En su tradicional sede marplatense, inició este jueves el Congreso A Todo Trigo 2026, la cita organizada por la Federación de Centros y Entidades Gremiales de Acopiadores de Cereales a propósito del comienzo de la campaña invernal.
Este año, el evento llega con otra “chapa” luego de haber batido el récord de producción el año pasado, pero también con el desafío de encarar el 2026 en un contexto de altos costos energéticos y de fertilización, un mercado internacional movilizado y las dudas que plantea la comercialización en medio de rumores por posibles rebajas de retenciones.
“No solamente necesitamos infraestructura para comercializar 160 millones de toneladas”, expresó el presidente de la federación, Fernando Rivara, quien hizo un repaso por las principales demandas de la cadena ante la atenta mirada de funcionarios, referentes de la cadena, ruralistas y gremiales.
En la apertura estuvieron presentes el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Sergio Iraeta, y el ministro de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires, Javier Rodríguez.
“Del rinde al negocio”, el lema elegido para esta edición del congreso, marca a priori en qué está pensando hoy la cadena y, específicamente, los acopiadores: con qué escenario contará el sector triguero y la industria para comercializar la producción récord, pero además para encarar la campaña que está próxima a comenzar.
En ese sentido, Rivara hizo un “nobleza obliga” hacia el gobierno nacional y celebró el “nuevo clima político, la eliminación de la brecha cambiaría y la rebaja del 38% en los derechos de exportación”. Seguidamente, sin embargo, hizo un largo repaso por las “asignaturas pendientes” del sector agrícola.
Como en cada abril, comenzó el operativo clamor para sacarle retenciones al trigo en la previa de la siembra
“Por más que no le agrade al ministro repetimos una vez más: ¡Bajen las retenciones!”, esbozó Rivara, que recordó los cambios en el esquema tributario sucedidos durante 2025 y aseguró que “el campo no puede seguir siendo la variable de ajuste a las necesidades cambiarias” ya que eso provoca “ganadores y perdedores sin merecerlo”.
Además, el dirigente también insistió sobre la necesidad de avanzar con una reforma fiscal, uno de los cambios estructurales que también ha puesto sobre la mesa el gobierno nacional. En ese sentido, pidió enfocarse en cuatro ejes básicos: la eliminación de “impuestos distorsivos” -como Sellos, Cheques e Ingresos Brutos-; el “tratamiento igualitario” dentro del sector; un mayor control sobre las tasas municipales; y limitaciones a los débitos bancarios.
Tampoco evitó mencionar dos de los temas más espinosos dentro de la cadena. Uno de ellos, sin dudas, es el debate en torno a la adhesión a la UPOV 91 y la eventual modificación de la Ley de Semillas
“Debemos tener la capacidad de llegar a un acuerdo que nos contenga a todos, donde los productores acepten que la propiedad intelectual debe ser retribuida y, por otro lado, que los semilleros entiendan que Argentina no es Estados Unidos ni Brasil”, expresó Rivera, que pidió a toda la cadena discutir la adhesión al nuevo régimen normativo.
En la misma línea, también se refirió al debate en torno a las “Buenas Prácticas Agropecuarias”, un aspecto que prometía ser cristalizado con el proyecto de ley presentado por el Colegio de Ingenieros Agrónomos y Forestales de la Provincia de Buenos Aires (CIAFBA). “Después de grandes esfuerzos realizados durante 3 años, se había logrado un amplio consenso. Queda en manos del Secretario de Agricultura la responsabilidad para que este año, sin demora, se vote en la Cámara de Diputados el proyecto de ley aludido”, señaló, con otra “sugerencia” hacia Iraeta.
“Demos respuestas serias a los reclamos de cada eslabón y reforcemos una cadena que salga a vender calidad y confianza al mundo”, concluyó el referente.
La primera estimación de la nueva cosecha argentina de trigo proyecta una caída de al menos 10 millones de toneladas luego del récord histórico de 2025/26
Quien ahondó en las expectativas de cara a la próxima campaña fue el secretario de Agricultura, que fue más elocuente que en otros encuentros y pidió -casi encarecidamente- sembrar trigo esta campaña. El dato publicado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) en el día de ayer ya estima una baja en el área sembrada de alrededor de 500.000 hectáreas, frente a un escenario complejo para el cultivo.
“Vamos a hacer lo imposible para que el trigo tenga la competitividad que tiene que tener para la cosecha”, afirmó Iraeta, sin dar demasiadas precisiones al respecto. Sobre el precio de los fertilizantes y los combustibles -hoy por hoy las principales preocupaciones del sector- aludió al “factor guerra”.
Minutos más tarde, consultado por Bichos de Campo, el secretario se refirió a los rumores por una posible rebaja de retenciones en la segunda mitad del año y evitó dar precisiones. “Son rumores, uno nunca sabe cómo calmar el mercado”.
“Acá están los resultados: se bajaron las retenciones y esta campaña el campo pone en las arcas del estado 730 millones de dólares más que en la campaña pasada”, había dicho Raviera minutos antes.
Agro & Campo
En el inicio de la campaña fina, abrió el congreso “A Todo Trigo” en Mar del Plata, donde sobrevuela la gran incógnita de lo que puede pasar con el cultivo luego de la cosecha récord
En su tradicional sede marplatense, inició este jueves el Congreso A Todo Trigo 2026, la cita organizada por la Federación de Centros y Entidades Gremiales de Acopiadores de Cereales a propósito del comienzo de la campaña invernal. Este año, el evento llega con otra “chapa” luego de haber batido el ...