En EE.UU. los alquileres agrícolas son demasiados elevados para la renta actual del negocio, pero muy bajos para competir con colocaciones financieras

Los precios de las tierras agrícolas en Illinois aumentaron drásticamente entre 2020 y 2023 y se han mantenido relativamente estables o han disminuido ligeramente desde entonces.
Según datos de la Sociedad de Administradores Agrícolas Profesionales y Tasadores Rurales de Illinois (Ispfmra por sus siglas en inglés), la categoría de tierras de mayor valor aumentó de 26.428 u$s/hectárea en 2020 a 41.462 u$s/ha por hectárea en 2023 para posteriormente registrar leves ajustes. En 2025 la media para esa categoría se ubicó en 39.497 u$s/ha.

Los datos del Servicio Nacional de Estadísticas Agrícolas (NASS), organismo dependiente del Departamento de Agricultura de los EE.UU., muestran tendencias similares.
En todo Illinois, el alquiler agropecuario promedio en efectivo aumentó de 561 u$s/hectárea en 2020 a 665 u$s/ha en 2024, cifra que disminuyó levemente en 2025. En ese período, la tasa del bono del Tesoro de EE.UU. a 10 años pasó del 0,89% en 2020 al 4,29% en 2025.

Un estudio realizado por investigadores de las universidad de Illinois y Ohio –publicado en Farmdoc Daily– muestra que, si bien en promedio en los últimos años la renta obtenida por la tierra se encuentra por debajo de la inversión realizada en el bono del Tesoro de EE.UU. a 10 años –la colocación más segura posible para intentar preservar el valor del capital ante el avance de la inflación– durante más de una década (2009/2021) la tierra rindió más que el título del país que tiene en su poder la “máquina” impresora de dólares.
En lo que respecta a la tendencia de largo plazo, se evidencia una progresiva licuación del poder de la tierra productiva como refugio de valor del capital.

Al incorporar a la ecuación la relación ganancia/precio del índice bursátil S&P 500, puede observarse que se trata de un instrumento que registra una elevada volatilidad, lo que indica que el momento de entrada y salida en el mercado de renta variable resulta clave para preservar el capital o bien para evitar pérdidas.
Al analizar la evolución de los alquileres agrícolas en las zonas de alto potencial de la región central de Illinois con la rentabilidad promedio de cada campaña –considerando los ingresos obtenidos por ayudas estatales– es posible ver que los buenos ciclos de 2020 a 2022 contribuyeron a aumentar el valor de los arrendamientos (un reflejo de lo que sucedió con el precio de la tierra).
Sin embargo, con la pauperización del negocio agrícola registrada a partir de 2023, los valores de los arrendamientos, si bien ajustaron a la baja, siguen estando por encima del nivel de equilibrio para el nivel actual de la renta del sector.

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