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Entró a las oficinas secretas de OpenAI en California y encontró algo que no esperaba
Mira cómo es el centro tecnológico de la IA: recorrió las oficinas secretas de OpenAI en California y reveló las curiosidades ocultas en San Francisco.
Un periodista ingresó a las instalaciones de la compañía OpenAI en Mission Bay, San Francisco, California. A lo largo de una crónica, reveló todo lo que vio en su visita y algunas cosas que no esperaba, que incluyen desde características del ingreso hasta algunos objetos inesperados en el interior de las oficinas. Oficinas “secretas”: el edificio de OpenAI en California no tiene cartelesEn un artículo publicado por SFGate, Thomas Smith aseguró que la entrada a las oficinas de OpenAI en San Francisco se realiza bajo la supervisión de personal de seguridad mediante el escaneo de un código único. El edificio de cristal no tiene logotipos o señales que identifiquen a la organización en la fachada, algo que lo hace pasar desapercibido para los ciudadanos y turistas que pasan por la entrada cada día.Una vez en el interior, el vestíbulo presenta una estética que combina elementos de hotelería con gabinetes de curiosidades, donde cada objeto tiene la intención de transmitir un mensaje.En el espacio de recepción, el visitante encontró una figura de un robot de metal de la década de 1950, una cámara de tiempo atrás y un ejemplar de un libro del psicólogo Roger Fouts. Cerca de los asientos para la lectura, se encuentra una copia de la obra Breve historia del tiempo de Stephen Hawking.En el centro de una mesa de madera, en la que destaca su gran extensión, se ubica un reloj de bolsillo fabricado con oro. Smith señaló que la disposición de estos elementos busca sugerir que el personal de ingeniería de la firma realiza consultas frecuentes a textos de ciencia y de conocimiento del universo.La inmersión en la inteligencia artificial dentro del edificio de OpenAIEn una zona de mayor profundidad dentro del establecimiento se encuentra una cabina con libros y folletos que invitan a los sujetos a sentir la “inmersión en la inteligencia artificial general”. Este espacio cuenta con la atención de una figura de una rana de papel maché, según consta en la crónica de Smith publicada en SFGate.El periodista tomó uno de los folletos del sitio, el cual contenía una sucesión de palabras sobre el florecimiento de la humanidad. Smith afirmó que su principal sospecha es que la redacción de este material de lectura fue obra en su totalidad del sistema ChatGPT, propiedad de OpenAI.Durante el recorrido por el vestíbulo, el periodista también vio un piano de cola. El instrumento toca música de forma automática y no tiene una banqueta para el uso de un ser humano. “Es ominosamente acorde con la marca”, aseguró Smith.Cepillos de dientes y gotas: los cuidados para los empleados en el edificio de OpenAIEn el sector de los baños, el personal de la empresa dispone de bandejas con cepillos para los dientes y gotas para los ojos. Smith consideró que esto puede estar relacionado con la pretensión de que los trabajadores cumplan largas jornadas de trabajo.La nueva función del ChatGPT que te permite tener tu propio asesor financiero totalmente preparadoAdemás, las paredes de las oficinas cuentan con carteles que narran la historia de la inteligencia artificial y los orígenes de la compañía. Estos incluyen textos de explicación, fotografías, gráficos e ilustraciones con un estilo de exhibición de museo.Las imágenes rinden tributo a personas de la ciencia como Grace Hopper y proyectan una visión del futuro donde la tecnología de la AGI se convertirá en una infraestructura para los continentes. Esta forma de comunicación se diferencia de las consignas de otras empresas del sector, las cuales utilizan mensajes breves sobre la velocidad del trabajo.