Por qué los perros y gatos deberían visitar al oftalmólogo y cada cuánto

Aunque muchas personas asocian las consultas veterinarias con vacunas, controles generales o problemas digestivos, existe un aspecto de la salud de las mascotas que suele pasar desapercibido: la visión. Perros y gatos también pueden desarrollar enfermedades oculares a lo largo de su vida y, en muchos casos, los síntomas aparecen cuando el problema ya está demasiado avanzado.Los especialistas advierten que numerosas patologías que afectan los ojos pueden prevenirse o tratarse con éxito si se detectan a tiempo. Sin embargo, a diferencia de los seres humanos, los animales no pueden explicar qué sienten ni describir una pérdida progresiva de visión, lo que dificulta la detección temprana.Otro problema aparejado es que las mascotas tienen una gran capacidad de adaptación. Incluso cuando comienzan a perder visión, suelen compensarlo al utilizar otros sentidos como el oído o el olfato. Por esa razón, muchos dueños no advierten que existe un problema hasta que la enfermedad se encuentra en una etapa avanzada.El médico veterinario Paco Simó, especialista en oftalmología y fundador del Instituto Veterinario Oftalmológico de Barcelona, reveló en una entrevista al centro IVO que las mascotas pueden convivir durante meses con una disminución visual sin mostrar señales evidentes. Por este motivo, recomendó incorporar controles periódicos a partir de los seis u ocho años de edad, cuando aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades relacionadas con el envejecimiento.¿Cuáles son las razas con mayor riesgo de enfermedades oculares?Algunas razas de perros presentan una predisposición genética a desarrollar patologías oftalmológicas específicas. Entre ellas se encuentran:Cocker spaniel Caniche Bulldog francés Labrador retriever Golden retriever Estos animales pueden sufrir con mayor frecuencia problemas como cataratas, glaucoma, entropión y otras afecciones que, sin tratamiento, pueden comprometer seriamente la visión.¿Cuáles son los signos que alertan de que tu mascota tiene que ir al oftalmólogo?Aunque suele hablarse más de los problemas visuales en perros, algunas razas de gatos también presentan una mayor tendencia a desarrollar patologías oftalmológicas. Entre las más propensas se encuentran:Persa: debido a su hocico achatado y ojos prominentes, suele presentar lagrimeo excesivo, úlceras corneales y problemas en los conductos lagrimales. Himalayo: tiene predisposición a padecer cataratas y otras enfermedades hereditarias relacionadas con la visión. Siamés: puede presentar estrabismo y nistagmo, un movimiento involuntario de los ojos que, aunque suele ser congénito, requiere seguimiento veterinario. Burmés: algunos ejemplares presentan enfermedades hereditarias de la retina que pueden afectar progresivamente la visión. Maine Coon: además de ciertas enfermedades cardíacas hereditarias, algunos individuos pueden desarrollar problemas oculares relacionados con alteraciones genéticas.¿Cuáles son las señales de alerta a las que se debe prestar atención?Según el portal veterinario mexicano Vetalia, algunas de las señales que los dueños no deben ignorar son: Ojos rojos o inflamados.Secreciones anormales. Parpadeo constante o mantener el ojo cerrado.Ojos opacos o con apariencia “nublada”.Rascarse o frotarse los ojos.Cambios en el tamaño o forma del ojo. Sensibilidad a la luz. Cambios en la visión.Además, si el animal sufre algún golpe grave en su cabeza o zona cercana a los ojos, también es recomendado acudir a un veterinario especializado en oftalmología para que descarte que la contusión no le haya afectado la vista.
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