Eric Dane: cómo fueron los días previos a su muerte y el conmovedor consejo que les dejó a sus hijas

La muerte de Eric Dane fue un golpe inesperado para su familia. Aunque llevaba tiempo enfrentando una dura batalla contra la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), su fallecimiento, ocurrido el 19 de febrero pasado, sorprendió incluso a quienes lo acompañaron de cerca durante el último tramo de su vida. Su exesposa, Rebecca Gayheart, reveló cómo fueron los últimos días del actor y la manera en que sus hijas transitaron la despedida de su padre.Fue en una entrevista con Maria Shriver para el programa Today Show que Gayheart habló sobre uno de los momentos más difíciles de su vida. La mujer, que estuvo casada con el actor de Grey’s Anatomy desde 2004 hasta 2017, reveló que las internaciones de Dane se habían convertido en parte de la rutina por su estado de salud pero que jamás imaginó que la de febrero pasado tendría un desenlace fatal. “Había ido al hospital muchísimas veces. Lo curaban, por así decirlo, y volvía a casa. Se ponía bien y volvíamos a la rutina normal, que sí cambiaba semana a semana”, recordó la actriz.Ni ella ni las dos hijas que tuvieron juntos, Billie, de 16 años, y Georgia, de 14, imaginaban que aquella última internación sería definitiva. “No tenía ni idea de que ese sería el final, de que esa semana iba a ser nuestra última semana. Y mis hijas tampoco. Tardamos unos días en comprender la gravedad de lo que significaba esa última visita al hospital”, confesó mientras recordaba cómo todo empezó a empeorar desde el tercer día de internación. Dane, por su parte, comprendía que su estado se agravaba y, aunque tenía cada vez más dificultades para comunicarse verbalmente, encontraba la manera de hacerse entender. “Él era plenamente consciente de que la situación estaba cambiando, y aún así seguía comunicándose con nosotros. No se expresaba bien verbalmente pero podía entenderle la mayor parte del tiempo. Las niñas podían entenderle la mayor parte del tiempo, sus amigos más cercanos también”, aseguró Gayheart.Día tras día, la familia debió afrontar una realidad cada vez más difícil. El deterioro físico del intérprete del doctor Mark Sloan, más conocido como McSteamy, en la serie médica contrastaba con una lucidez mental que se mantenía. “Recuerdo el momento en que Eric decidió tomar algunas decisiones, y lo hizo. Él tenía el control de cómo iba a irse”, contó. Sobre cómo ella y sus hijas lo acompañaron durante sus últimos días, reveló que Billie y Georgia no se movieron de su lado e hicieron todo lo posible para que la habitación del hospital se convierta en un lugar agradable para la despedida: llevaron velas eléctricas y eligieron algunas de las canciones favoritas de su padre. Durante la entrevista, la estrella de Leyenda Urbana aseguró que pese a conocer el diagnóstico con anticipación, nunca se está completamente preparado para la muerte. “La gente dirá: ‘Bueno, al menos lo sabías y pudiste tener esas últimas conversaciones’. Pero no lo sabíamos, porque no hay un mapa. Nadie puede decirte cómo será el proceso porque es muy diferente para cada paciente. Mentalmente estaba recuperando la vitalidad, pero estaba perdiendo todas sus capacidades físicas. Todo fue abrumador”, se sinceró mientras remarcaba que el deterioro de su exmarido fue algo “muy difícil de presenciar” para sus hijas. Las últimas palabras de Eric Dane para sus hijasEl testimonio de Gayheart coincidió con la publicación de My Book of Days: A Memoir of Moments, la autobiografía que Dane escribió durante su lucha contra la enfermedad y que salió a la venta recientemente. En sus páginas, el actor repasó distintos momentos de su vida, desde su batalla contra las adicciones y su historia de amor con Gayheart hasta los primeros síntomas de la ELA y el diagnóstico que finalmente confirmó el avance de la enfermedad. En el tramo final del libro, Dane eligió dirigirse especialmente a Billie y a Georgia. Allí reflexionó sobre la paternidad, el vínculo que construyó con ellas y la tristeza que le provocaba saber que no podría acompañarlas en algunos de los momentos más importantes de sus vidas como, por ejemplo, llevarlas al altar. Sin embargo, lo más emotivo de su discurso fue el consejo que les dejó; uno que sintetiza la fortaleza con la que él intentó enfrentar la enfermedad. “Esta enfermedad está afectando lentamente mi cuerpo, pero jamás afectará mi espíritu. Ustedes dos son personas diferentes, pero ambas son fuertes y resilientes. Heredaron de mí la resiliencia. Ese es mi superpoder”, escribió. Y mientras las alentaba a no bajar los brazos frente a las dificultades o a enfrentar las adversidades con entereza, les pidió: “Afróntenlo con honestidad, integridad y elegancia, aunque parezca insuperable”. Unas líneas después, Dane confesó su intención de ser un ejemplo para ellas: “Espero haber demostrado que se puede afrontar cualquier cosa, que puedes afrontar el final de tus días, puedes afrontar el infierno, con dignidad. Luchen, chicas, ¡mantengan la cabeza bien alta!”, les rogó.Cómo imaginaba su propio funeralLas memorias también incluyen un apartado en el que Dane dejó por escrito cómo le gustaría que fuera su despedida. Lejos de imaginar una ceremonia solemne y tradicional, el actor pensó en un encuentro multitudinario, con música, buena comida y recuerdos que permitieran celebrar su vida. Entre sus preferencias, mencionó un lugar emblemático de Los Ángeles, como el Hollywood Palladium, con capacidad para unas 4000 personas. La música, según explicó, debía ocupar un lugar central y reflejar sus gustos personales, especialmente el rock alternativo de las décadas del 80 y del 90, el new romantic y el new wave. Algunas de las bandas que quería que tocaran en esta despedida: The Smiths, The Cure, Nirvana, Pearl Jam, Oasis, The Police y Talking Heads. “Quiero que el lugar sea genial pero, por favor, nada de rock de los noventa. Nada de KISS, nada de Mötley Crüe”, bromeó.En cuanto al menú, imaginó mesas abundantes, con sushi y algunos de los mejores postres de Los Ángeles. También contempló la posibilidad de que Gayheart organizara un video con imágenes de distintos momentos de su vida, aunque puso una condición: que tuviera un tono distendido y que no resultara demasiado emotivo para sus hijas adolescentes. Para los discursos, en cambio, pidió una ceremonia breve. Propuso que hubiera un máximo de cinco oradores y que cada intervención no superara los cinco minutos. Además, sugirió incluir una oración hawaiana llamada Ho’oponopono, una tradición que conoció a través de la primera temporada de The Pitt y que, según explicó, consiste en una serie de frases dirigidas a un ser querido que significa “hacer lo correcto”.

Fuente: La Nación