Este es un año especial para la raza ovina Romney Marsh, que en conmemoración de los 90 años de su asociación logró un hecho inédito para la Exposición de Palermo: ingresar el primer animal. Su nombre, Tim Payne, es en honor al futbolista neozelandés que saltó a la fama en este Mundial, que comparte nacionalidad con la genética que tiene el carnero.
Pero detrás de ese ovino hay aún una historia más jugosa aún. Es la de Florencia Gibson, una criadora nacida en Paraguay que siguió el legado de su abuelo y de su padre, y no puede evitar emocionarse cuando ve hasta dónde ha llegado la historia que hoy sigue escribiendo junto a su hija pequeña.
“Tengo 41 años y tengo memoria de venir desde hace 41 años”, comentó Gibson, para quien Palermo ya es un hogar más.
Hasta hace unos meses atrás, Tim Payne era apenas un futbolista más de un seleccionado que trasciende sin penas ni gloria en la escena global. Y más aún: era el futbolista con menor cantidad de seguidores de todo el Mundial. Por iniciativa de un influencer argentino -en esas extrañas ocurrencias que tenemos los argentinos- en pocas horas cosechó millones y se convirtió en un fenómeno absoluto.
De seguro Payne no lo sepa, pero su popularidad llegó incluso a la Expo Rural de Palermo, porque su nombre bautizó al carnero que eligió Florencia para marcar historia. Tanto a nivel personal, como de la raza Romney Marsh, que su familia cría desde hace décadas y ha adoptado como su favorita.
“Si estuviese acá, mi papá estaría muy orgulloso de que sus hijos y su esposa podamos continuar a pesar de todo”, contó la productora, que tiene a sus hermanos aún viviendo en Paraguay y hoy se hace cargo de la la Cabaña Moreaki, ubicada en la localidad bonaerense de Chacarí, junto a su madre, su marido y su hija de apenas 2 años y medio.
En efecto, la asociación que reúne a productores de Buenos Aires, Entre Ríos, Corrientes y Salta, donde se concentran particularmente los planteos ovinos de esta raza, también funciona como una gran familia. La que cierra en parte las distancias que Florencia tiene con sus cosanguíneos.
“Si bien no somos tantos, es muy lindo pertenecer, porque es un grupo de amigos de todas las edades. Mi hija ya conoce a todos los criadores y es socia infante de la entidad”, señaló la cabañera.
“Originales”: Con aires mundialistas y bajo voltaje político, la pista de Palermo recibió a Tim Payne, De Paul y Tini Tini
De seguro que este no es el mejor momento que atraviesa la actividad ovina, en crisis en gran parte del país y con poca participación en el mercado respecto a otras proteínas. Pero ahí termina siendo más potente el amor que guardan los Gibson por su raza y la actividad, lo que finalmente los convence de seguir adelante.
“No estamos en una época fantástica de ventas y cuesta mantenerse. Justamente, a pesar de no estar en el mejor momento, queremos continuar para que con poco podamos hacer mucho”, explicó la cabañera, a quien este año el honor de ingresar con el primer animal le volvió a alimentar la esperanza.
Respecto a la raza en sí, también ofrece ventajas desde lo productivo para sobreponerse a este presente desafiante. La más importante es, desde ya, la calidad lanera y cárnica que ofrece su doblo propósito. “Pero es también muy mansa y se adapta muy bien a todo tipo de suelos. En nuestro caso, estamos en Cacharí, donde hay zonas bajas con agua y el animal no tiene ningún problema”, agregó la productora.
Agro & Campo
“Mi papá estaría orgulloso”: La emoción de Florencia Gibson, que después de toda una vida en Palermo vio a su carnero abrir la exposición
Fuente: Bichos de Campo