Otro aserradero correntino tambalea: Denuncian salarios atrasados y falta de pago del aguinaldo en la firma Jáuregui

La crisis de la forestoindustria correntina sumó un nuevo capítulo esta semana. Según informó el portal NEA HOY, la empresa Jáuregui, un aserradero ubicado en la localidad de Gobernador Virasoro, incumplió el acuerdo alcanzado con sus trabajadores respecto del pago de los haberes. De acuerdo a esa información, la firma abonó salarios por debajo de lo establecido y hasta el momento tampoco efectuó el pago del Sueldo Anual Complementario.
El convenio que la empresa había firmado con su personal le permitía modificar la composición de las sumas remunerativas y no remunerativas de los sueldos, pero fijaba como condición que los trabajadores percibieran al menos el 90% de los haberes establecidos por el convenio colectivo de trabajo. Según la denuncia de los empleados recogida por NEA HOY, ese compromiso no fue respetado, por lo que el reclamo avanzará ahora a una nueva instancia administrativa.
Las Pymes forestales de Misiones alertan por una de las peores crisis en su historia: Denuncian que las empresas “se desprenden de sus plantaciones y de sus camionetas para pagar gastos básicos”

El conflicto no es un hecho aislado, sino que se da en la misma localidad donde en agosto pasado cerró Forestadora Tapebicuá, la maderera del Grupo Celulosa Argentina que llegó a emplear a unos 460 trabajadores y cuya paralización golpeó de lleno a la economía de Virasoro. Aquella planta permanece hoy bajo intervención judicial, con sus anteriores administradores desplazados, y según constató la propia interventora en una inspección reciente, el establecimiento muestra un marcado deterioro edilicio y daños por vandalismo y saqueos, producto del abandono en el que quedó tras el cese de actividades. Los propios trabajadores de Tapebicuá pidieron que se evalúe reactivar la planta en el corto plazo, un planteo que ahora deberán resolver la intervención judicial y la sindicatura.
El caso de Jáuregui llega en un momento en que el sector viene acumulando señales de alarma en toda la Mesopotamia. En Misiones, ingenieros forestales y pymes del sector vienen advirtiendo que atraviesan “una de las peores crisis en su historia”, con plantas que trabajan a apenas el 40% de su capacidad. “Hay aserraderos que ya están fundidos, otros que están cerrando y tienen familias detrás. Incluso las firmas más grandes están vendiendo su capital de trabajo para subsistir. Se desprenden de sus plantaciones, de sus camionetas para pagar gastos básicos”, había graficado Nicolás Ocampo, ex vicepresidente del Colegio de Ingenieros Forestales de esa provincia.
Crisis forestal: 400 trabajadores de la maderera Tapebicuá en Virasoro se movilizan para reclamar sueldos adeudados y certezas sobre el futuro

Ocampo enumera entre las causas el costo energético, la suba del combustible, las asimetrías impositivas —un 45% de carga sobre los productos, según su cálculo— y la apertura a productos importados de Brasil, China y Chile que compiten en desventaja con la industria local.
Del lado correntino, sin embargo, no todas las voces coinciden en el diagnóstico. El secretario de Desarrollo Forestoindustrial de la provincia, Luis Mestres, reconoció las dificultades pero las relativizó al referirse puntualmente al cierre de Tapebicuá: “Hubo una empresa histórica que tuvo problemas económicos, pero no es la general de la ley”, sostuvo.
“Foresten”: Para el secretario de la forestoindustria correntina, Luis Mestres, la crisis de algunas empresas no opaca el futuro promisorio que tiene el sector maderero

Para el funcionario, el problema se concentra en el mercado interno, mientras que las empresas con acceso a exportación consiguieron amortiguar el golpe: “Los pedidos están, los volúmenes están. Los márgenes se han reducido, pero se puede trabajar”. Mestres apuesta a que el ciclo de inversiones en marcha —la futura planta de celulosa de Arauco, la fábrica de paneles CLT de Pomera, la ampliación de Forestal Las Marías y un nuevo aserradero previsto para Santo Tomé— termine de consolidar un cluster forestal correntino que, a su juicio, tiene un “futuro promisorio”.
Foto de portada: NEA HOY
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