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La exsecretaria de Néstor Kirchner anticipó que no irá a declarar como testigo en el juicio por los cuadernos de las coimas
Miriam Quiroga le dijo a un periodista que no irá por un problema de salud; el Tribunal estuvo intentando ubicarla durante las últimas semanas para programar su testimonial
La excolaboradora de Néstor Kirchner, Elizabeth Miriam Quiroga, citada a declarar como testigo en el juicio de los cuadernos de las coimas, anticipó que no se presentará a la convocatoria por cuestiones médicas.El periodista Luis Gasulla, de La Nación +, habló con Quiroga, quien le dijo que atraviesa un problema de salud que la “imposibilitaría a poder atravesar una situación de estrés extremo”, como sería la de testimoniar ante los jueces del caso cuadernos y responder preguntas de los abogados. ExclusivoHace un rato hablé con Miriam Quiroga. La justicia y la policía sabe dónde está.Fue citada a declarar en la causa cuadernos para la semana que viene.Por problemas de salud muy importantes no podrá presentarse.El certificado sería presentado en las próximas horas.— Luis Gasulla (@LuisGasulla) May 22, 2026La mujer, que vive desde hace muchos años en un pueblo de Córdoba, le hizo llegar esa información de manera informal a la fiscalía, relató Gasulla, y espera no tener que testimoniar en el juicio. Quiroga, que trabajó cerca de Néstor Kirchner durante los primeros años del kirchnerismo y declaró públicamente ser su amante, estaba convocada por el tribunal para brindar testimonio el jueves próximo, después de que lo hiciera el martes Hilda Horovitz, la mujer del chofer Oscar Centeno. El Tribunal intentó sin éxito localizar a Quiroga en más de una oportunidad para comunicarle que debía brindar testimonio en el juicio. Los bolsosAl declarar durante la instrucción del caso, Quiroga relató haber visto movimientos de bolsos en el despacho de Néstor Kirchner. Puntualmente, sostuvo que el entonces secretario del expresidente, Daniel Muñoz, ingresaba al despacho presidencial con bolsos y que por el poco tiempo que permanecía allí, deducía que no se trataban de reuniones de trabajo sino de un “pasamanos” de bolsos.También sostuvo que en todos los viajes presidenciales en los que participó, Muñoz estuvo presente transportando bolsos cuyo contenido desconocía. Como Quiroga, Muñoz trabajó bajo las órdenes de Néstor Kirchner como su secretario privado. Es una pieza clave en la acusación fiscal, que lo identifica como el receptor final del dinero recaudado de los empresarios. Durante la última audiencia, el encargado del edificio de Cristina Kirchner en el barrio de Recoleta, Julio César Silva, que había declarado haber visto a Muñoz ingresar al edificio con bolsos, volvió sobre sus pasos y cambió su versión de los hechos al sostener que nunca había visto un movimiento regular de bolsos. “Cometí un delito y lo acepto. Firmé -dijo respecto a su declaración-, pero no estaba de acuerdo. Ni lo leí”, aseguró Silva. “Eso de que venían con bolsos y valijas, eso yo no lo dije”, afirmó, ante preguntas puntuales formuladas por el juez Germán Castelli.