En los remates que se están dando en la rural de Palermo se ofrece cantidad y calidad, muchos ganaderos guardaron lo que les quedaba para este evento, pero lo cierto es que la zafra de terneros está en su tramo final.
El negocio comienza a cambiar de protagonistas, si en los primeros meses del año los más buscados terneros machos para producir novillitos y novillo, ahora la demanda hace foco en las terneras para madres y en los vientres.
El remate mensual de la consignataria Jáuregui Lorda, que dio inicio a la seguidilla de subastas que habrá en Palermo, volvió a mostrar que la demanda sigue firme cuando aparece calidad.
La consignataria comercializó algo más de 14.000 vacunos en una subasta ágil, con mucha participación de compradores y valores que incluso se ubicaron levemente por encima de los que venía marcando el mercado.
Como suele ocurrir en este tipo de remates especiales, donde se concentra una importante oferta de hacienda de buena calidad y con plazos comerciales, los valores lograron afirmarse respecto de las referencias habituales del mercado.
En los terneros machos livianos, de entre 180 y 200 kilos, los primeros lotes llegaron a pagarse entre 6.600 y 6.800 pesos por kilo, mientras que luego los valores se acomodaron entre 6.400 y 6.600 pesos. Los animales de 210 a 220 kilos también se negociaron en torno de los 6.500 a 6.600 pesos.
Sin embargo, Jáuregui Lorda advirtió que la demanda por esta categoría ya no tiene el mismo empuje que algunos meses atrás. La llegada del invierno y el hecho de que muchos feedlots y recriadores ya completaron sus compras hicieron que el interés se moderara.
“El macho se defiende porque siempre tiene más alternativas y más recorrido comercial, pero la demanda ya no está tan firme como hace unos meses”, explicó.
El escenario cambia cuando aparecen categorías vinculadas a la cría. Allí la demanda volvió a mostrar fortaleza, especialmente sobre terneras para reposición y vaquillonas destinadas a convertirse en futuras madres.
Las terneras livianas de entre 170 y 190 kilos alcanzaron algo más de 6.000 pesos por kilo, con algunos lotes vendidos a 6.100 pesos. En las de 200 a 210 kilos los precios oscilaron entre 5.700 y 5.900 pesos, con algunos lotes que también tocaron los 6.000 pesos.
Pero donde más se notó el interés fue en la hacienda destinada a incrementar los rodeos. Hubo vaquillonas para entorar de unos 280 kilos que se vendieron cerca de los 6.000 pesos por kilo, mientras que los vientres preñados generales alcanzaron valores cercanos a los 3 millones de pesos, por encima de los 2,5 a 2,7 millones que se observaban semanas atrás.
“La ternera para madre está demandada. Lo que se vende de buena calidad y con un poco de plazo está buscado. Hay poco porque mucha de esa hacienda se guarda como primera reposición, pero cuando aparece tiene compradores”, señaló el consignatario.
Respecto de los vientres, agregó: “El vientre bueno general se vendió cerca de los 3 millones de pesos. Creo que eso es un buen augurio. El productor está dispuesto a invertir cuando aparece calidad”.
Para Jáuregui Lorda, el momento del negocio ganadero muestra un cambio lógico de acuerdo con la época del año y el ciclo productivo. Si durante buena parte de la zafra el foco estuvo puesto en los machos para invernada, ahora la atención comienza a desplazarse hacia la reposición de vientres y futuras madres.
“Hoy estamos viendo justamente eso. En los vientres buenos, de calidad, hay una demanda firme. Hay un productor que quiere reponer y eso está bueno que pase. Estamos en invierno, los campos no están en su mejor momento para cargarlos de vacas, pero es una inversión pensada para el futuro y está buenísimo”, concluyó.
Agro & Campo
El mercado de la invernada cambia de protagonistas: “La demanda está enfocada en terneras para hacer madres y en los vientres”, dijo el consignatario Joaquín Jáuregui Lorda
Fuente: Bichos de Campo