Longevidad saludable: por qué los hábitos básicos vencen a la tecnología sofisticada

En una nueva entrega del Proyecto 122, Sebastián Campanario recibió al médico especialista Alfredo Silva para debatir sobre la longevidad saludable, alejándose del foco mediático puesto habitualmente en tratamientos genéticos ultra sofisticados o intervenciones de multimillonarios. Según Silva, la clave del bienestar actual no reside en la tecnología de vanguardia, sino en la adopción de prácticas diarias accesibles y fundamentales.Al ser consultado sobre los pilares de una vida longeva, el especialista propuso un marco conceptual donde la salud es una mesa sostenida por cuatro patas: alimentación, descanso, ejercicio y hábitos emocionales. “Si sacamos el marco temporal, la tecnología creo que nos va a sorprender, pero hoy hay mucha evidencia que respalda que la forma en la que nos alimentamos, descansamos, nos movemos y ejercitamos, y en la que pensamos, hace una diferencia muy grande”, subrayó Silva. Para el médico, estos pilares resultan fundamentales para mantener un cuerpo joven y una mente ágil, independientemente de la carga genética individual.Sobre la evolución de su propia práctica médica, el profesional explicó cómo su visión se transformó tras años de experiencia en terapia intensiva. “Esta última etapa es mucho más proactiva; si yo sé que un estilo de vida determinado baja a la mitad mi riesgo de enfermar y morir año a año, esa es la medicina, que no es una pastilla ni una tecnología, sino un hábito”, sentenció. En este sentido, Silva advirtió sobre un “punto ciego” en la sociedad: la subestimación de las rutinas básicas que son ineludibles para cualquier ser humano, como la necesidad de un sueño reparador.Respecto a los avances científicos del siglo, el médico destacó el desarrollo de la tecnología de ARN mensajero, en la cual participó como voluntario durante la pandemia, como un hito de enorme potencial. “Tienen una potencialidad enorme a ser demostrada, no solo para vacunas, sino para estimular nuestro sistema inmune y prevenir o curar tumores”, analizó. Asimismo, se mostró optimista sobre el papel que la inteligencia artificial desempeñará como un orquestador de bienestar, capaz de gestionar información biométrica personalizada para guiar las decisiones cotidianas de las personas a una escala planetaria.Finalmente, ante la pregunta sobre cómo alcanzar una vejez plena, Silva remarcó la importancia del autoconocimiento y el foco en las prioridades personales. “Si llego a esa etapa de los 122 años, le diría a mi yo del futuro que la misión se cumplió si logré ser protagonista de mi vida y no un simple espectador”, concluyó el especialista, reafirmando que la longevidad es, ante todo, una apuesta a la calidad de vida y al disfrute de los vínculos humanos.
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