Lucía Llorente es productora ganadera en Bragado y cree que llegó el momento de diferenciar la carne de pastizal: “Es más saludable”, afirma
Para Lucía Celeste Llorente, productora ganadera de Bragado, la discusión sobre la carne producida en sistemas regenerativos ya no debería quedar limitada a nichos específicos o a mercados del exterior, como suele asociarse a este producto. Después de más de diez años trabajando con rodeos alimentad...
Después de más de diez años trabajando con rodeos alimentados a pasto y de haber llegado incluso a certificar producción orgánica, Lucía sostiene que hace falta avanzar en mecanismos que permitan identificar estos productos y que sea el consumidor quien tenga la posibilidad de elegir. Todos los consumidores, no solo en los recintos turísticos más exclusivos o snobs.
“El consumidor realmente quiere comer una carne más saludable”, aseguró Llorente, al ser consultada sobre si todo el esfuerzo que implica certificar sistemas 100% pastoriles y orgánicos tiene sentido desde el punto de vista comercial.
La productora consideró ante los micrófonos de Bichos de Campo que esa demanda no se limita a consumidores de países desarrollados. “En Argentina también. Está en nosotros también promover todo esto y hablar realmente de los beneficios que tiene la carne a pasto a nivel saludable para uno y para la tierra”, afirmó.
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Según explicó, desde el punto de vista ambiental la producción regenerativa permite desarrollar una ganadería con escasa dependencia de insumos externos y apoyada en los ciclos naturales, lo que la hace más saludable para el consumidor. “Vos no necesitás importar ningún insumo de afuera, tenés todo en el campo”, señaló. Y cuestionó algunas visiones críticas sobre la producción animal: “Si no hubiera vacas, no hubiera pasto, porque el pasto convive con el animal, necesita al animal para estar vivo”.
Llorente acaba de participar del encuentro Impact Trade, realizado en Medellín, Colombia, donde tomó contacto con experiencias de otros países. Allí conoció el caso de Chile, donde, según contó, existe una fuerte discusión sobre los sistemas de producción.
La productora también destacó atributos vinculados a la salud. “Es más saludable, tiene menos hormonas. No desparasitamos. Todo es un ciclo natural donde están vivos todos los insectos del suelo que cooperan con la fertilización del suelo. O sea, es absolutamente sustentable como lo ha sido hace millones de años”, describió.
Mirá la entrevista completa con Lucía Celeste Llorente:
Sin embargo, reconoció que esas diferencias hoy no encuentran reconocimiento en el mercado. Con un rodeo que llegó a las 600 vacas y habiendo realizado incluso el ciclo completo, su experiencia fue frustrante: “Me ha pasado que los compradores orgánicos incluso pagaban menos que los compradores normales”, recordó.
Y advirtió que, una vez que los animales salen del campo, desaparece cualquier posibilidad de distinguir ese tipo de producción: “La carne va toda en la carnicería”, lamentó.
Por eso considera que es necesario avanzar en cambios regulatorios y en sistemas de identificación que permitan valorizar estas producciones: “Hay que tocar las puertas para que cambien las leyes, para que haya una apertura para esto”, reclamó.
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Llorente cree que el primer paso es dar visibilidad a las diferencias y permitir que sea el propio consumidor quien decida.
“Me parece perfecto. Es lo que tienen que empezar a ver”, respondió cuando se le preguntó si era necesario comenzar a diferenciar las carnes. “Yo, como consumidora, tengo el derecho de saber qué es lo que estoy consumiendo también. Y que se le ponga nombre a las cosas”, añadió.
Para la productora, esa discusión no es muy distinta a la que impulsaron en su momento otros sectores vinculados a los alimentos diferenciados. “Los alimentos sufren un montón de cambios que no están etiquetados. Entonces, esto sería parte también”, concluyó.