Victor Glover, de Artemis II, tras la misión: “Aprendí a apreciar las preguntas, estoy muy cómodo sin saber, no tenemos la respuesta a todo”

Tras completar una de las misiones más complejas y significativas de la era moderna, el astronauta Victor Glover, tripulante de la misión Artemis II, compartió una faceta introspectiva sobre su experiencia más allá de la órbita terrestre. En una entrevista con Oprah Winfrey para The Oprah Podcast, el piloto de la cápsula Orión puso el foco no solo en los logros técnicos y científicos, sino en la profundidad de las interrogantes que surgen cuando el ser humano se distancia de su planeta natal.“Lo primero es aprender a sentirse cómodo con las grandes preguntas; nos apresuramos demasiado a defender una posición y a querer debatir, pero debemos aprender a apreciar las preguntas en sí mismas. Estoy muy cómodo sin saber, no tengo la respuesta a todo”, afirmó Glover durante la charla. Esta declaración marca un contraste con la mentalidad tradicional del explorador espacial, centrada exclusivamente en la obtención de datos y el cumplimiento de hitos técnicos.Al ser consultado por Winfrey sobre la posibilidad de existencia de vida más allá de la Tierra, el astronauta adoptó una postura de humildad científica. Según explicó en la entrevista, la magnitud del universo sugiere, desde una perspectiva estadística, que la vida podría estar presente en otros rincones del cosmos. Sin embargo, Glover enfatizó que, a pesar de los esfuerzos conjuntos de Estados Unidos y sus gobiernos aliados, todavía no se encontraron evidencias concretas. “Es una oportunidad masiva para que haya algo ahí afuera, pero también un recordatorio de cuán importante es que nos cuidemos los unos a los otros”, añadió.El deseo de Victor Glover para la humanidadLa perspectiva que ofrece el espacio es, a juicio de Glover, una herramienta poderosa para cambiar la visión sobre los conflictos globales. Al observar nuestro planeta desde la distancia, el astronauta resaltó que las divisiones políticas y las fronteras desaparecen, lo que deja solo una visión unificada. “Desearía que pudiéramos encontrar una forma de llevar a miles de millones de personas al espacio para que vieran esa perspectiva; no arreglaría todos los problemas del planeta, pero sin duda nos daría una nueva forma de ver las cosas y construir consenso”, señaló el astronauta en la conversación con Winfrey.La experiencia de abandonar la Tierra dejó en el tripulante una huella emocional profunda, que comparó con una obra literaria de T.S. Eliot. Para Glover, el retorno al hogar transforma la percepción de lo cotidiano: desde un simple apretón de manos hasta una taza de café, todo adquiere un contexto distinto. “Desearía que todo el mundo pudiera extrañar la Tierra; es un regalo poder decir que la extrañé, y al regresar, todos nos sentimos como embajadores de ese sentimiento”, reveló.Victor Glover asegura que ver la Tierra desde el espacio podría cambiar la humanidadEsta visión se suma a las primeras declaraciones que el piloto envió desde la misión, cuando manifestó que, desde el espacio, somos todos Homo sapiens, sin importar el origen o la apariencia. La misión Artemis II, que concluyó con un amerizaje en el Pacífico tras superar los hitos de velocidad y distancia establecidos por el Apolo 13 hace más de medio siglo, permitió a la tripulación capturar imágenes del lado oculto de la Luna que resultan, según sus palabras, indescriptibles.Mientras el equipo de la NASA continúa con las evaluaciones físicas necesarias tras la exposición a condiciones extremas, los astronautas subrayan que el mayor legado del viaje es la unión de fuerzas humanas para alcanzar objetivos grandiosos y, sobre todo, la renovada apreciación por la fragilidad de nuestro hogar común.
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