Industria textil: incertidumbre por la renovación del acuerdo que baja aportes y frena despidos

Esta semana es clave para la industria textil argentina. El viernes vence el plazo para renovar el acuerdo convencional que permitió a las empresas del sector obtener un respiro fiscal frente a la estrepitosa caída de las ventas, a cambio de no realizar despidos. Los empresarios del sector consultados por LA NACION se mantienen expectantes y aseguran que, si bien la intención del Ministerio de Capital Humano es continuar con la medida, la firma definitiva para la prórroga aún no se ha concretado. En tanto, desde el Gobierno no emitieron comentarios."Me olvido de todo lo que hice”. La emprendedora “mutante” que ganó el Martín Fierro de la Moda a la TrayectoriaEl esquema, que originalmente se aplicó para los salarios de febrero, marzo y abril, establece que el 70% del salario devengado se pague como concepto no remunerativo. Esto permite que las empresas abonen solo el 30% de los aportes y contribuciones habituales a la seguridad social, sin que el trabajador vea afectado su ingreso neto.A cambio de este beneficio, las compañías que adhieren -unas 70 en la primera etapa- asumen el compromiso de no efectuar despidos sin causa justificada ni suspensiones por razones económicas mientras dure el acuerdo. La intención de los industriales es que la prórroga sea por otros 90 días. No obstante, desde la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria confían en que el beneficio se extienda durante todo el año debido a la “extrema gravedad” de la situación.Del malbec al correo. Gastón Pérez Izquierdo es el nuevo piloto de OCALa cámara, la Unión Cortadores de la Indumentaria (UCI), el Sindicato de Empleados Textiles de la Industria y Afines de la República Argentina (Setia) y el Sindicato Obrero de la Industria del Vestido y Afines (Soiva) presentaron la solicitud formal de manera virtual. Aunque existe un optimismo respecto a la extensión, el sector se mantiene en alerta y pendiente de la llamada del Ministerio -a cargo de Julio Cordero- para ratificar y homologar el acuerdo. La expectativa es que este paso se formalice antes de que termine la semana y los departamentos de Recursos Humanos liquiden los salarios del mes.Un escenario de “economía real” críticaDesde la cámara advirtieron que el panorama es desolador, comparándolo con la crisis de 2001. De acuerdo con datos que manejan desde la entidad, la industria funciona a un 30-35% de su capacidad, en un mercado que está “totalmente parado” debido a la pérdida del poder adquisitivo de los consumidores.“El Gobierno no está entendiendo lo que sucede en la economía real”, señalaron desde la cámara a LA NACION, subrayando que el principal problema hoy no es solo la importación, sino el desplome del bolsillo de la gente.Y esta caída se reflejó con fuerza en el empleo. Un informe de EconViews, elaborado con datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), indica que entre noviembre de 2023 y octubre de 2025 se perdieron 18.333 puestos registrados en textiles, confecciones, cuero y calzado: una caída del 15,1%, la más profunda de toda la industria. Y datos de la Fundación ProTejer, exhiben que, en ese mismo período, cerraron 558 establecimientos, una contracción del 9%, con especial impacto en indumentaria y en cuero y calzado.En reiteradas oportunidades, el ministro de Economía, Luis Caputo, apuntó duramente contra el sector. “Nunca en mi vida compré ropa en la Argentina porque era un robo. Entonces, los que teníamos posibilidad de viajar o algo, la adquiríamos afuera”, dijo días atrás durante una entrevista. Y chicaneó a los empresarios del rubro: “Los conozco a la mayoría, excelente gente, los quiero mucho, y el que no viaja en primera no es porque viaja en económica, es porque tiene avión privado”.Frente a ello, a inicios de este año, desde la Federación de Industrias Textiles Argentinas señalaron en un comunicado: “el problema actual no es la apertura, sino el ingreso de productos subfacturados que impiden una competencia leal. Más del 70% de las importaciones ingresan a valores significativamente inferiores a los antecedentes del sector, en muchos casos sin cubrir siquiera el costo de la principal materia prima”.
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