Economía
TGS aprobó su megaproyecto para exportar líquidos derivados del gas de Vaca Muerta
La compañía confirmó la decisión final de inversión tras cerrar acuerdos con YPF, Pluspetrol y Chevron
El megaproyecto que busca transformar parte del gas de Vaca Muerta en productos exportables dio este miércoles un paso decisivo. Transportadora de Gas del Sur (TGS) anunció que su directorio aprobó la ejecución del denominado Proyecto NGL (Natural Gas Liquids), una inversión estimada en US$3000 millones destinada a procesar los componentes líquidos contenidos en el gas neuquino y exportarlos desde Bahía Blanca.La decisión llega luego de que la compañía cerrara acuerdos con YPF, Pluspetrol y Chevron, que comprometieron volúmenes suficientes para cubrir más del 80% de la capacidad prevista de la futura planta. Según informó la empresa, las negociaciones continúan con otros productores para completar el volumen restante.La aprobación representa la denominada Decisión Final de Inversión (FID, según sus siglas en inglés), el último paso corporativo antes del inicio de la ejecución del proyecto. En la práctica, implica que la compañía considera garantizadas las condiciones comerciales necesarias para avanzar con una de las mayores inversiones privadas actualmente vinculadas al desarrollo de Vaca Muerta.“Es una inversión estratégica de gran relevancia para el desarrollo energético de Argentina. Con una inversión de US$3000 millones, el proyecto permitirá generar exportaciones por aproximadamente US$1200 millones anuales”, afirmó el CEO de TGS, Oscar Sardi.La novedad también confirma información que LA NACION había adelantado durante el fin de semana, cuando reveló que YPF había aprobado en su Directorio incorporarse como proveedora del proyecto. La petrolera bajo control estatal no participará como accionista de la iniciativa, sino que aportará parte del gas rico en líquidos producido en Vaca Muerta para ser procesado por la infraestructura que construirá TGS.Además de YPF, la compañía logró sumar a Pluspetrol y Chevron como productores ancla del emprendimiento. La firma de esos contratos resultaba un requisito clave para avanzar tanto con la estructuración financiera como con la futura adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), trámite que la empresa prevé presentar próximamente.El proyecto busca resolver uno de los principales desafíos que enfrenta el crecimiento de Vaca Muerta. A diferencia de otros reservorios, el shale gas neuquino contiene una proporción excepcionalmente elevada de componentes licuables. Mientras un gas convencional suele contener alrededor de un 10% de líquidos, en algunos sectores de Vaca Muerta esa participación puede alcanzar entre el 25% y el 30%.La iniciativa contempla la construcción de un nuevo sistema de infraestructura que permitirá separar el gas húmedo del gas seco desde el origen. Para ello se construirá un gasoducto de segregación de aproximadamente 100 kilómetros, nuevas instalaciones de procesamiento en Tratayén y un poliducto que conectará Neuquén con Bahía Blanca.Una vez procesado, el gas permitirá recuperar productos de alto valor comercial como propano, butano y gasolina natural, que serán transportados hasta Bahía Blanca para su almacenamiento, fraccionamiento y posterior exportación.El desarrollo incluye además la construcción de nuevas instalaciones portuarias y obras complementarias en la terminal marítima bonaerense. Según TGS, la puesta en operación está prevista para 2030.Más allá del negocio exportador, la empresa sostiene que el proyecto será clave para acompañar la expansión de la producción hidrocarburífera de Vaca Muerta. La recuperación de líquidos permitirá adecuar las características del gas asociado producido junto al petróleo, liberando capacidad en los sistemas de transporte y evitando que la composición del fluido se convierta en una restricción para el crecimiento de la actividad.Durante los cuatro años estimados de construcción, la compañía calcula que se generarán alrededor de 4000 puestos de trabajo directos y 15.000 indirectos.