Preocupa en la Iglesia el proyecto del Gobierno que no restringe la publicidad de las apuestas online

Con fuerte preocupación evalúan en la Iglesia el proyecto que presentó el Gobierno para combatir la ludopatía, pero que evita poner freno a la publicidad de las apuestas online, los patrocinios en las camisetas de fútbol y las promociones para captar nuevos usuarios. La iniciativa oficial se limita a prevenir el avance del juego ilegal, mientras la Comisión de Pastoral Social del Episcopado viene insistiendo en la necesidad de evitar la exposición de niños y adolescentes a la práctica del juego.La iniciativa del Poder Ejecutivo, que deja de lado restricciones acordadas en el proyecto aprobado por la Cámara de Diputados en noviembre y que se encuentra en el Senado, evita cambios en la regulación de la publicidad, considerada “el corazón del negocio del juego”.Esa particularidad genera resistencias en la Iglesia, luego del fuerte mensaje del arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge Ignacio García Cuerva en el tedeum, al advertir que “la sombra del desmembramiento social asoma en el horizonte”.Las únicas restricciones contempladas en la propuesta del Sedronar recaen sobre plataformas clandestinas o no autorizadas.“Es una mala señal que solo se ataque el juego ilegal”, dijeron a LA NACION fuentes eclesiásticas, al recordar que en la discusión legislativa se había avanzado en restringir la publicidad y la exposición de los menores y adolescentes a la adicción del juego.Para fundamentar su rechazo, la Iglesia tiene en cuenta que seis de cada diez adolescentes están expuestos al juego online, según un relevamiento del Observatorio Humanitario de la Cruz Roja Argentina, a partir de encuestas realizadas a 11.421 adolescentes de 13 a 18 años en todo el país.A fines del año pasado, la comisión ejecutiva del Episcopado, que preside el arzobispo de Mendoza, monseñor Marcelo Colombo, envió una carta a la vicepresidenta Victoria Villarruel, como titular del Senado, para pedir el tratamiento del proyecto que había aprobado Diputados, que contemplaba “avances” desestimados ahora en el proyecto del Poder Ejecutivo.“La ludopatía es un atentado contra la vida”, argumentaron los obispos, al advertir que “la falta de regulaciones y de controles adecuados ha permitido que, en la práctica, cada teléfono celular inteligente pueda convertirse o ser usado como un casino, incluso por niños y adolescentes”.En julio de 2024, las comisiones de Pastoral Social de las distintas diócesis del país, alertaron también sobre “una realidad que no discrimina clase social, ni región geográfica” y “el daño social que se está ocasionando”. El sacerdote cordobés Munir Bracco, del área de Pastoral Social, expuso en un plenario de comisiones del Senado y denunció “las fuertes presiones que ejercen los intereses económicos detrás de este negocio”. Dijo que “el punto central es si existe voluntad política para poner límite a esta peste que causa estragos en todos los rincones de nuestra patria y amenaza con dejarnos una generación de ludópatas”.“Asociar el deporte, símbolo de salud, esfuerzo y trabajo en equipo, con algo que enferma es un sinsentido. Los chicos ya no disfrutan del fútbol: lo viven pendientes de si habrá un gol, una tarjeta o un penal para ganar o perder una apuesta”, señaló el sacerdote en su exposición.Alta exposiciónEl informe del Observatorio Humanitario de la Cruz Roja Argentina señala que la “alta exposición” refleja una participación directa de los menores, en un 16% de los encuestados, al tiempo que el 45% admite tener “vínculos cercanos que apuestan”. Además, el 57% de los que participan en el juego online ingresó al sistema por recomendación de sus pares, muchos de ellos animados en las redes sociales. El estudio añade que el uso de billeteras digitales y la publicidad permanente son las principales puertas de ingreso a las apuestas online, sin distinguir plataformas legales o ilegales, señala el informe, que recomienda “controles más estrictos sobre las plataformas”.Otros indicadores que preocupan a la Iglesia señalan que el 79% de los adolescentes reconoce riesgos de adicciones en el juego de apuestas y uno de cada ocho contrajo deudas, según testimonios recogidos en el estudio de la Cruz Roja. Se registran casos de ansiedad y malestar, además de alteraciones en los hábitos de sueño y rendimiento escolar. La edad de inicio en muchos casos es a los 13 años y se estima que los varones apuestan tres veces más que las mujeres.A esos datos preocupantes se suma que más del 60% de los adolescentes no diferencia las plataformas de apuestas legales de los sitios clandestinos.Fuentes eclesiásticas cuestionaron el proyecto del Poder Ejecutivo, que fue elaborado por la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Argentina (Sedronar), que conduce Roberto Moro. Y confirmaron que la publicidad es una herramienta clave en la oferta nociva que llega a los menores. Al respecto, el proyecto que obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados prohíbe la promoción de apuestas online en televisión, radio, redes sociales, cartelería, podcasts, eventos culturales y camisetas de fútbol, como informó LA NACION. Además, veta la publicidad indirecta, mediante influencers, figuras públicas y deportistas.
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