Nuevo record de encierre en los feedlots: El sector busca compensar con más kilos la alta brecha que se da en la compra-venta de hacienda

Los feedlots alcanzaron un nivel de encierre recordó. En los corrales hay 2,06 millones de vacunos en proceso de terminación, y esto se da a pesar de que, en lo que va del 2026, los criadores vendieron 25% menos de terneros que en el primer cuatrimestre de 2025.
La ocupación, según la medición de la Cámara de Feedlot, es de 75% de la capacidad instalada. El aumento fue de 2,2% respecto del mes pasado y se refleja también en el índice de reposición que es de 1,2 a 1. Esto supone que entra más de lo que sale.
La alta ocupación se explica por dos cuestiones: el diferencial de compra–venta de animales es muy elevado y por lo tanto se requiere aprovechar la buena relación carne-maíz para licuar ese costo.




Los terneros de invernada cotizan en torno a los 6.500 pesos y el novillito que va faena se vende en 5.200 pesos (aunque hay lotes a más valor). Si se le cargan los costos comerciales a la compra y se los restan al valor de venta, la brecha en muy elevada.
Si el diferencial de compra–venta es bien negativa, la relación carne–maíz es muy positiva. Con un kilo de carne se pueden comprar 16 de maíz y eso es lo que están aprovechando los engordadores para agregarle kilos a la hacienda. Según estimaciones privadas, hacer un kilo de carne cuesta 2.500 pesos y luego se vende por encima de los 5.000 pesos.
“Esta es la zafra más lenta en 10 años”, dice la analista María Julia Aiassa, que explica cómo evolucionaron las ventas de los criadores y qué situación afrontan los feedlots

En los feedlots hay mucha hacienda y va a salir con más kilaje para la faena. Según estadísticas elaboradas por el analista Ignacio Iriarte, el 20% del stock en esos establecimientos productivos son novillos, al tiempo que se reduce la participación de las categorías más livianas.
El mayor agregado de kilos servirá para compensar la reducción de la faena vacuna, que este año cayó 10% y que en abril tuvo un derrumbe de 15%. Esto afecta de forma directa al consumo de carne, que quedó en un piso histórico de 40 kilos.
A pesar de esta buena relación carne-maíz, el diferencial de compra venta es tan grande que el margen bruto de la actividad se redujo notablemente y es de sólo 55.000 pesos por cabeza. La inversión por vacuno es muy alta para obtener una ganancia muy exigua, lo que obliga a ser muy eficiente en el proceso productivo.
“Estamos yendo a animales de exportación de 480 a 520 kilos”: Los feedlots están llenos y cada vez más volcados a producir para el mercado externo

Del informe de la Cámara de Feedlot se desprende también que está aumentando la participación de los exportadores en la actividad. En los feedlots hoteleros el 61% de la hacienda encerrada es de estas empresas (frigoríficos exportadores) y de lo que sale para la faena el 40% tiene como destino la venta de carne a los mercados internacionales.
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