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La imagen de Gerardo Romano desde la camilla de un hospital que generó preocupación: qué le pasó y cómo se encuentra el actor
El protagonista de la obra teatral El secreto utilizó las redes sociales para hablar de su estado de salud, luego de una publicación que puso a sus seguidores en alerta
Gerardo Romano generó preocupación tras compartir este martes un video desde la camilla de un hospital. Con bata celeste y una vía intravenosa visible en su brazo, el actor de 79 años apareció acostado en una clínica, aunque eligió el humor que lo caracteriza para acompañar la publicación y llevar tranquilidad.“Tuve un varón hermosísimo. Pesó 7.400 kilos”, escribió el artista en un posteo. Además, en las imágenes se lo escucha lanzar una de sus clásicas frases: “Viva Perón, carajo. Viva la patria”. Sin embargo, algunos de sus fanáticos reaccionaron con comentarios debido a su edad y a que el actor fue diagnosticado con Parkinson hace algunos años, y se preguntaron si el intérprete se encontraba internado o había sufrido una complicación en su enfermedad. Poco después, el propio Romano volvió a las redes para mostrarse utilizando el celular y de buen ánimo. “Fuerza, Antín”, fue el saludo que le dedicó un seguidor, recordando a su personaje de El marginal, y llegaron otros mensajes de afecto: “Vamos, querido Gerardo, la mejor energía para vos”, “Fuerza maestro” y “Bendiciones infinitas y todo el amor de tu público”, fueron algunos de los comentarios. Entre las palabras de apoyo también destacaron las de varias figuras del medio. Jean Pierre Noher, Carolina Papaleo, Karina Mazzocco y Leo García fueron algunos de los famosos que reaccionaron con buenos deseos para el actor.El propio actor, ya fuera de la clínica, grabó un video para terminar con las especulaciones. “Hola, ¿qué tal? Soy Gerardo Romano, actor argentino. No estoy internado, estoy bien de salud y hago función miércoles 27 de mayo. Hago función de El secreto en el Tabarís. Digo porque hubo versiones de que estaba medio achuchado, no es así. Chau, nos vemos”, aclaró. View this post on Instagram Horas después, desde la cuenta de X del Multiteatro repostearon la publicación del artista y aclararon a qué se debió su paso por el centro médico. “Mensaje del actor Gerardo Romano, ya desde su casa, luego de haberse realizado estudios médicos previstos para el día de hoy [por ayer], los cuales provocaron cierta incertidumbre sobre su estado de salud”, detallaron, además de confirmar que las funciones teatrales en las que actualmente participa el actor junto a Ana María Picchio, Rodrigo Noya y Gabriela Sari continúan con normalidad.La lucha contra el ParkinsonA mediados de 2024, Romano decidió hacer público que padece Parkinson desde hace tiempo y habló sobre su salud de salud en una entrevista íntima concedida el año siguiente a LA NACION. Durante esa conversación, el actor reflexionó sobre el paso del tiempo. “Vayamos al hueso. La finitud es una cuestión fundamental del hombre. En mi caso, eso viene acompañado por un condicionante como es padecer una enfermedad neurodegenerativa, lo cual no es una grata noticia ni tiene solución. Uno puede amigarse y transitarlo o no”, expresó.Además, en ese momento el artista revelaba que su participación en la obra El secreto tiene una carga emocional especial, ya que considera que podría tratarse de su última experiencia teatral grupal. “Será mi última oportunidad teatral de manera colectiva. Posiblemente pueda armar una unipersonal”, reconoció.Romano admitió también los miedos y angustias que le provoca el diagnóstico. “Sí, claro, no sería humano si no me angustiase o no tuviese miedo”, sostuvo. Y apeló a una frase de China Zorrilla para resumir cómo vive esta etapa: “La fiesta está buenísima y no dan ganas de bajarse. No tengo ganas de bajarme de esta fiesta”, resaltó.El actor se refirió entonces a una rutina estricta para enfrentar la enfermedad, trasladándose en bicicleta, practicando natación y ejercitando permanentemente la memoria repasando textos teatrales. “Todo es en función de la patología. Si no pedaleara o nadara un kilómetro casi todos los días o memorizase texto durante una hora y media cada vez que me levanto, quizás estaría en otra situación”, explicó. Y concluyó: “Me amigué con mi situación, pero no es fácil”.