Las elecciones de medio término en Estados Unidos podrían modificar el equilibrio político interno de ese país, pero difícilmente alteren en lo inmediato la estrategia comercial de Donald Trump. Esa es la principal conclusión de un análisis de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires sobre las posibles consecuencias del resultado electoral para la agroindustria argentina, que identifica oportunidades para ganar mercados, aunque también advierte que seguirán vigentes los subsidios agrícolas estadounidenses que compiten con la producción local.
El informe, elaborado en conjunto con la Fundación INAI, plantea que una eventual mayoría demócrata en ambas cámaras del Congreso limitaría la capacidad de Trump para impulsar nuevas reformas legislativas, fiscales y presupuestarias. También aumentaría el control parlamentario sobre las políticas que ya están en marcha, incluidos los acuerdos comerciales firmados por el Ejecutivo.
Sin embargo, la Bolsa considera que no hay motivos suficientes para anticipar un cambio sustancial en la política exterior ni en la estrategia comercial de Washington. El presidente estadounidense conserva amplias facultades para negociar con otros países y aplicar instrumentos comerciales sin necesitar autorización del Congreso. Incluso podría recurrir con mayor frecuencia a órdenes ejecutivas y herramientas administrativas para sostener su agenda.
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En ese escenario, la relación con Argentina también estaría marcada por la continuidad. Estados Unidos es actualmente el tercer socio comercial del país, detrás de Brasil y China, y en los últimos años se produjo un giro significativo en el intercambio bilateral. Entre 2020 y 2023 Argentina acumuló un déficit comercial de 8.600 millones de dólares, mientras que desde enero de 2024 registra un superávit acumulado de 4.200 millones.
Para la agroindustria, el mercado estadounidense ganó todavía más relevancia. En lo que va de 2026 se convirtió en el quinto destino de las exportaciones del sector, con más del 5% del total. Las ventas crecieron más de 50% respecto del mismo período del año anterior, impulsadas principalmente por la carne bovina, aunque también tuvieron un desempeño positivo la miel, los vinos y la soja.
Uno de los puntos que la Bolsa considera que seguirá impulsando Estados Unidos es la ratificación del acuerdo bilateral sobre comercio e inversiones (ARTI), firmado en febrero de 2026. Para entrar en vigencia, el entendimiento necesita ser aprobado por el Congreso argentino.
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El documento señala que, luego de acordarse en octubre pasado una enmienda para adecuar el texto a los cambios normativos estadounidenses, el acuerdo estaría en condiciones de ser remitido al Parlamento.
La Bolsa también recomienda seguir de cerca los acuerdos de comercio recíproco que Washington firme con otros países. Aunque Argentina mantenga las condiciones actuales de acceso, podría perder competitividad relativa si otros proveedores consiguen ventajas arancelarias superiores.
Otro de los factores que podrían generar oportunidades es la continuidad de las investigaciones comerciales que Estados Unidos mantiene contra distintos países y que eventualmente podrían derivar en nuevas sobretasas arancelarias.
Argentina no fue incluida en esos procedimientos. Uno de ellos alcanza a 16 países, a los que se investiga por posibles subsidios y políticas industriales que generarían sobrecapacidad y distorsiones en los mercados internacionales. Esos países representan el 75% de las importaciones estadounidenses.
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La eventual aplicación de nuevos aranceles podría mejorar la posición relativa de los productos argentinos frente a competidores alcanzados por esas medidas. La Bolsa identifica oportunidades potenciales para una extensa lista de productos agroindustriales, entre ellos carne bovina, vinos, miel, aceite de soja, aceite de girasol, aceite de oliva, papas congeladas, chocolates, preparaciones alimenticias, jugos cítricos, mosto de uva y aceite esencial de limón.
La competencia comercial entre Estados Unidos y China aparece como otro de los grandes factores que pueden influir sobre las exportaciones argentinas.
El análisis de la Bolsa destaca que Argentina logró mantener una relación comercial fluida con ambas potencias, sin quedar atrapada en la fragmentación del intercambio internacional por razones geopolíticas. China es el segundo socio comercial argentino y Estados Unidos ocupa el tercer lugar.
Incluso, una parte del incremento de casi 54% registrado por las exportaciones argentinas a China podría explicarse por el desacople comercial entre ambas potencias y por los desvíos de comercio que genera esa disputa.
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Para ilustrarlo, el informe compara la evolución de las exportaciones argentinas y estadounidenses al mercado chino durante 2025, en relación con 2024. La soja argentina creció 170%, mientras que los embarques estadounidenses cayeron 36%. En carne bovina, las ventas argentinas aumentaron 20% frente a una caída de 60% de las estadounidenses. En sorgo, la diferencia fue todavía más pronunciada: Argentina incrementó sus exportaciones 33%, mientras que Estados Unidos registró una contracción de 87%.
Hay, finalmente, un aspecto en el que el resultado electoral no parece ofrecer demasiadas expectativas de cambio para los productores argentinos. La Bolsa no espera modificaciones sustanciales en la política de subsidios agrícolas de Estados Unidos, que beneficia a actividades que compiten directamente con la oferta exportable local.
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El documento repasa la situación de la Farm Bill, la ley que regula buena parte de la política agropecuaria estadounidense. La legislación de 2018, que contempla asistencia alimentaria, seguros de cosecha, programas de conservación y pagos a productores, fue prorrogada varias veces debido a la falta de consenso para aprobar una nueva versión.
Demócratas y republicanos mantienen diferencias sobre los recortes a la asistencia alimentaria, el apoyo a pequeños productores y determinadas regulaciones ambientales y sanitarias. Sin embargo, ninguno de los dos partidos plantea reducir las ayudas agrícolas que más distorsionan los mercados internacionales.
Por ese motivo, el análisis considera que seguirán vigentes los mecanismos de apoyo que fortalecen la producción estadounidense de maíz, soja, trigo, maní, arroz, azúcar y carne bovina, entre otros productos centrales de la canasta exportadora argentina.
Agro & Campo
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Fuente: Bichos de Campo