Pensando en el etanol brasilero, Adecoagro expandió su apuesta por la producción de azúcar y compró un nuevo ingenio en el país vecino

Un gigante agroindustrial de origen argentino, pero que desde el año pasado es propiedad de capitales d origen cripto, acaba de anunciar la compra del ingenio azucarero Caarapó, ubicado en el estado de Mato Grosso do Sul, y que se suma a sus otros dos establecimientos que posee allí.
Con una desembolso estimado de 148 millones de dólares ofrecidos al Grupo Raízen, Adecoagro adquirirá una planta con capacidad para producir azúcar, energía renovable y etanol hidratado y anhidro. Justamente, en el marco de una apuesta brasileña por ese biocombustible.
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Desde que fue adquirida por el grupo Tether, en marzo del 2025, Adecoagro ha ampliado sus inversiones en el sector. Una de las más relevantes fue la adquisición, en conjunto con la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) del 100% de la planta de Profertil, que anteriormente controlaba la canadiense Nutrien y que lleva adelante la mayor producción de fertilizantes del país.
Ahora, la firma busca hacerse con una nueva usina, ubicada a sólo 100 kilómetros de los ingenios Angélica e Ivinhema que ya controla. De ese modo, será incorporada al clúster que ya tiene en la región para licuar costos fijos y poner especial mucha atención en la producción de etanol.
Cabe destacar que, días atrás, Brasil elevó el corte obligatorio del 30 al 32%, muy cerca del techo del 35% fijado por si propia Ley de Combustible del Futuro y como respuesta a la suba del petróleo a nivel global.
Brasil está ganando el mundial de los biocombustibles: Elevó el corte de etanol en las naftas al 32% y ya piensa en llevarlo al 35%

La propuesta aceptada por el vendedor, que es una empresa energética brasileña, incluye la producción propia de caña de azúcar y contratos con terceros. Adecoagro busca así aprovechar la logística con la que ya cuenta en el sur brasileño y, gracias a esa economía de escala, derivar excedentes de caña hacia la nueva planta sin afrontar grandes gastos.
Actualmente, la firma produce cerca de 193.000 hectáreas de ese cultivo en el país vecino y procesa unas 11 millones de toneladas anuales. El ingenio que planea adquirir procesó otras 3,5 millones de toneladas en la anterior campaña.
Estiman que la operatoria permitirá un salto de un 25% en su capacidad de molienda, lo que reforzará su apuesta por la producción de etanol a bajo costo.
Tras informarla a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), la compra de Caarapó está aún sujeta a la aprobación del Consejo Administrativo de Defensa Económica (CADE) de Brasil, cuya luz verde esperan recibir antes de octubre.

Fuente: Bichos de Campo