“Foresten”: Para el secretario de la forestoindustria correntina, Luis Mestre, la crisis de algunas empresas no opaca el futuro promisorio que tiene el sector maderero

La forestoindustria argentina atraviesa uno de sus momentos más delicados en décadas. La combinación del ajuste económico iniciado a fines de 2023, el colapso de la obra pública y la caída del consumo interno hundió la demanda de madera en el mercado local, aceleró el cierre de empresas históricas y dejó a gran parte de las pymes del sector operando a la mitad de su capacidad.
Misiones y Corrientes, corazón productivo del país, fueron las provincias más golpeadas. Según un relevamiento del Centro de Economía Política Argentina, solo en la Mesopotamia se registraron decenas de conflictos laborales vinculados al sector celulósico y maderero entre 2024 y 2025.
A eso se suma un atraso tecnológico estructural: la antigüedad promedio del equipamiento en los aserraderos del país ronda los 40 años. A ello se agrega el debilitamiento de la Ley 25.080, principal herramienta de promoción forestal, por falta de financiamiento para el pago de los planes de forestación.
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Esta crisis que golpea a parte de la industria maderera convive con un fenómeno de signo opuesto en Corrientes. Mientras algunas empresas históricas enfrentan dificultades e incluso cierres, la provincia sigue recibiendo anuncios de inversión y se prepara para una expansión que, según las autoridades, terminará modificando por completo la estructura de la actividad forestoindustrial.
Así lo describió Luis “Lucho” Mestre, secretario de Desarrollo Forestoindustrial de Corrientes, quien reconoció las dificultades que atraviesa el sector, pero relativizó que se trate de una situación generalizada.
“Hubo una empresa histórica que tuvo problemas económicos, pero no es la general de la ley”, explicó el funcionario en referencia al cierre de Tapebicuá, en Gobernador Virasoro.
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Según indicó, el principal problema se observa en el mercado interno, donde la demanda de madera se encuentra por debajo de los niveles habituales. En cambio, aseguró que la situación es diferente para aquellas empresas que tienen acceso a los mercados externos.
“Hay una baja en la demanda, siempre hablando del mercado interno. No así en el mercado internacional, en lo que es exportación”, señaló Mestre.
En ese escenario, las empresas exportadoras han logrado amortiguar el impacto. “Los pedidos están, los volúmenes están. Los márgenes se han reducido, pero se puede trabajar”, resumió.
Sin embargo, para el funcionario la actualidad de algunas industrias no alcanza a modificar una tendencia más profunda, vinculada con las inversiones que comenzaron a desembarcar en la provincia y que podrían potenciar aún más un complejo forestal que ya es uno de los más importantes del país. “Cuando todo ese entramado, ese cluster forestal, esté funcionando, va a ser mucho más atractivo el sector”, aseguró.
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Entre los proyectos en marcha mencionó la futura planta de celulosa de Arauco, la fábrica de paneles CLT anunciada por el grupo Pomera, la ampliación industrial de Forestal Las Marías y un nuevo aserradero que comenzaría a operar antes de fin de año en Santo Tomé. “Están habiendo todas esas inversiones, que sumadas a las que ya están van a potenciar aún más el sector”, enumeró.
Mirá la entrevista completa con Luis Mestre:

Detrás de ese proceso aparece una ventaja que Corrientes viene construyendo desde hace décadas. La provincia cuenta con unas 500.000 hectáreas forestadas y, lejos de pensar en una desaceleración, desde la Secretaría consideran que incluso debería incrementarse el ritmo de plantación.
En ese sentido, el funcionario alentó a los productores a continuar apostando por la actividad. “Yo les digo a los productores: foresten en la medida que puedan”, señaló. Y explicó que el abastecimiento de materia prima es la llave para sostener el crecimiento del sector. “Si hay materia prima, hay posibilidades de atraer nuevas industrias. Si no hay materia prima, una materia prima que cuesta tiempo tenerla, es imposible”, sostuvo. “Lo que no plantaste hoy son los problemas dentro de 15 años”, advirtió Mestre.
Incluso consideró que la provincia tiene margen para expandir considerablemente la superficie implantada. “Corrientes puede aspirar tranquilamente al millón y medio de hectáreas”, evaluó.
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A su juicio, muchas de las inversiones que hoy se anuncian eran previsibles y responden al trabajo realizado durante años por los productores forestales.
“En lo personal, no me llama la atención lo que está pasando. Era lógico que pasara. Si no pasaba, íbamos a estar muy complicados”, aseguró.
Mestre también destacó que el valor de la madera en pie continúa rezagado respecto de países vecinos. “Cruzás a Brasil o a Uruguay y la misma madera vale como mínimo el doble. Allá ya tienen desarrollado todo el cluster forestal”, explicó.
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Pero el crecimiento proyectado también plantea nuevos desafíos. La futura planta de celulosa, prevista para entrar en funcionamiento hacia 2030 o 2031, demandará un movimiento logístico sin precedentes.
“Van a tener que entrar cinco millones de metros cúbicos por año y salir entre 800.000 y un millón de toneladas de celulosa”, detalló.
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Traducido al transporte actual, eso implicaría alrededor de 500 camiones diarios circulando durante todo el año. Una exigencia que pone nuevamente sobre la mesa el déficit de infraestructura. “Si uno mira las rutas nacionales, sobre todo la 12 y la 14, no estamos bien”, reconoció.
En ese sentido, el funcionario consideró que el puerto de Ituzaingó será una pieza clave para acompañar el crecimiento, aunque advirtió que también será necesario invertir en caminos, logística y formación de recursos humanos. “No somos históricamente una provincia forestal. Hoy sí, pero venimos de una cultura que no era forestal. Hay mucho trabajo por hacer en capacitación y en nuevas tecnologías”, señaló.
Pese a las dificultades, Mestre prefirió quedarse con la perspectiva de largo plazo.
“Son problemas lindos. Bienvenidos sean esos problemas y no tener que preguntarnos qué hacer porque no hay inversiones. Creo que se viene una época linda para el sector y que era algo que Corrientes se merecía”, concluyó.
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