Tim Payne y Michelle Peters, en medio del escándalo financiero en Paraguay: “Es muy angustiante”

Tim Payne fue tendencia durante el Mundial de fútbol por su viralización gracias a un influencer argentino. Su objetivo era hacer conocido al futbolista “menos conocido” de la Copa del Mundo y lo logró con creces. Fue tal su crecimiento en las redes que pasó de tener 4517 seguidores en Instagram a acumular más de cinco millones. A su vez, pese a que Nueva Zelanda, selección en la que juega, no pasó la fase de grupos, Tim Payne fue un nombre codiciado en el mercado de pases tras la Copa del Mundo y el Olimpia de Paraguay selló su pase. Después de jugar durante siete años en el Wellington Phoenix de Nueva Zelanda, Tim Payne hizo un cambio radical en su vida y se mudó en agosto a Paraguay para jugar en el gigante de Sudamérica. Ese cambio no lo hizo solo, sino que se mudó con toda su familia: su mujer Michelle Peters y su hijo de tan solo un año. Desde su llegada a Paraguay, Tim Payne se ganó un lugar en el equipo titular. Tanto que este miércoles, Olimpia goleó 4-1 a Deportivo Recoleta por la liga paraguaya, y el futbolista neozelandés jugó los 90 minutos. Esta victoria incluso lo posiciona en la cima del Torneo Clausura y lo deja cerca de un título muy especial, a solo cuatro fechas del final. Sin embargo, no todo es alegría. Pese a que Tim Payne compartió en sus historias de Instagram las imágenes de ese triunfo importante, su mujer Michelle Peters se vio atravesada por el escándalo que explotó en Paraguay con la intervención del Ueno Bank y que bloqueó los depósitos de 2,9 millones de personas. La entidad financiera del Grupo Vázquez fue intervenida por el Banco Central del Paraguay (BCP) después de que el organismo detectara un fuerte deterioro de sus indicadores de solvencia e irregularidades en el otorgamiento de créditos a empresas que tendrían vínculos con sus propietarios. La situación es tan compleja que quienes tienen allí sus ahorros no podrán acceder a ellos al menos por 15 días debido a que el banco está intervenido. La crisis es tal que centenares de personas salieron a las calles para pedir la devolución del dinero.Michelle Peters no quiso hacer oídos sordos pese a tener una situación de privilegio frente a este escándalo y subió dos historias en su cuenta de Instagram relacionadas con lo que sucede en Paraguay. Primero compartió un posteo con consejos que circulan en las redes: “Cuidado con las fake news; con todo lo que está pasando, están circulando demasiados rumores sobre los bancos y mensajes que generan pánico. Es importante entender que retirar plata masivamente por miedo puede terminar afectando incluso a bancos que están funcionando normalmente”. Debajo de su historia, acotó: “Cuidado con los links! Y llamadas pasándose por bancos”. Después, publicó un texto también en sus historias de Instagram, pero más personal y a corazón abierto. “Siendo extranjera y llevando relativamente poco tiempo en Paraguay, hay muchas cosas que desconozco y prefiero ser cuidadosa al opinar. Pero vi un video de un señor llorando afuera del banco y se me partió el corazón”, empezó. Y continuó: “Es muy angustiante pensar en tantas personas viviendo esta incertidumbre con el dinero que tanto les costó ganar”. Por último, fue tajante y sentenció: “Nadie debería tener que preocuparse por cómo acceder a lo que es suyo. Fuerza, Paraguay”. Lo hizo junto a un emoji de un corazón herido. Desde su llegada hace ya unos meses a Asunción, Tim Payne y Michelle se mostraron felices con cómo se instalaron en su nueva casa y cómo se adaptaron rápidamente a las costumbres locales, a puro chipa guazú, mbejú y medialunas. La casa de Tim Payne donde vive con su mujer y su hijo de 1 año Michelle Peters tiene 32 años y es fotógrafa profesional especializada en eventos y bodas. Vivía junto a Payne en Wellington, Nueva Zelanda, donde dirigía su propio emprendimiento fotográfico. Ahora dejó todo para acompañar al jugador en esta nueva aventura por Sudamérica. Un dato curioso acerca suyo es que tiene raíces costarricenses, ya que su mamá nació en Costa Rica y su papá es neozelandés. Esta combinación cultural le permitió crecer hablando español con fluidez y comprender rápidamente el humor latinoamericano que impulsó la popularidad de Payne.

Fuente: La Nación