La triquinosis avanza en dos regiones del país y enciende la alerta sanitaria en plena época de carneadas caseras
La detección de nuevos casos de triquinosis en Córdoba y en el sudoeste bonaerense volvió a poner sobre la mesa una enfermedad que cada invierno reaparece asociada a las faenas caseras y a la elaboración artesanal de chacinados. Aunque las autoridades insisten en que no hay motivos para generar alar...
Los episodios más recientes ocurrieron en dos puntos distantes entre sí. Por un lado, en la localidad cordobesa de Malvinas Argentinas, donde el Ministerio de Bioagroindustria y el Senasa realizaron inspecciones para determinar el origen de animales vinculados a casos positivos de Trichinella spiralis notificados por el área de Zoonosis del Ministerio de Salud provincial.
Como resultado de esos procedimientos, los inspectores detectaron que los establecimientos sospechados de estar relacionados con los casos no cumplían con las condiciones higiénico-sanitarias exigidas para la actividad ni contaban con la documentación necesaria para comercializar los animales.
Las actuaciones derivaron en la interdicción de aproximadamente doce porcinos de distintas categorías, que permanecerán bajo esa condición hasta que las autoridades definan su destino sanitario. Según informó el gobierno cordobés, los animales no reunían las condiciones adecuadas de cría que permitieran garantizar su estado sanitario.
Mientras tanto, a más de 800 kilómetros de distancia, en el área de influencia de Bahía Blanca, también aparecieron nuevas detecciones positivas.
El médico veterinario Ignacio Álvarez, responsable del Laboratorio Álvarez, confirmó que durante la última semana identificaron dos casos positivos en muestras analizadas por esa institución.
“El primero correspondió a dos cerdos provenientes del partido de Puán. El segundo fue justamente ayer, en muestras de un jabalí cazado en cercanías de Santa Rosa, provincia de La Pampa”, explicó el profesional al periodista Carlos Bodanza.
Según indicó, ambos hallazgos fueron informados inmediatamente a las autoridades sanitarias, que activaron los protocolos correspondientes: “El objetivo no es generar alarma, sino concientizar que la triquinosis sigue estando presente en nuestra región y que la prevención depende principalmente del análisis previo de la carne”, sostuvo Álvarez. La advertencia llega en un momento particularmente sensible, cuando muchas familias comienzan a realizar faenas domésticas o a preparar embutidos y chacinados para consumo propio.
En plena temporada alta de carneadas y ante la aparición de nuevos casos de triquinosis, el Senasa recordó las medidas de prevención
El especialista recordó que la enfermedad puede transmitirse a las personas mediante el consumo de carne cruda, insuficientemente cocida o productos elaborados con carne infectada. Y aclaró además un concepto que suele generar falsas seguridades: “Todo lo que son procesos de salado, secado, ahumado o inclusive el congelado no garantizan ni son suficientes para eliminar el riesgo”, señaló.
Por eso insistió en que el aspecto de la carne tampoco permite descartar la presencia del parásito: “Un animal puede estar infectado y parecer completamente normal. La carne puede tener buen color, buen olor y buena consistencia y, aun así, contener larvas de trichinella”, explicó.
Otro dato que preocupa a los especialistas es el crecimiento del riesgo asociado a animales silvestres. Si bien históricamente la enfermedad estuvo vinculada principalmente al cerdo, el aumento de la caza y del uso de carne de jabalí para la elaboración de chacinados abrió una nueva fuente potencial de contagio: “Tradicionalmente pensamos en el cerdo y está bien porque sigue siendo una fuente muy importante de infección, pero hoy también tenemos que prestar muchísima atención a los animales silvestres”, remarcó Álvarez.
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El veterinario señaló que en la región el jabalí es la especie silvestre más frecuentemente utilizada para elaborar embutidos, aunque también se han registrado detecciones en otros animales: “Como regla general, todo animal silvestre que va a ir dentro de un chacinado debería ser analizado”, recomendó. Respecto de la prevención, el especialista fue categórico: el análisis de laboratorio sigue siendo la única herramienta confiable para evitar contagios.
La triquinosis puede comenzar con síntomas similares a una intoxicación alimentaria, pero en cuadros más avanzados puede provocar fiebre, dolores musculares intensos, inflamación de los párpados e incluso complicaciones cardíacas, neurológicas o respiratorias.