Un clásico: diferentes climas provocaron variadas situaciones de pista y una carrera alocada. El Gran Premió de San Pablo, el vigésimo episodio de la temporada de la Fórmula 1, ofreció múltiples escenarios. La victoria del campeón saliente Lando Norris (McLaren), que volvió a demostrar que el dibujo de Interlagos le sienta bien; la espectacular remontada de Max Verstappen (Red Bull Racing), que en el trazado paulista ejecuta rendimientos superlativos y se afirma en el segundo casillero del Mundial de Pilotos; la celebración de Mercedes, que selló la conquista del campeonato de Constructores con sus espadas George Russell y el nuevo monarca, Andrea Kimi Antonelli, y vuelve a ser el mejor equipo después de cinco años. Las visitas del Gran Circo al autódromo José Carlos Pace presentan carreras caóticas, imprevisibles, y lo que ocurrió este año no se escapó de ese libreto. De un inicio con neumáticos intermedios, por la condición de piso húmedo, a una transición con gomas slick que fueron renovadas –siempre con compuesto blando-; el desenlace bajo la llovizna empujó a recalcular las estrategias y ordenar una nueva visita a los boxes para finalizar con neumáticos intermedios y así evitar un accidente en una pista que en algunos sectores parecía enjabonada. Todas esas aristas no lograron derrumbar a Norris, que después de una deficiente largada, porque cayó de la pole al tercer puesto, se rehízo y con suficiencia controló la carrera para firmar su tercer éxito en el año y el 14to en su historial. El segundo, y consecutivo, en Interlagos, donde registra las últimas tres pole position. Para cuando la lluvia intentó apretar de nuevo, el británico -campeón saliente de la F.1- recibía las felicitaciones de su ingeniero Will Joseph, el mismo que en el pasado trabajó con Lewis Hamilton y Fernando Alonso. “No bajemos los brazos, tenemos que seguir así”, alentó el piloto, que en el triplete de grandes premios con el que se cerrará el calendario –Las Vegas, Qatar y Abu Dhabi- intentará batallar por el subcampeonato. En el mensaje de radio, Norris dedicó la victoria al jefe de la escudería con sede en Woking, Zak Brown, que el sábado cumplió 55 años y tiene predilección por el piloto que en 2025 devolvió la gloria a un equipo que se estrenó hace 60 años en la F.1. La primera fila era un duelo entre el monarca que se quedó sin corona y el nuevo rey, porque al lado de Norris partía Antonelli, que una semana atrás, en México, se convirtió en el piloto más joven de la historia de la F.1 en alzarse con el título. Un movimiento perfecto, una reacción veloz, colocó al italiano en la cabeza de la carrera. Y un andar contundente hizo presagiar que el niño-rey está en estado de gracia: cuatro segundos de ventaja en las primeras vueltas reflejaban la firmeza. Las comunicaciones de radio con su ingeniero Peter Bonnington encendieron las alarmas: el W17 ofrecía resistencia para girar a la izquierda, y aunque las computadoras no arrojaban datos inquietantes, el piloto no sentía la seguridad ni demostraba la consistencia que lo convirtió en campeó. El trompo en la vuelta 20 certificaba las sensaciones del boloñés, que advertía problemas en la suspensión, mientras que el muro pedía concentración y trataba de convencerlo de que la dificultad era la temperatura del neumático slick. Mercedes tenía una advertencia, con el trompo que dibujo Russell saliendo de los boxes, una maniobra que por poco no bloquea el paso y desata el caos. El resumen del Gran Premio de San Pablo de Fórmula 1La presencia del neozelandés Liam Lawson (Racing Bulls) pulseando en los tres primeros puestos, la sorpresa de una carrera que por las múltiples penalizaciones enseñó una grilla de largada atípica: Nico Hulkenberg (Audi), 4to; Hamilton, 20mo; Verstappen, 21ro... Por tercer año consecutivo, MadMax firma remontadas que exaltan los argumentos que hacen que la cátedra lo apunte como el mejor piloto de la actual grilla: al paso de la primera vuelta ascendió siete posiciones y en el decimoquinto giro era el quinto en el clasificador. “Desafiante carrera, y las primeras vueltas. Muy fuerte el primer stint con las gomas intermedias, después [con el cambio a slicks] el auto tuvo un comportamiento diferente. Estar en el podio es siempre un gran resultado”, apuntó el tetracampeón, que desde el accidente en el GP de los Países Bajos acumula ocho podios en la misma cantidad de carreras. El segundo puesto le dio aire en la batalla por ser el mejor del resto: llegó con dos unidades de ventaja sobre Hamilton y se marchó con 18 puntos frente al séptuple campeón británico y 17 de luz frente a Russell. Interlagos resulta particular para Verstappen, que con sus avances desde el fondo de la grilla realza el espectáculo: el año pasado saltó desde la posición 19 a tercero y en 2024 dio una clase magistral de manejo en una pista indómita: largó 17mo y ganó. Un tributo a Ayrton Senna, el ídolo paulista que desde los diferentes murales parece vigilar una carrera que es un clásico y que extendió el contrato con la F.1 hasta 2035. Un vínculo que afianza la presencia sudamericana en el calendario, en un momento en que la Argentina negocia para regresar a la rueda: el CEO de la categoría, Stefano Domenicali, mantuvo una nueva reunión con el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, y el empresario Orly Terranova, del grupo OSD, promotor privado para recuperar un casillero en la ventana de 2028 o 2029. La celebración de Mercedes, campeón de Constructores
Por primera vez en el año, los pilotos de Mercedes no integraron el podio de un gran premio. Sin embargo, todo el equipo subió para ser parte de la celebración que consagra a la mejor escudería de la temporada: con 390 puntos, las Flechas de Plata se volvieron inalcanzables para el resto y rompieron con la serie negativa de cinco años sin coronas. Ahora, Mercedes ostenta nueve estrellas en 13 años y emparejó en el historial a Williams; una menos que McLaren y a siete del máximo ganador Ferrari, único que compitió en todos los Mundiales. “Un comienzo de temporada muy fuerte y estas últimas carreras fueron un desafío. Orgulloso de la organización, nos tomó varios años volver, pero volvimos. Con Frank [Williams] teníamos una relación muy cercana y él es un ícono del deporte, nunca pensé que sería posible igualarlos en títulos”, comentó Toto Wolff, el jefe que con 17 coronas igualó el número de conquistas, entre pilotos y equipos, de Ron Dennis. Con tres fechas para el final del año, la F.1 consagró a sus campeones. Interlagos dio recompensas a los reyes y a los monarcas que sin coronas escriben páginas doradas en el Gran Circo.
Deportes
Interlagos, con recompensas para todos: triunfo de Norris, podio sobresaliente de Verstappen y título de Mercedes
Fuente: La Nación Deportes