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El nuevo desafío actoral de Tom Holland y por qué le genera un miedo absoluto
Después de abocarse a Spider-Man: un nuevo día y a La Odisea, Tom Holland se prepara -sin escalas- para asumir uno de los desafíos más exigentes de su carrera: convertirse en Fred Astaire. El actor reveló que ya comenzó a ensayar para interpretar al icónico bailarín en una próxima película sobre su vida. Pero antes de que empiece el rodaje del esperado film, que será dirigido por Paul King, el actor británico hizo una confesión inesperada: volver a bailar le provoca tanto entusiasmo como temor.“Me llena de emoción y de un miedo absoluto”, reconoció Holland durante la gira de promoción de Spider-Man: un nuevo día. El actor explicó que ya comenzó los primeros ensayos de danza y que, apenas termine con sus compromisos promocionales, regresará de lleno al estudio para perfeccionar una disciplina que marcó sus comienzos, pero que había dejado atrás hace años.No es un dato menor. Antes de convertirse en una de las grandes estrellas de Hollywood gracias al Universo Cinematográfico de Marvel, Holland dio sus primeros pasos sobre los escenarios del West End londinense interpretando a Billy Elliot, un papel que exigía una sólida formación en ballet y tap. Sin embargo, tras aquel éxito juvenil, abandonó la danza para concentrarse en la actuación. Ahora deberá recuperar ese entrenamiento para ponerse a la altura de uno de los artistas más influyentes de la historia del cine musical.Y el desafío es enorme. Fred Astaire no fue solamente un bailarín excepcional: revolucionó la manera de filmar el baile en Hollywood. Defensor de los planos largos y de las coreografías ejecutadas casi sin cortes, convirtió cada número musical en una pieza narrativa donde la cámara acompañaba el movimiento sin interrumpirlo. Esa búsqueda de elegancia y precisión es justamente la que Holland quiere respetar.“Quiero usar cero dobles. Quiero hacer todos los bailes yo mismo y filmarlos en un solo plano, como él lo hacía”, explicó el actor. La decisión implica meses de preparación física y una exigencia técnica poco habitual incluso para un intérprete acostumbrado a las escenas de acción.El proyecto, que lleva varios años en desarrollo, finalmente comenzará a tomar forma bajo la dirección de Paul King, responsable de éxitos como Paddington y Wonka. El guion fue escrito por Steven Levenson, ganador del premio Tony por Dear Evan Hansen, y buscará acercar a una nueva generación la figura del hombre que compartió la pantalla con Ginger Rogers y dejó una huella imborrable en clásicos como Top Hat, Swing Time y Funny Face.Aunque el proyecto suele mencionarse como una biopic, sus responsables todavía mantienen bajo reserva el enfoque narrativo. De hecho, Holland evitó dar detalles sobre el argumento y prefirió concentrarse en el trabajo que tiene por delante. “Tengo muchísimo por hacer para estar a la altura de Fred”, admitió.Las declaraciones también marcan un punto de inflexión en su carrera. A los 30 años, Holland siente que dejó atrás los personajes adolescentes que lo hicieron famoso y busca abrir una nueva etapa artística. “Ya no puedo seguir interpretando adolescentes. Siento que estoy entrando en un capítulo diferente”, explicó recientemente al hablar sobre sus próximos proyectos. Si logra concretar su ambicioso objetivo, el británico no solo tendrá que convencer al público con una interpretación dramática. También deberá reproducir, sin dobles y prácticamente sin margen de error, la precisión casi quirúrgica de un artista que redefinió el musical cinematográfico. Una apuesta tan riesgosa como fascinante, y probablemente la prueba más difícil de una carrera que, hasta ahora, parecía acostumbrada a desafiar la gravedad.¿Qué piensa Tom Holland de Lionel Messi?En una reciente entrevista concedida a Streams Telefe, el actor británico se deshizo en elogios hacia Lionel Messi, a quien calificó como el mejor futbolista de todos los tiempos. El intérprete reveló la gratitud que sintió al concretar una colaboración publicitaria con el capitán del seleccionado argentino. Según relató ante el periodista Dami Nakache, el hecho de que el rosarino accediera a participar en una campaña fuera de su ámbito deportivo habitual representó un hito significativo para la producción de su próxima película Spider-Man: un nuevo día.“Siento una inmensa gratitud porque Messi no suele hacer ese tipo de cosas”, reveló Holland durante el diálogo. El actor británico destacó el valor de ver al astro salir de su zona de confort para integrarse al universo de Marvel. “Que se adentrara en nuestro mundo de Spider-Man no solo fue emocionante, sino que nos dio muchísima confianza en que la película está llegando a todo el mundo, incluso al GOAT”, aseguró el protagonista. Holland, quien se definió con humor como un “tipo pequeño”, trazó un paralelismo físico con el futbolista y subrayó que la trayectoria de Messi, quien superó desventajas y adversidades para alcanzar la cima, le resulta una fuente de inspiración constante desde su infancia.La participación de Messi en la campaña, que rápidamente se volvió un fenómeno viral, mostró al futbolista mientras hablaba con Peter Parker en una tienda neoyorquina y luego en un sobrevuelo por la ciudad mediante telarañas. Este cruce entre la cultura pop y el deporte fue un elemento determinante para expandir el alcance global de la franquicia cinematográfica. La escena, donde el superhéroe le consulta al jugador si tiene miedo a las alturas, logró capitalizar la atención tanto de los entusiastas del cine como de los seguidores del fútbol, lo que consolidó a ambos como íconos de alcance masivo. La relación del actor con la actualidad argentina también tuvo un capítulo durante la reciente final de la Copa del Mundo. Holland fue visto en el MetLife Stadium de Nueva Jersey mientras presenciaba el encuentro decisivo entre la Argentina y España. Pese a sus manifestaciones de cariño hacia nuestro país, el actor se ubicó en el palco destinado a los seguidores del equipo europeo, donde muchos lucieron la camiseta de España y nadie la de Argentina. Esta postura reforzó lo que había declarado anteriormente en Madrid, donde admitió que, en ausencia de Inglaterra, La Roja era su selección preferida.
Fuente: La Nación