Bernardo Stamateas, psicólogo: “Los problemas y la felicidad no se excluyen; son caminos paralelos”

Todos anhelamos ser felices. Por lo general, nadie dice: “No quiero ser feliz”. ¿Y qué solemos decirles a nuestros hijos? “Quiero que seas feliz”. El desafío está en definir con claridad qué es realmente la felicidad, porque existen muchas ideas instaladas que, en realidad, son mitos. Observemos algunos de ellos:Seré feliz cuando…A esto se lo conoce como “futurizar la felicidad”: “Seré feliz cuando tenga el auto… cuando me compre la casa… cuando consiga un buen trabajo”. Sin embargo, se ha descubierto que los logros generan una satisfacción que dura, aproximadamente, tres meses. Después de ese tiempo, volvemos a nuestro estado emocional habitual. Porque toda emoción tiene fecha de vencimiento.Si resuelvo mis problemas, voy a ser felizSi te duele una muela y, de pronto, el dolor desaparece, eso no te genera felicidad, sino alivio. Del mismo modo, resolver un conflicto no produce felicidad; produce alivio, tranquilidad o calma.La gente feliz no tiene problemasUna persona puede atravesar dificultades y, aun así, conservar la felicidad. Porque los problemas y la felicidad no se excluyen; son caminos paralelos. Por eso, aunque hoy estés viviendo una situación difícil, seguís calificando para ser feliz.Evitar lo negativo me hace felizTodo lo que evitamos en nuestra vida aumenta. El lugar del que nos escapamos no nos genera felicidad. Por el contrario, escapar de una situación puede provocarnos mayores complicaciones. Entonces, ¿qué es la felicidad?La felicidad es una experiencia temporal y circunstancial. No se trata de un estado permanente del ser, sino de una emoción que ha recibido mucho marketing. En cambio, emociones y valores como la calma, la honestidad y la coherencia no suelen recibir la misma atención y, sin embargo, poseen una belleza y una profundidad inmensas. Cada persona define qué es la felicidad. Si tenés un perro enfermo y se sana, eso es felicidad. Si no tenés trabajo y conseguís un empleo, eso es felicidad. Hay tantas maneras de entender la felicidad como personas en el mundo.Cuando decimos: “Esto me hace feliz”, en realidad estamos diciendo: “Esto me brinda una emoción temporal”. Nada es eterno; todo está sujeto al cambio, al desgaste y al final. Sin embargo, vos y yo podemos decidir ser felices porque la felicidad no es solo una emoción: también es una decisión y una acción.Estos son algunos tips desde la psicología positiva para ser un poco más felices: Ser agradecidos. Encontrá cada día un motivo específico por el cual dar las gracias. De esta manera, te enfocás en lo que tenés, y no en lo que te falta.Recordar algo lindo. Recordar es reexperimentar. Por ejemplo, el día que nacieron tus hijos o el día que te graduaste. La gente que recuerda buenos momentos es más feliz.Invertir el dinero en experiencias más que en cosas materiales. Un viaje. Una salida con amigos. Una celebración familiar. Un recuerdo agradable nos brinda felicidad porque dura toda la vida.Tener sueños. La gente feliz tiene sueños. No necesita ser una meta grande, puede tratarse de algo pequeño. Pero tener un proyecto y esperar algo a futuro genera felicidad. Las metas nos fortalecen y generan resiliencia. ¿Cuál es tu próxima meta?Para concluir, procurá juntarte siempre con personas que son felices y se alegran en tu alegría. Esa es gente nutritiva. Y la felicidad es contagiosa.
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