Normalmente, julio suele ser un momento bisagra para el campo argentino: es cuando la cosecha gruesa comienza definitivamente a finalizar, mientras que la siembra fina también culmina y el foco ya se pone en el desarrollo de los cultivos de invierno y las previsiones para la implantación de los de verano.
Ese “solapamiento” de las campañas es lo que hace que los informes agrícolas que de manera periódica elaboran la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) y la Bolsa de Cereales de Buenos Aires contengan información relevante sobre todos los granos.
En esta oportunidad, con numerosas novedades:
El cierre de la cosecha de soja, con números relativamente buenos
El lamento del maíz en el norte, por el retorno de los daños por chicharrita
El trigo que sigue recuperando hectáreas, tras un inicio de la siembra con problemas de costos
LA COSECHA DE SOJA
Aunque restan algunos lotes por recolectarse, la Bolsa porteña dio por finalizada la campaña 2025/26 de soja, con una producción acumulada de 50,1 millones de toneladas.
Esta cifra representa casi un “empate” con el año pasado: es apenas un 0,4 % inferior a la del ciclo previo. Y mirando la “película”, está 19 % por encima del promedio de las últimas cinco campañas.
En este contexto, vale recordar que el área sojera en este ciclo fue inferior, por lo que fue importante la mejora de los rindes, gracias fundamentalmente al buen caudal de lluvias ocurrido en febrero.
Conocé el avance de las campañas 25/26 y 26/27 en el #PAS 08-07-26
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Puntualmente, el rendimiento medio nacional alcanzó los 31,3 quintales por hectárea (qq/ha), un 5% por encima de la campaña 2024/25 y un 21 % superior al promedio de los últimos cinco años.
La zona núcleo fue clave en este contexto, con máximos de hasta 55 qq/ha en casos puntuales.
Asimismo, NOA y Norte de La Pampa–Oeste de Buenos Aires alcanzaron récords para la serie medida a través del Panorama Agrícola Semanal (PAS).
En contraste, el sudeste bonaerense presentó rindes por debajo de la media histórica.
EL MAÍZ, AFECTADO POR CHICHARRITA EN EL NORTE
En lo que respecta al maíz, la Bolsa de Buenos Aires estima que aún falta cerca de la mitad de la cosecha, porque el avance hasta ahora es del 56%, con rindes promedio en torno a 81 qq/ha.
“Los rindes relevados hasta el momento se ubican por encima de los registrados durante la campaña 2024/25 y del promedio de las últimas cinco campañas en regiones como el NEA, ambos Núcleos y el Norte de La Pampa-Oeste de Buenos Aires”, destaca el reporte, que mantiene la proyección de producción maicera en unos 64 millones de toneladas.
No obstante, el relevamiento nacional de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa rosarina, que es de periodicidad mensual, revela que, en la zona norte del país, la chicharrita del maíz volvió a ser un problema, con daños concretos en los lotes, que no estaban previstos.
La GEA cita al respecto técnicos de Chaco quienes subrayaron: “Los maíces sembrados entre fines de diciembre y principios de enero están saliendo con rindes de 20 a 60 qq/ha y las expectativas eran más altas”.
Lo mismo sucede en Santiago del Estero, donde “se espera un rinde por debajo de los promedios”, porque “donde había maíz temprano, hubo mucha chicharrita y ahí el rinde fue muy bajo: hay rindes de 15 qq/hay y lotes también perdidos. Se asocia el bajo rinde a cuadros vecinos de maíces tempranos”, sumaron asesores de esa provincia.
Aunque el frío está siendo una ayuda, los productores y los agrónomos saben que no es suficiente para eliminar la plaga, por lo que ya están pensando en implantar nuevamente menos maíz, sobre todo lotes tempranos, para evitar los denominados “puentes verdes” que favorecen al insecto.
Chicharrita del maíz: recomiendan una “veda regional” y no confiarse con el frío, para evitar su proliferación
“Esperamos que esta vez no se haga maíz en ningún lado en forma temprana. Esta helando bien, ojalá que la situación mejore y baje la población”, mencionaron en Santiago del Estero.
Un problema estaría siendo que materiales que habían mostrado tolerancia a Dalbulus maidis, ahora no han resistido y fueron quebrados por Spiroplasma, una de las principales enfermedades del complejo que transmite este insecto.
