El sueco Felix Rosenqvist firmó la victoria más apretada en la historia de las 500 Millas de Indianápolis

Un desenlace apretado, histórico y para el recuerdo. Un final que quedará enmarcado en las grandes definiciones de IndyCar. Un sprint de una vuelta de velocidad pura para recibir la bandera a cuadros. Una batalla en 4023 metros para un resultado con una diferencia mínima, de 23 milésimas, la más reducida en los cronómetros en las tradicionales 500 Millas de Indianápolis. La consagración de Félix Rosenqvist y la desazón de David Malukas, los opuestos de una jornada que presentó múltiples escenarios. El tercer sueco en vencer en el Indianápolis Motor Speedway, que albergó alrededor de 350.000 espectadores, por detrás de Marcus Ericsson, en 2022, y de Kenny Brack, en 1999. Un éxito para el Meyer Shank Racing, que por segunda oportunidad levantó el trofeo Borg-Warner, de 1,62 metros y de 45 kilos, tras el festejo con Helio Castroneves, en 2021. “Qué auto me dieron. Teníamos dos autos para ganar, porque estuvimos en todas las situaciones de carrera. La última bandera amarilla no nos ayudó, pero remontamos desde el tercer puesto para una victoria increíble. Convertirme en padre y ganar las 500 de Indianápolis en una semana...”, apuntó Rosenqvist, que mientras realizaba la nota para la transmisión oficial recibía las felicitaciones de los rivales y de pilotos históricos, como Marco Andretti. “Estábamos preparados para pelear por Pato O’Ward, como pasó en Long Beach, donde parecía que teníamos la victoria y fue para [Álex] Palou. Me gusta ir sobre la liebre y no que me quieran cazar”, comentó Rosenqvist, que se convirtió en padre primerizo y tiene por primera vez su nombre grabado en el trofeo de las 500 Millas de Indianápolis. Banderas amarillas, banderas rojas, neutralizaciones extensas ante el pronóstico de lluvia... Un puñado de accidentes que modificaron escenarios y estrategias. El peso de la carrera lo sobrellevaron los cinco pilotos de las dos estructuras más importantes que tiene la categoría: Chip Ganassi Racing, con Palou -tetracampeón, ganador en 2025 y poleman ese año- y Scott Dixon -seis veces campeón y ganador en 2008- ante Malukas, Joseff Newergaden y Scott McLaughlin, del Team Penske, pero las alternativas que se acumularon borraron a los candidatos de la pulseada e impuso a nuevos aspirantes, con Rosenqvist, Pato O’Ward y Malukas como principales nombres para el triunfo. Las 500 Millas de Indianápolis se caracterizan por las múltiples estrategias que se trazan y las neutralizaciones fueron ajustando la planificación debido al consumo de combustible y desgaste de los neumáticos. Los silencios de radio enseñaron la tensión, porque había que reestructurar las cuentas para entender las variables para determinar cómo se encararía el stint final de la carrera. Tomar decisiones no se trató de manejar a un promedio de 350 km/h, resultó un debate entre el piloto y los integrantes del box que analizaban los datos que explotaban en las computadoras. Sostener la concentración en el subibaja de velocidad, entre carrera pura, neutralizaciones y bandera roja fue un reto adicional para llegar con posibilidades a la definición. Los especialistas resaltan que las 500 Millas se dirimen en las últimas 20 vueltas, aunque el estrés esta vez fue mayor. La definición de las 500 Millas de IndianápolisCon ocho vueltas para el final, un accidente sumó incertidumbre a la carrera. El brasileño Caio Collet golpeó con fiereza el muro, el auto se convirtió en una bola de fuego, y tras perder dos neumáticos se detuvo en el interior de la pista, sobre el césped. El rookie descendió sin problemas del coche, pero detrás suyo quedó un panorama nuevo para la definición de la aventura. Bandera roja y un sprint de cinco vueltas por la gloria, para inscribir el nombre en la lista de ganadores de una de las pruebas históricas del automovilismo mundial. Pero un error de Mick Schumacher, que rozó la pared en el relanzamiento, provocó la última neutralización y que la victoria se dirimiera en un giro lanzado. Malukas saltó desde el cuarto lugar a la cabeza de la carrera y transitó la Curva 3 al frente del grupo. Parecía victoria del estadounidense, pero Rosenqvist aprovechó el rebufo y en la recta, sobre la línea de meta, firmó la victoria más destacada de su trayectoria y la definición más ajustada en la historia de IndyCar.
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