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Dos extranjeros subieron a un departamento en Palermo para comprar criptomonedas por US$10.000 y todo salió mal
Los arrestaron después de que las víctimas advirtieran la maniobra y forcejearan con ellos en el lobby de un edificio
Lo que debía ser una operación de compraventa de criptomonedas por US$10.000 terminó en un forcejeo en el hall de un edificio del barrio de Palermo y con tres jóvenes detenidos. Según la investigación, los sospechosos habían citado a las víctimas para concretar la transacción, pero el encuentro habría sido una maniobra para apoderarse del dinero.El episodio ocurrió el sábado 27 de junio en un edificio situado sobre la avenida Dorrego al 2200 y fue advertido por un efectivo de la Policía de la Ciudad que se encontraba en las inmediaciones. El agente observó que varias personas forcejeaban en el lobby del inmueble y solicitó apoyo para intervenir y separar a los involucrados.Una vez controlada la situación, los policías entrevistaron a dos hombres de 25 y 23 años, ciudadanos de origen turco nacionalizados argentinos, quienes explicaron que habían acordado por medios digitales la compra de criptomonedas por un valor de US$10.000.De acuerdo con la reconstrucción de los investigadores, ambos concurrieron al edificio convencidos de que allí se realizaría la operación.Al llegar fueron recibidos por un joven de 18 años, quien los invitó a subir hasta el primer piso con el argumento de concretar la transacción. Según la denuncia, una vez allí aparecieron otros dos adolescentes, ambos de 16 años.Fue en ese momento cuando una de las presuntas víctimas comenzó a desconfiar. Siempre según la investigación, advirtió que los jóvenes no lograban abrir la puerta del departamento donde supuestamente iba a realizarse la operación, una situación que le resultó extraña y motivó la decisión de abandonar el lugar junto con su acompañante.Mientras descendían por las escaleras hacia la planta baja, uno de los sospechosos habría exhibido un arma con la intención de impedir que se retiraran.Esa maniobra derivó en un forcejeo entre los involucrados que se extendió hasta el hall de entrada del edificio, donde fue advertido por un efectivo policial que patrullaba la zona.Con la llegada de otros agentes, los tres sospechosos fueron reducidos y detenidos antes de que pudieran escapar.Durante el procedimiento, los policías secuestraron tres teléfonos celulares, un juego de llaves con sensor magnético y llave metálica, además de una réplica de arma de fuego de plástico color marrón que quedó incorporada a la causa como elemento de prueba.La causa recayó en el Juzgado Nacional de Menores Nº 6, a cargo del juez Carlos Cociancich, que dispuso la detención del mayor de edad y demoró a los dos adolescentes, además del secuestro de los elementos incautados.