“Por todo esto, vamos a reducir drásticamente la superficie de maíz en la próxima siembra otra vez. Estamos planeando hacer un cambio casi total en nuestro caso a sorgo”, alertaron en Chaco.
De todos modos, el nivel de perjuicio sobre el total de la producción maicera argentina es bajo: en general, la Bolsa rosarina mantiene su proyección de un volumen e 68 millones de toneladas, gracias a un área sembrada de 10,2 millones de hectáreas (de las que 1,3 millones no entrarían al circuito comercial) y un rinde promedio de 79,7 qq/ha.
EL TRIGO RECUPERA ÁREA
Por otro lado, la buena oferta hídrica y la reducción del costo de la urea ha provocado que la siembra de trigo siga recuperando hectáreas que se preveía no se implantarían con el cereal.
“En mayo, la siembra triguera nacional sufría el descuento de 500.000 hectáreas por el costo de la urea que trepaba a los 1.000 dólares la tonelada, a pesar de haber un excelente escenario hídrico. Se esperaba entonces una caída interanual del 7%. Pero con lluvias muy interesantes en junio y ahora con una urea que ronda los 550 u$s/t, el trigo vuelve a sumar área por segundo mes consecutivo”, remarca la GEA.
Y añade: “El resultado de estos vaivenes es que ahora se estima una caída de solo el 3% respecto al récord de siembra del año pasado. De esta manera, el ciclo 2026/27 pasaría a ser la segunda mayor siembra nacional de Argentina de los últimos 17 años”.
Puntualmente, la perspectiva de la BCR es una superficie de 6,95 millones de hectáreas, lo que implicaría que, con un rinde promedio de 30,5 qq/ha (con el menor valor de la urea, se aguarda que se fertilice más), solo con un clima normal se superarían los 20 millones de toneladas.
De acuerdo con el reporte, La Pampa es uno de los sectores con mayor recuperación, gracias a lluvias inesperadas durante el otoño y a esta fuerte reducción de los valores de los fertilizantes.
“Los técnicos destacan acumulados de hasta 80 y 90 mm diciendo: ‘para nosotros es como que pase el cometa Halley, son lluvias inesperadas y encima bajó la urea. Recuperamos el nivel tecnológico y el nivel del siembra, incluso vamos a sumar algo más’”, expone la GEA.
También explican que con el perfil lleno no pueden dejar pasar la ocasión y más aún con posibilidades de lluvias por el Niño a partir de septiembre. “También es una forma de prevención necesaria ante posibles excesos”, agregan.
En cambio, en el centro este de Buenos Aires, el escenario de excesos recientes y las inundaciones que se vivieron el año pasado, y también el temor a enfermedades, mantuvieron a la baja el nivel de siembra.
El Niño se fortalece y continuará intensificándose: “Hay 81% de probabilidad de que sea muy fuerte”
Por otro lado, en el sudeste bonaerense, la siembra de cebada y trigo se está terminando sin inconvenientes. “Se empezó 10 días más tarde porque hubo una lluvia importante en el inicio de junio, pero después no se ha parado nunca. Para el 15 de julio se termina todo en tiempo y forma. Los lotes naciendo un poco más lento de lo normal por el frío. Ya se está empezando a fertilizar con nitrógeno con las dosis normales e históricas porque se acomodó mucho las relaciones de precios”, destacan técnicos de esa región.
Así, en total, entre La Pampa (45.000 hectáreas) y Buenos Aires (90.000 hectáreas), se han recuperado unas 130.000 hectáreas de siembra triguera.
“En general el cultivo de trigo está naciendo muy bien en Argentina, con algunos amarillamientos por el frío, pero con muy buen estado. El buen escenario hídrico y el cambio de precio de la urea alientan una campaña optimista en Argentina”, cierra la entidad rosarina.
Agro & Campo
Panorama agrícola: terminó la soja, el maíz volvió a sufrir daños por chicharrita y el trigo sigue repuntando
Los informes de la Bolsa de Comercio de Rosario y de Cereales de Buenos Aires marcan un presente con claroscuros para el cierre de la cosecha gruesa y el inicio de la campaña fina 2026/27.