Luis Artime, el presidente que sacó campeón a Belgrano como jugaba: siempre yendo para adelante

CÓRDOBA (Enviado especial).- Luis Fabián Artime integra ese grupo cada vez más amplio de exfutbolistas convertidos en presidentes de clubes que vistieron la camiseta y dejaron un gran recuerdo deportivo. Pero a diferencia de Juan Román Riquelme, Juan Sebastián Verón y Diego Milito, quienes como dirigentes cultivan un perfil que no los hace tan cercanos con los hinchas y socios, Luifa Artime se muestra más campechano, sin frases coacheadas, no le rehúye al contacto directo y se relaciona como uno más de los que van a la tribuna. En él no hay disociación entre presidente-hincha, son una misma persona. “Cuando contra Argentinos erraron los penales el Chino [Zelarayán] y el Mudo [Vázquez], dije chau... Después Passerini lo metió contracturado y viene el pendejo Hernándes y la pone en un ángulo, podés creer...”, dice, en referencia a la agónica definición que llevó a Belgrano a la final.⭐️ pic.twitter.com/N4D0V1WX82— Luis Fabián Artime (@luifagol) May 24, 2026“Me gusta que los socios me pregunten, siempre les contesto. No gambeteo ninguna consulta, contesto todo. A este presidente cualquier hincha lo cruza en la calle y si le quiere preguntar algo, lo atiendo y le respondo. Yo como centro-delantero era un burro bárbaro, pero me tiraban la pelota para adelante y corría y metía. Hasta que nos dé el bobo, el corazón, hay que meterle para adelante”, contesta Artime, en lo que parece ser una declaración de principios y el espíritu que guía a Belgrano en su hora más gloriosa, tras ganarle a River por 3-2 la final del torneo Apertura.Desde las 17.30 del domingo, sobran los motivos para que Artime se dé un baño de masas con los simpatizantes piratas que festejaron hasta la madrugada en los puntos neurálgicos de la capital cordobesa. Calles y avenidas cortadas, cánticos hasta la afonía, fuegos artificiales, ríos de Fernet, el plantel yendo a Jesús María para celebrar en el escenario con la Mona Jiménez... La evocación a Rodrigo Bueno, que nació el 24 de mayo de 1973, en otro guiño del destino para que esta fecha quede grabada en piedra para el club del barrio Alberdi. “El 68 por ciento de la provincia de Córdoba anoche no durmió, esto es histórico”, se jacta el presidente. LA CARAVANA DEL CAMPEÓN SERÁ EL LUNES POR LA CIRCUNVALACIÓN 🏴‍☠️🚍Querido pueblo celeste: debido a la inmensa cantidad de gente que colmó las calles de Córdoba, nos vemos en la obligación de reprogramar el festejo ya que el colectivo descapotable no puede avanzar por el recorrido… pic.twitter.com/944kCxQ2c1— Belgrano (@Belgrano) May 25, 2026Artime (60 años) es presidente desde 2021 y al año siguiente Belgrano obtuvo el ascenso a primera división, mientras el club, paralelamente, empezaba a crecer en obras e infraestructura. El primer título en 121 años de existencia es la mejor vidriera para exponer un modelo de gestión. “Sentido de pertenencia, gestión, humildad y trabajo. Tengo 25 tipos que dejan la vida por el club en diferentes áreas. Belgrano crece, promueve juveniles desde las inferiores, profesionalizó el fútbol femenino, que fue campeón en 2025 y va a jugar la Copa Libertadores. Tiene dos Sub 20 en la Copa Libertadores. Fuimos campeones en la Primera Nacional, refaccionamos y agrandamos el estadio. Ahora competimos contra un River que estaba valorado en 132 millones de euros; nuestro plantel creo que no llega a 32 millones. Demostramos que se puede”, agrega Artime, al que se le atropellan las palabras porque la euforia no cede. Pertenencia es la palabra más repetida y que mejor sintetiza este logro de Belgrano. “Zelarayán, Vázquez y Rigoni volvieron porque vieron lo que hoy es Belgrano. Ellos se fueron dejando un Belgrano complicado y regresaron a un club con 13 canchas de entrenamiento y las comodidades de cualquier equipo de elite. Encontraron acá lo que tenían en Europa. Tenemos líderes en el Chinito Zelarayán, en Licha López. Para los chicos de abajo representa un montón jugar al lado de ellos, del Mudo, de Rigoni. Mezclamos juventud con experiencia y salió esto, un campeón”, explica un orgulloso Artime.TUKI 🏆 pic.twitter.com/3wf18uandY— Belgrano (@Belgrano) May 25, 2026Artime se metió en la política para construir a un Belgrano diferente al de su etapa de futbolista: “Creo que mi vocación de presidente me viene de la época de jugador, de cuando Belgrano en el ’92 no podía pagar los sueldos y nosotros dejábamos de cobrar para que lo pudieran hacer los utileros. Había que hacer más de político que de futbolista. Fue una época muy jodida y hoy Belgrano está en un buen momento económico, deportivo e institucional. Para salir campeón no hipotecamos el club, de ninguna manera. Hicimos una buena transferencia con Mariano Troilo [a Parma por ocho millones de euros]. Seguimos haciendo obras. Ser campeón valoriza a los jugadores”. Está convencido de que la historia empezó a dar un giro con el triunfo en los octavos de final, en el clásico contra Talleres: “Les ganamos sin dejar dudas en su cancha y con su gente. Ahí se dio vuelta la taba”. El futbolista que fue le sale en su vínculo con los N° 9 del plantel: “Con Passerini hablo todos los días. Cuando teníamos a Vegetti lo mimaba como a un hijo. A todos los 9 los mimo”. La obtención del Apertura le dio a Belgrano la clasificación a la Copa Libertadores 2027, que disputará por primera vez, además de la posibilidad de disputar otros dos títulos nacionales a un partido. “La gente se entusiasma, nos va a pedir más, me gusta que nos exijan, porque eso significa que ven un potencial para seguir compitiendo. Ahora hay que hacer una nueva ingeniería económica porque necesitaremos unos pocos refuerzos en puestos puntuales. El presupuesto está claro: lo que entra por el fútbol no se toca y el dinero para obras está aparte”, promete.La alegría de Luifa Artime tras el título de @Belgrano 🩵 pic.twitter.com/qrPNszCseL— Liga Profesional de Fútbol (@LigaAFA) May 25, 2026Vio toda la final parado (“no paro de sufrir”). En los festejos se metió en la cancha y alzó la copa de seis kilos y 175 gramos (el mismo peso que la Copa del Mundo) en ofrenda a los hinchas que reventaban las tribunas del Mario Kempes. “Soy un poco cabeza dura, sí, pero que la gente no se olvide que las decisiones las tomo con el corazón. Algunos dicen que soy personalista, pero las decisiones de traer a un técnico o a los jugadores las consulté con todos, pero sé que si le erramos, el culpable soy yo, no le erraron los demás”.El futuro lo ocupa, en lo inmediato y lo mediato: “El sábado tenemos Copa Argentina en Jujuy. El presidente siempre dice que hay que ir por más. Yo siempre entendí así la vida y el fútbol. ¿Cómo me gustaría ser recordado? Como alguien que condujo a Belgrano como jugaba: siempre para adelante ante lo que le opongan. Quiero dejar la vara alta para que el que me suceda tenga que esforzarse para seguir haciendo crecer al club”. Artime se afloja solo por un instante: “Dimos todo, perdí cosas en el camino, así que este título es una caricia al alma”.
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