problema) por uno proactivo y preventivo, al exigir la confirmación del receptor en cada transacción”.
Según esta visión, el nuevo esquema “fortalece la vigilancia sanitaria, el monitoreo de la resistencia antimicrobiana y la prevención de residuos de medicamentos en alimentos de origen animal, además de facilitar el cumplimiento de exigencias de trazabilidad de mercados internacionales”. Por eso el nuevo Sistema “será presentado a los socios comerciales del sector agropecuario argentino, demostrando fehacientemente el compromiso en el cumplimiento de garantías sanitarias y de inocuidad ofrecidas, en un contexto de acuerdos comerciales crecientes y situaciones regionales que demuestran la necesidad de contar con estas herramientas”, en referencia a las sanciones europeas contra Brasil por la apariciónd e trazas de antibióticos en la carne.
“Para su implementación eficiente y acompañar la adopción de la herramienta, el Senasa prevé instancias de difusión y capacitación externa mediante webinars técnicos a laboratorios, productores y veterinarios”, contó ahora el organismo, que una vez más cometió groseros errores de comunicación a toda la sociedad de sus medidas, quizás por miedo, quizás simplemente por incapacidad.
Agro & Campo
Recién ahora se acordaron de informar: Frente al aluvión de críticas a su nuevo sistema de trazabilidad, Senasa aclaró que será solo para “algunos medicamentos veterinarios”
Fuente: Bichos de Campo