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El día en que la CNN estuvo a punto de anunciar la fake news más grande del mundo
El 8 de enero de 1992, George H. W. Bush se descompuso en una cena en Tokio y la noticia disparó una información falsa que el conductor de la importante cadena estaounidense casi difunde para todo el país
El 8 de enero de 1992, a las 6.45 de la madrugada, el conductor de la cadena televisiva CNN Don Harrison estuvo a punto de decir una fake news descomunal. Quizás la más grande de la historia. La información que le llegó al periodista aseveraba que acababa de morir el presidente de los Estados Unidos, George H. W. Bush. Por fortuna para él y su propia carrera, el conducor no llegó a dar la noticia. Fue gracias a la providencial intervención de un productor desesperado.La información sobre la muerte del presidente número 41 de la historia de los Estados Unidos era completamente falsa. Sin embargo tenía un contexto que le daba un cierto asidero. Unas horas antes, y del otro lado del mundo, el mandatario norteamericano compartía una cena de gala en Tokio junto al primer ministro japonés, Kiichi Miyazawa. Y algo inesperado sucedió. La descompostura de BushLa velada transcurría tranquila en el Sōri Daijin Kōte, la residencia del primer ministro nipón, cuando el líder estadounidense comenzó a evidenciar signos de malestar. Aparentemente inconsciente, inclinó la cabeza para abajo y comenzó a derrumbarse hacia un costado en el que se encontraba Miyazawa. El colapso de Bush se hizo más evidente cuando vomitó en el regazo de su par japonés. Luego, mientras una consternada Bárbara Bush, esposa del presidente, le limpiaba la boca con una servilleta blanca, los agentes de seguridad norteamericanos llegaron para asistir al hombre descompuesto, que fue recostado en el suelo. Según cuenta Newsweek, el presidente, ya repuesto, pero todavía en el piso, consciente del mal momento que había pasado, le dijo en broma a su médico personal, Burton Lee: “Haceme rodar hasta abajo de la mesa hasta que termine la cena”. Unos minutos más tarde, el presidente ya estaba de pie, aunque blanco como un papel. Los médicos dirían más tarde que lo que tuvo el presidente fue un episodio relacionado a una fuerte gastroenteritis. Pero pocos imaginaban que alguien aprovecharía la descompostura de Bush padre para echar a rodar una mentira maliciosa.El llamado del “médico personal” de BushDieciséis horas de diferencia hay entre Tokio y Atlanta, el lugar donde se encuentra la base central de la CNN. Es decir que, cuando en Japón ocurrió el colapso de Bush eran, en aquel país las 20.20 de aquel 8 de enero de 1992, mientras que en la citada ciudad estadounidense eran las primeras horas de la madrugada. De modo que, ocurrido el desmayo del presidente, y en medio de la preocupación e incertidumbre por su estado de salud, bien temprano en la mañana llegó a la redacción de la cadena de noticias un llamado que pudo terminar en un verdadero papelón para la empresa periodística fundada por Ted Turner. Es que una persona llamó diciendo que era el médico personal de George H. W. Bush para dar la peor de las noticias: el presidente no había sobrevivido al colapso en tierras japonesas y acababa de morir. El pseudo médico personal de Bush, se supo después, era una persona llamada James Edward Smith, de Idaho, que lejos estaba de sabe la condición real de salud del presidente. Pero su bulo casi llega a destino. De alguna manera, la noticia acerca del deceso presidencial pasó varios filtros de la producción hasta llegar al telepronter del mismísimo de Don Harrison, el presentador del programa matutino Headline News. “¡No! ¡Alto!"Entonces, el periodista comenzó a leer muy seriamente la que sería posiblemente la noticia del año. “Esto acaba de llegar a Headline News y repito, no lo hemos confirmado con ninguna otra fuente...”. Pero en el mismo momento en que iba a dar la información, algo pasó. Es que del otro lado de la cámara apareció una voz salvadora. El productor ejecutivo Richard Bahre, que evidentemente desconfió de la noticia y realizó el chequeó pertinente, corrió de la redacción hasta el set del noticiero. Allí, a metros del conductor, le gritó justo a tiempo: “¡No! ¡Alto! ¡Alto!”. En la grabación del momento se ve que el conductor desvía su mirada de la cámara y la dirige hacia un costado, observa por un instante a su salvador y luego dice: “Ahora tenemos una corrección, no vamos a dar esta noticia. Fue en relación con algunas noticias bastante trágicas que implicaban al presidente Bush, pero con la actualización de esta historia, se informa que el presidente Bush está descansando cómodamente".El productor había llegado en el último segundo a salvar a la cadena de un bochorno histórico. A partir de ese incidente, el vocero de la cadena CNN, Steve Haworth señaló que se reforzarían los requisitos para que los miembros del personal directivo sean notificados cuando llegue una noticia de tanta trascendencia. Una fake previa a las redes socialesEl vocero explicó que en este caso lo que llegó hasta el conductor fue una información sin editar de una persona que llamó a CNN sin identificarse, que la tecleó un empleado equis y que casi llega a destino. Fue el propio Haworth quien confirmó que había llamado una persona de Idaho, de 71 años, que se hizo pasar por médico. El canal luego denunció a ese hombre ante los Servicios Secretos, que dispusieron su internación en un neuropsiquiátrico para su observación. “Es un riesgo constante en la televisión actual cuando se informan noticias al instante”, dijo entonces Maury Green, expresentador de noticias a Los Ángeles Times. “Un diario tiene un poco más de tiempo para verificar la información, pero una cadena de televisión o una emisora local son mucho más susceptibles a las noticias falsas que otros medios”, añadió.Como sea, 32 años atrás, una de las cadenas de noticias más famosas del mundo, estuvo a punto de “matar” al presidente de los Estados Unidos. Una buena demostración de que las fake news no nacieron con las redes sociales. Ni con las conductoras de streaming...