Sedaron a una perra para bañarla y murió: en un fallo sin precedentes, tuvieron que pagarle 17 millones de pesos a su dueña

Un fallo judicial en Mar del Plata marca un hito en la responsabilidad legal sobre el cuidado de animales domésticos tras la muerte de Juanita, una bulldog francés de siete años. El juez Bernardo Diez, titular del Juzgado Civil y Comercial Nº12, condenó a la firma Miapet S.R.L., empresa detrás de Animalia, y a las responsables del establecimiento, Laura Liliana Cubecino y Gabriela Puente, al pago de 17.164.000 pesos. La sentencia, dictada el 7 de abril de 2026, reconoce el daño moral, el valor de la mascota y la necesidad de una reparación integral ante el incumplimiento contractual del servicio de peluquería y baño contratado por la dueña, Eva María Patricia Stadler.La demandante llevó a su perra a la sucursal de la avenida Constitución el 17 de enero de 2023 y, según el testimonio de la propietaria, Juanita ingresó al local por sus propios medios y sin síntomas de enfermedad. Poco después, el personal del establecimiento solicitó su presencia ante una supuesta descompensación. Stadler halló a su mascota agonizante en el suelo del consultorio, bajo la supervisión de la veterinaria Gabriela Puente, quien, según el relato de la dueña, no brindó la asistencia necesaria para salvar al animal y la muerte ocurrió a los pocos minutos.El magistrado descartó en su sentencia que la patología propia de la raza braquicéfala fuera la causa determinante del deceso. La necropsia realizada en la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires reveló una causa traumática con lesiones en cuello y cabeza. El juez Diez sostuvo en su escrito que el animal sufrió las consecuencias de un descuido grave en el sector de lavado, donde la posición inadecuada y el uso de arneses habrían provocado la disfunción venosa fatal. El fallo subraya que los responsables no probaron la idoneidad del procedimiento aplicado, lo que fue en contra del deber de seguridad exigido por la Ley de Defensa del Consumidor.La resolución judicial destaca que los animales son sujetos de derecho, seres sintientes con una función vincular fundamental para sus propietarios. En este sentido, la indemnización de 15 millones de pesos por daño moral refleja la valoración de la afectividad frente a la pérdida. El resto de la suma se desglosa en el valor comercial del ejemplar, fijado en 1.500.000 pesos según valores de mercado con pedigrí, gastos veterinarios y 364.000 pesos en concepto de tratamiento psicológico para la dueña, además de intereses aplicados a tasa activa para llegar hasta los 17.164.000 pesos. El juez ordenó además la remisión de los antecedentes al Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires para que la entidad evalúe posibles sanciones éticas o profesionales para los involucrados.La veterinaria rechazó siempre las acusaciones, e incluso en un comunicado tras el hecho, los dueños calificaron el reclamo de falaz y negaron el suministro de sedantes. Aseguraron que la perra sufrió una descompensación repentina tras los servicios de higiene y que el personal actuó con inmediatez. A pesar de estos argumentos, la justicia civil determinó que el comercio falló en la protección del animal bajo su guarda. La sentencia establece un antecedente claro para futuros conflictos legales sobre servicios veterinarios en Argentina. El magistrado concluyó que la falla en el cuidado profesional y mercantil del establecimiento derivó en un desenlace evitable y trágico para la propietaria del animal.

Fuente: La Nación