Economía
Mariel Fornoni, sobre las elecciones de 2027: “Vamos hacia un escenario que hoy no estamos viendo”
El comportamiento del electorado atraviesa una transformación profunda que obliga a repensar las formas tradicionales de interpretar la política. La volatilidad, la falta de lealtad partidaria y la rapidez con la que cambian las preferencias de los votantes configuran un escenario en el que las certezas de antes parecen haber quedado atrás. En esa línea, en el marco del Summit de Mujeres Líderes Capítulo 12 organizado por LA NACION, Mariel Fornoni, socia fundadora y CEO de la consultora Management & Fit, analizó estos cambios en diálogo con José Del Río, Secretario General de Redacción del medio. En su exposición, trazó un panorama de las transformaciones sociopolíticas que atraviesan a América Latina y al mundo, con especial atención al escenario local, y explicó por qué el comportamiento de los votantes ya no responde necesariamente a las mismas lógicas que en el pasado.Al ser consultada por este nuevo escenario y por los cambios que se observan en países como Brasil y Estados Unidos, Fornoni sostuvo que el paradigma es otro y que también cambiaron los votantes y sus percepciones: “En este mundo nuevo pasan cosas que antes no pasaban. Hay que entender que el paradigma es otro, que hay nuevos votantes. Así como estamos hablando acá, también cambian los votantes y lo que perciben. Todo cambia rápido y no hay afectación ni lealtad partidaria. Compro hoy lo que me sirve hoy y capaz que mañana ya no me sirve. Entonces, pueden cambiar entre una primera y una segunda vuelta, como pasó en Brasil”. “Las sinergias, uno más uno puede ser tres, cuatro o cero. En política, no. Mucha gente que había votado por Bolsonaro no fue a votar, pero tampoco se movilizó. Y los partidos que se suponía que eran de derecha y que iban a acompañarlo probablemente tuvieron una actitud distinta. La movilización y el amor hacia Brasil que impulsó Lula; la soberbia de Bolsonaro con lo de los nueve dedos en el debate y todo lo que eso generó impacto”, agregó la analista política, quien cuenta con 25 años de trayectoria.En esta línea, destacó que la genuinidad es una de las cualidades más valoradas actualmente en la política. “Creo que hoy algo que paga mucho es la genuinidad: ser genuino y consistente. Me parece que es algo que se ve poco en la era del coach. La gente busca eso, y se nota cuando alguien no es auténtico”, sostuvo.Del Río también puso sobre la mesa la cuestión de “presidente o cárcel”, una situación que se observa en distintos países de América Latina, como en el caso de Jair Bolsonaro, quien intentó evitar el avance de la Justicia. La consultora consideró que se trata de un escenario complejo y advirtió sobre los efectos de la polarización; al referirse al caso de Bolsonaro, señaló que su situación responde a una cuestión penal y no política, y mencionó que este tipo de episodios también se observa en otros países de la región, como Perú.En ese sentido, puso el foco en la confianza en la Justicia, a la que definió como un aspecto central para el funcionamiento de las instituciones. “Si actúa bien, es justo que así sea. El problema es que la condena no llegue 40 años después, sino en el momento en que tiene que llegar. El tema es la confianza, que es central y grave, porque si no hay confianza en la Justicia, se cae todo”, detalló.En el plano internacional, también se analizó el impacto que puede tener en el mercado y en la política local la alineación internacional elegida por el Gobierno argentino, con un acercamiento a Donald Trump e Israel. Al respecto, la especialista señaló que los mercados reaccionan a los acontecimientos internacionales y mencionó tanto el impacto de lo ocurrido en Brasil como las posibles repercusiones de los movimientos en Estados Unidos. Sin embargo, puso el foco en la relación comercial con Brasil, al que definió como el principal socio comercial de la Argentina, y cuestionó que el Gobierno priorice las cuestiones ideológicas por sobre los intereses económicos. “Creo que desde nuestro Gobierno se prioriza demasiado lo ideológico y poco los intereses comerciales. Tanto Trump como Lula, que tienen orientaciones políticas distintas, coinciden en algo: priorizar sus cadenas productivas y el interés nacional. Todos los países van hacia eso”, agregó.El escenario electoral rumbo a 2027Al analizar el escenario electoral rumbo a 2027, Fornoni advirtió que todavía es prematuro anticipar cómo se configurará la contienda y señaló que el panorama podría cambiar significativamente en los próximos meses. Para graficarlo, recordó que, en las dos últimas elecciones presidenciales, los candidatos que finalmente llegaron al poder no aparecían como opciones con posibilidades claras de triunfo apenas seis meses antes [Alberto Fernández y Javier Milei]. “Vamos a un escenario que hoy no lo estamos viendo”, detalló.En ese contexto, consideró que todavía falta mucho para definir el escenario y anticipó un año con un crecimiento económico moderado, que no necesariamente “favorecerá demasiado” al oficialismo.Otro de los puntos que abordó fue la incertidumbre en torno a las reglas que regirán las elecciones de 2027, en particular, la continuidad o eliminación de las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Según Fornoni, esa definición podría modificar sustancialmente el escenario político y la cantidad de candidatos que competirán.“Si no las hay, creo que va a proliferar la atomización de candidatos, porque todos van a querer jugar para quedar en el mapa y hacer una campaña que les permita subir su precio”, explicó. En ese sentido, advirtió que podría configurarse una elección similar a la de 2003, con un candidato ganando con alrededor del 25% de los votos. “Me parece que eso la va a hacer complicada. Si hay PASO, la situación cambia”, señaló.Además, identificó como otro factor de incertidumbre la fragmentación de los distintos espacios políticos. “¿Quién es hoy la oposición? El peronismo está dividido, la centroderecha también y, como novedad, el Gobierno también está partido. Que Patricia Bullrich diga “yo quiero ser presidenta” muestra un oficialismo dividido", dijo y agregó que “ahora todos juegan a subirse el precio”.El análisis de los referentes políticosPara cerrar, la especialista analizó fotografías de distintos dirigentes políticos para interpretar qué lugar ocupa cada uno en el escenario político nacional.Axel Kicillof: su principal activo es gobernar la provincia de Buenos Aires, que concentra el 40% del padrón nacional, y contar con un 35% de aprobación. Sin embargo, esa misma posición también representa su principal dificultad, ya que varios dirigentes con aspiraciones presidenciales buscan ocupar su lugar. Además, es una figura necesaria, pero no suficiente: para ser competitivo, necesita alcanzar acuerdos con Cristina Kirchner y Sergio Massa.Javier Milei: sostiene una aprobación alta del 36% al 37% apoyada en hombres jóvenes de 25 a 35 años, pero enfrenta un 60% de desaprobación que condiciona un eventual balotaje (las segundas vueltas hoy juegan más en contra, según la especialista). Además, tiene que buscar la movilización, el hecho ir a votarlo.Sergio Massa: es un dirigente muy hábil políticamente y uno de los que mejor conoce el Estado y la política, al punto de poder mencionar por su nombre a los concejales de un partido del conurbano bonaerense. Sin embargo, su principal dificultad es el nivel de rechazo que genera. En la última elección presidencial no le alcanzó, pese a que manejaba los recursos del Estado y había sido ministro de Economía, y perdió frente a un candidato que hasta entonces era prácticamente desconocido y que provenía de un panel televisivo.
Fuente: La Nación