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Lula negó la visa a dos funcionarios de EE.UU. y prometió una “dura respuesta” ante una eventual injerencia
BRASILIA.– El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, dijo hoy sábado que cualquier intento de injerencia extranjera en las elecciones presidenciales del próximo 4 de octubre obtendrá una “dura respuesta”, al afirmar que solo los electores brasileños decidirán el futuro del país.“Que nadie de afuera venga a meter el dedo en nuestras elecciones. Quien quiera desde el exterior interferir en las elecciones brasileñas va a recibir una dura respuesta aquí. Quienes decidirán el destino de este país son 157 millones de electores”, afirmó el mandatario brasileño, quien lidera las encuestas de cara a los próximos comicios presidenciales.Las declaraciones del presidente se produjeron un día después de que el Ministerio de Relaciones Exteriores negara las visas solicitadas por dos funcionarios del Departamento de Estado de Estados Unidos que pretendían viajar a Brasil en una misión vinculada al sistema electoral y que, según informes difundidos por el diario estadounidense The Washington Post, estaba destinada a cuestionar la integridad y la confiabilidad de las urnas electrónicas.El Ministerio de Relaciones Exteriores rechazó las solicitudes de visa presentadas por Riley M. Barnes, secretario asistente, y Samuel Samson, subsecretario asistente del Departamento de Estado de Estados Unidos.Samson ya ha viajado de África a Europa, promoviendo la política conservadora del presidente Donald Trump y cultivando vínculos con grupos de derecha, lo que en ocasiones le ha granjeado la enemistad de políticos tradicionales.De acuerdo con informaciones divulgadas por la prensa local, la misión estaba prevista para realizarse pocas semanas antes de las elecciones presidenciales del 4 de octubre.El gobierno brasileño consideró inusual el objetivo del viaje y por eso decidió impedir el ingreso de los funcionarios.No estaba claro con quién planeaban reunirse los diplomáticos estadounidenses ni cómo pretendían cuestionar un sistema considerado durante mucho tiempo un referente electoral en la región, que ofrece resultados a las pocas horas de que los brasileños emitan su voto.La negativa suma un nuevo capítulo a las tensiones entre los gobiernos de Trump y Lula da Silva, quien buscará su reelección en octubre contra Flavio Bolsonaro, hijo del exmandatario Jair Bolsonaro (2019-2022), preso por golpismo.Estados Unidos pidió el 20 de julio las visas para los dos funcionarios, que viajarían en misión para tratar cuestiones de “libertad de expresión relacionadas a las elecciones” con autoridades electorales, según la fuente brasileña.Pero “llamó la atención” que el permiso se pidiera casi en simultáneo a un encuentro privado el martes entre Flavio Bolsonaro y diplomáticos extranjeros, en el que el candidato derechista cuestionó la fiabilidad del sistema brasileño de votación electrónica.Lo hizo con argumentos similares a los que en 2023 llevaron a la inhabilitación política de su padre, más tarde también condenado por un intento de golpe de Estado.Ante ese escenario, el consulado brasileño negó las visas a los funcionarios estadounidenses, explicó la fuente.El gobierno de Trump impuso este mes dos rondas de aranceles comerciales a productos brasileños, que se sumaron a otras sanciones contra la potencia sudamericana implementadas por Washington desde el año pasado.Lula acusa a Flavio Bolsonaro de ser un “traidor a la patria” que habría alentado el tarifazo estadounidense, algo que él niega.Aliado de Jair Bolsonaro durante su presidencia, Trump ha apoyado a candidatos de derecha en elecciones recientes de otros países latinoamericanos como la Argentina, Colombia y Honduras.Según The Washington Post, la activa participación estadounidense en la región, también pone de relieve “la profunda transformación cultural del cuerpo diplomático de Estados Unidos”, que durante la administración Trump “se ha utilizado cada vez más para promover objetivos políticos en lugar de defender principios arraigados que antes trascendían el partidismo”.Un alto funcionario del Departamento de Estado norteamericano con conocimiento de la iniciativa, quien habló bajo condición de anonimato por no estar autorizado a hablar públicamente, refrendó esa idea.“Para quienes perdimos amigos al llevar la democracia a otros países, es sumamente repugnante ver a este secretario usar el poder estadounidense para socavar elecciones creíbles en otros países con fines ideológicos”, declaró.Agencias AFP y Xinhua
Fuente: La Nación