Entre las grandes compañías que articulan el negocio agrícola de Estados Unidos hay nombres globales como Cargill, ADM o Bunge. Un escalón más abajo aparece The Andersons, una empresa menos conocida fuera de Norteamérica pero que ocupa una posición estratégica dentro de la cadena agroindustrial: compra granos, almacena cosechas, comercializa fertilizantes, produce etanol y conecta a miles de productores con los mercados de alimentos, forrajes y combustibles.
La compañía factura cerca de 11.000 millones de dólares anuales, opera unas 180 instalaciones distribuidas en Estados Unidos, Canadá y otros mercados, y se ha convertido en uno de los mayores operadores de granos del país, además de ubicarse entre los cinco principales productores estadounidenses de etanol. Cotiza en el Nasdaq bajo el símbolo ANDE y tiene una capitalización bursátil cercana a los 2.400 millones de dólares.
Su historia comenzó en 1947 en Maumee, Ohio, cuando Harold y Margaret Anderson construyeron un elevador de granos con capacidad para almacenar medio millón de bushels. La ubicación no fue casual. El corazón agrícola del Medio Oeste estadounidense necesitaba infraestructura para recibir cosechas, acondicionarlas y despacharlas rápidamente hacia los centros de consumo y exportación. Ese negocio de almacenamiento y logística fue el punto de partida de una expansión que se extendió durante décadas.
A medida que crecía la producción agrícola estadounidense, The Andersons fue incorporando nuevas actividades alrededor de sus clientes. Sumó fertilizantes, servicios para productores, comercialización de commodities y activos logísticos vinculados al transporte ferroviario. La estrategia consistió en participar en cada vez más eslabones del recorrido que realizan los granos desde el campo hasta los usuarios finales.
Esa evolución terminó dando forma a una compañía que hoy se apoya en dos grandes negocios. Por un lado, el área de agronegocios compra, almacena y comercializa maíz, trigo, soja y otros productos agrícolas; vende fertilizantes y nutrientes para cultivos; ofrece servicios de gestión comercial y abastece tanto a industrias alimenticias como a fabricantes de alimentos balanceados. Por otro, la división de energías renovables transforma maíz en etanol y comercializa combustibles renovables y subproductos destinados a la alimentación animal y a la producción de biodiésel renovable.
La magnitud de esas operaciones ayuda a entender el lugar que ocupa la empresa dentro del agro norteamericano. Cada año comercializa unas 33 millones de toneladas de commodities agrícolas, vende alrededor de 2 millones de toneladas de fertilizantes y dispone de capacidad para almacenar cerca de 270 millones de bushels de granos. Esa infraestructura le permite intervenir en mercados físicos donde la logística, el almacenamiento y el manejo de riesgos comerciales son tan importantes como la producción misma.
La expansión más importante de los últimos años llegó en 2019, cuando The Andersons desembolsó alrededor de 305 millones de dólares para adquirir Lansing Trade Group, una de las mayores comercializadoras privadas de granos e ingredientes agrícolas de Estados Unidos. La operación incorporó una extensa red de compra y venta de maíz, trigo, soja, subproductos para alimentación animal e ingredientes destinados a la industria alimentaria, además de equipos comerciales con presencia en Estados Unidos, Canadá y mercados internacionales. A partir de esa integración, la compañía pasó de ser principalmente un operador regional con fuerte presencia logística a convertirse en uno de los principales intermediarios agrícolas de América del Norte.
El negocio del etanol se convirtió además en uno de los principales motores de rentabilidad. La empresa opera cuatro plantas ubicadas en Iowa, Indiana, Michigan y Ohio, que en conjunto producen más de 500 millones de galones de etanol al año. Durante 2025 completó la compra de la participación que aún no controlaba en su principal sociedad de biocombustibles, quedando con la propiedad total de esos activos.
Los resultados recientes muestran hasta qué punto esa apuesta ganó relevancia. En 2025 obtuvo ganancias netas por 96 millones de dólares y un EBITDA ajustado de 337 millones. Durante el primer trimestre de 2026 registró una utilidad de 33 millones de dólares, impulsada principalmente por los elevados márgenes del negocio de energías renovables. Actualmente, la división de etanol aporta una porción similar del resultado operativo que todo el negocio agrícola tradicional.
Agro & Campo
¿Quién es The Andersons? La empresa que pasó de un elevador de granos en Ohio a mover 33 millones de toneladas de commodities por año
Entre las grandes compañías que articulan el negocio agrícola de Estados Unidos hay nombres globales como Cargill, ADM o Bunge. Un escalón más abajo aparece The Andersons, una empresa menos conocida fuera de Norteamérica pero que ocupa una posición estratégica dentro de la cadena agroindustrial: com...