El Gobierno logró renovar el 100%, sumar liquidez y estirar plazos

El Gobierno logró hoy refinanciar el total de la deuda en pesos que vence este viernes, estirando plazos, captando fondos adicionales para incrementar sus ahorros e incluso reduciendo, mediante un canje, en un 22% promedio el compromiso que deberá afrontar en poco más de dos semanas, o sea, el mayor vencimiento del año.La Secretaría de Finanzas anuncia que en la licitación del día de hoy adjudicó un total de $6,12 billones habiendo recibido ofertas por un total de $7,40 billones.Esto significa un rollover de 120.42% sobre los vencimientos del día de la fecha.Licitación:✅ CER/TAMAR➡️… pic.twitter.com/wIFoHAKEDz— Ministerio de Economía (@MinEconomia_Ar) June 10, 2026Adicionalmente, captó US$200 millones mediante una nueva emisión del Bonar 2028 (AO28), ingreso que —junto a los US$100 millones que podría agregar mañana en la segunda vuelta— utilizará dentro de un mes para pagar parte del capital y los intereses de los bonos Globales.Todo ocurrió en la primera licitación programada para junio, la que presentaba la menor dificultad en términos de monto de todo el año, en un contexto de notable calma financiera, con un dólar oscilante pero bajo control y tasas de interés en pesos bajas e incluso negativas en términos reales. Ese escenario impulsó al Ministerio de Economía a aprovechar la oportunidad para promover un alargamiento de plazos que permita ir despejando vencimientos en el período previo a las elecciones presidenciales del año próximo, trasladando parte de esos compromisos hacia 2028 y años posteriores.En la subasta se recibieron ofertas de compra por $7,40 billones para los cinco instrumentos en pesos ofrecidos, de los cuales sólo uno vencía este año. Del total, se adjudicaron nuevos títulos por $6,12 billones, cifra que, frente a compromisos inmediatos por $5,1 billones, no sólo permite cubrir esos vencimientos, sino también acumular $1,02 billones adicionales. “Esto significa un rollover de 120,42% sobre los vencimientos del día de la fecha”, explicó la Secretaría de Finanzas al comunicar los resultados.La demanda se concentró principalmente en los bonos Duales (CER/Tamar) de plazos más cortos y más largos, que captaron $3,56 billones en total, con una sobretasa de entre 7,7% y 9,3%, y en la letra dollar-linked con vencimiento a fines de agosto, que atrajo $1,62 billones. El resultado no sorprendió, dado el mayor interés por cobertura que ya se había observado en las últimas ruedas del mercado tras el cierre de posiciones en dólar futuro correspondientes a mayo.Por otra parte, se logró una adhesión al canje del 24,89% para el Boncer TZX26, que vence a fin de mes, equivalente a $1,81 billones, y del 21,79% para el Dual TTJ26, que también vence a fines de junio. Ambos títulos fueron entregados a cambio de bonos Duales CER/Tamar con vencimientos entre fines de 2028 y fines de 2030.El resultado de ambas operaciones permitió una extensión de la vida promedio de la deuda de 2,71 años, cifra que se eleva a 3,29 años si se considera únicamente la conversión de títulos, un objetivo explícitamente buscado por el Gobierno.La licitación se completó con la colocación de un nuevo tramo del AO28 por US$200 millones, el bono diseñado para ahorristas e inversores que paga una tasa de interés anual del 6% con desembolsos mensuales. En esta oportunidad, la tasa de corte fue de 8,31%, unos 18 puntos básicos menos que la registrada hace dos semanas.“Fue una licitación positiva que muestra demanda y capacidad de refinanciamiento. Pero el mensaje del mercado sigue siendo claro: busca instrumentos defensivos, cobertura entre tasa, inflación y dólar, y todavía no abandona del todo la cautela”, evaluaron desde Inversiones Pergamino.El analista Martín de la Fuente, de BAVSA, coincidió con esa evaluación. “Es una buena licitación porque el menú era agresivo, en el sentido de que incluía cinco reaperturas y el instrumento más corto ofrecido —excluyendo la opción ajustable por dólar— era el TXMD8, con un plazo de 2,5 años, lo que empujaba al mercado a extender duration”, señaló.Además, consideró que “la decisión de volver a incluir conversiones luego de dos licitaciones sin canjes muestra cierta cautela del Tesoro de cara a la próxima licitación, que enfrenta vencimientos por $23,5 billones. Por esa razón ofreció canjear los títulos TZX26 y TTJ26, que representaban el 58% de ese monto, con el objetivo de descomprimir esos compromisos”, algo que, según estimó, se habría logrado por algo más de $4 billones.Para Eric Ritondale, de Puente, Finanzas “aprovechó el contexto de abundante liquidez en el sistema financiero para profundizar su estrategia de consolidación de pasivos, fijando tasas de largo plazo y reduciendo el stock de los vencimientos más inmediatos, sin convalidar rendimientos por encima del secundario”. algo que juzgó muy “valorable”.
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