El INTA está en crisis por la decidida intentona de la maldita motosierra de Javier Milei y su afán de recortar gastos sin contemplar en qué ni cómo. La Regional Buenos Aires Sur será una de las más castigadas, pues de buenas a primeras perdió la mayor parte de sus agencias de extensión. Pero allí también está ubicada la Estación Experimental Agropecuaria de Balcarce, uno de los mayores centros de investigación en el país.
En ese lugar sucede una curiosidad pues funciona una “unidad integrada”, que vincula a los técnicos e investigadores del INTA con un fenomenal semillero, pues también funciona allí una universidad pujante de ciencias agrarias.
Facundo Quiroz, que es actualmente el director del INTA Balcarce, contó esta historia a Bichos de Campo durante un reciente encuentro realizado en Olavarría. Y como la mejor manera de defender al INTA es conocerlo y saber lo que hace nosotros la compartimos con nuestros lectores.
“La estación Experimental de Balcarce nace por una demanda que tiene que ver con la semilla y sanidad de papa, allá por el año 46. Y en los años 60 empieza a trabajar no solo en papa sino en la parte ganadera. Pero para el año 1963 había una facultad que estaba por cerrar, que es la Facultad de Agronomía de la Universidad Católica en Mar del Plata y el director de ese momento, Domingo Pasquale, ve en esa crisis una oportunidad. Y bueno, llega un acuerdo con con los curas en ese momento de hacer que la Facultad se traslade directamente a la estación experimental. Son 60 kilómetros. Eso generó en un principio y hasta hoy una fuerte complementación, porque no faltaban profesores, porque la gente de INTA actuaba de profesor y viceversa. Y los mismos profesores era investigadores”, relató Facundo.
Más adelante en la historia, prosigue, “hubo una planificación, hubo una interacción con la Facultad de Michigan y se estableció un programa muy novedoso para esa época, que fue el modelo de lo que nosotros hoy llamamos la Unidad Integrada Balcarce. Fue una visión estratégica a 40 años”.
-¿Y aguanta todavía?
–La base está. Las instituciones crecieron y tienen como más autonomía en determinados aspectos. Pero si el área de complementación sigue estando fuerte en el medio. En los últimos años, aparece también el investigador de Conicet y entonces tenemos hoy en día lo que sería como una unidad de triple dependencia.
-¿Y da buenos frutos esta complementariedad?
-Si que da frutos, porque unir la enseñanza con la investigación y con la extensión… Es como un vaso comunicante constante. Y también hay otro tema que nos diferencia por ahí de otros INTA, que es la presencia de la juventud constante. Hay pibes, estudiantes, tesistas, pasantes. Golpean las puertas y preguntan sus dudas académicas, pensando en su ejercicio futuro profesional.
-Así que es un hervidero.
-No sé si es la mejor expresión, pero es una asociación virtuosa y de alta sinergia.
Mirá la entrevista:
-¿A qué se dedica básicamente esa experimental?
-Ya dije de que la papa es la base. La ganadería fue el segundo gran paso y tuvo que ver con que Balcarce antes abarcaba una zona mucho más amplia que ahora. La Estación Experimental de Cuenca dependía de Balcarce mismo. Entonces ahí sucedió gran parte de lo que fue el desarrollo de Cuenca de los años 70, el famoso Plan Balcarce. Ahí se unió la ciencia con la producción y con el gobierno a través del financiamiento del Banco Nación fa proyectos con los profesionales extensionistas del INTA que lo hacían con los productores, para hacer básicamente eh fue infraestructura, renovación de pasturas, y todo lo que es manejo a través obviamente de la capacitación. Y sanidad. Entonces fue una política realmente de Estado.
-Estás muy orgulloso del INTA Balcarce. ¿Desde cuando vos estás vinculado ahí?
-Yo estudié en la Facultad de Agronomía en el año 92. Tengo dos tíos que son agrónomos también de ahí, así que conozco al INTA Balcarce desde el año aproximadamente 78. Con cuatro años fui ahí a recibir regalos de los Reyes Magos. Es que era toda una comunidad en ese momento la estación experimental.
Agro & Campo
La mejor manera de defender al INTA es mostrar lo que hace: Facundo Quiroz relató la rica historia de la Unidad Integrada de Balcarce, uno de los grandes semilleros
El INTA está en crisis por la decidida intentona de la maldita motosierra de Javier Milei y su afán de recortar gastos sin contemplar en qué ni cómo. La Regional Buenos Aires Sur será una de las más castigadas, pues de buenas a primeras perdió la mayor parte de sus agencias de extensión. Pero allí [...